CONCEPTO "SLOW FOOD" CONTRA DE LA COMIDA RÁPIDA

Justo, limpio y bueno

La Sociedad Napardi acoge la entrega de chapas a los diez nuevos restaurantes ‘slow food’ de Navarra
Unida al concepto Kilómetro cero, se presentó también la campaña ‘Aquí no sobra nada’

Virginia Urieta - Miércoles, 15 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Beatriz Otxotorena (Proyecto Caracol), Koxko Goñi (Txoko de Gartxenia), Santi Cordón (Trinquete), Susi Cortes ( Txapitxuri), Haizea Luzuriaga (Donamariako Bentak), Nicolas Ramirez (Tubal), Belén Urrutia (Posada de Elbete) y Leandro Gil (Alma Muga de Belos

Beatriz Otxotorena (Proyecto Caracol), Koxko Goñi (Txoko de Gartxenia), Santi Cordón (Trinquete), Susi Cortes ( Txapitxuri), Haizea Luzuriaga (Donamariako Bentak), Nicolas Ramirez (Tubal), Belén Urrutia (Posada de Elbete) y Leandro Gil (Alma Muga de Beloso), entre otros, premiados con la chapa ‘slow food’. (CEDIDA)

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Beatriz Otxotorena (Proyecto Caracol), Koxko Goñi (Txoko de Gartxenia), Santi Cordón (Trinquete), Susi Cortes ( Txapitxuri), Haizea Luzuriaga (Donamariako Bentak), Nicolas Ramirez (Tubal), Belén Urrutia (Posada de Elbete) y Leandro Gil (Alma Muga de Belos

pamplona- Puede que en Pamplona no sea la estampa más habitual -básicamente porque no hay metro, y el ritmo de vida es diferente-, pero casi en cualquier capital resulta fácil subirse a un vagón y ver a más de uno aprovechando el trayecto para comer algo rápido. Normalmente, preparado, no demasiado saludable, y en tiempo récord. También en la calle son muchos los que apuran el perrito caliente o la hamburguesa, la Coca-Cola o las bebidas espumosas. Nada sano.

Por eso aquí, con la dieta mediterránea y las buenas costumbres, los que saben de gastronomía decidieron ya hace tiempo emprender su guerra particular contra la comida rápida. Y precisamente para combatirla se subieron al carro del concepto slow food, que en Navarra se abre camino y conquista, cada vez, más paladares.

Se trata de una idea asociada también a la de Kilómetro cero, que pasa por comprar y comer lo que hay cerca: adquirir la materia directamente del productor, que ha de haberlo cultivado, elaborado o criado a menos de cien kilómetros, promocionando el producto de la tierra.

Así, la Sociedad Napardi se ha convertido en escenario predilecto de esta filosofía, y por segundo año consecutivo ha entregado las chapas de restaurantes Kilómetro cero de Slow Food Navarra-Nafarroa, una cita que en esta ocasión ha certificado con el título a Hotel Valdorba (Sansoain), Txoko de Gartxenia (Larraintzar), Txapi Txuri (Murillo el Fruto), Tubal (Tafalla), Trinquete (Tudela), Donamariako Bentak (Donamaria), Posada Elbete (Elbete), Maskarada (Lekunberri), Alma-Muga de Beloso (Pamplona) y Proyecto Caracol (Lizaso). Éste último abrió sus puertas hace unos meses como la primera escuela slow food, al abrigo de la Granja Escuela, y como una iniciativa pionera que tiene todavía mucho que contar.

Los restaurantes han conseguido así y hasta que se lleve a cabo la siguiente certificación (ya en 2019) erigirse como los nuevos slow food de la Comunidad foral, título que ostentan y podrán exhibir en sus cartas mediante un logotipo. Este tipo de establecimientos, según recoge el Gobierno de Navarra, apuesta por los productos justos, limpios y buenos.

Así, garantizan que los platos están elaborados con materias primas locales -incluyendo en sus cartas un mínimo de cinco opciones con estos criterios-, y que los alimentos son ecológicos, libres de ingredientes transgénicos. Asimismo, un RestauranteKm 0 se compromete a divulgar las cualidades y el valor de la materia prima, a proteger los métodos de cultivo tradicionales y sostenibles y a promover la reducción de las emisiones de CO2 para el transporte de alimentos.

Les caracteriza ese afán por luchar contra la estandarización de la gastronomía en un mundo que va demasiado rápido y en el que la comida ha pasado a ser un artículo más de consumo. Por eso fomentan el placer de la buena mesa, luchando contra la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatiendo la pérdida de interés de los consumidores por los alimentos de calidad, por su origen y por su sabor.


Fiambrera reutilizable El evento, además, sirvió de marco para la presentación de la campaña Aquí no sobra nada, promovida por la Fundación Ultzama y Slow Food Navarra y con la colaboración de la Fundación Caja Navarra, que con el objetivo de evitar el desperdicio de comida promueve una fiambrera -disponible en estos restaurantes- para los comensales que la soliciten y quieran llevarse lo que no puedan terminar de comer a sus casas, y así aprovecharlo.

La fiambrera es reutilizable (admite lavavajillas y microondas) para que puedan llevarla en sucesivas ocasiones, y además en los establecimientos se realizarán con los clientes y en fechas concretas talleres de aprovechamiento de las sobras de comida. Se celebrarán, como la propia campaña, hasta el 30 de noviembre.