Italia retirará la concesión a la empresa responsable del puente

El Gobierno declara el estado de emergencia en Génova para 12 meses
La cifra de muertos se eleva a 39 y los heridos a 16

Jueves, 16 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Decenas de coches continúan en el puente.

Decenas de coches continúan en el puente. (Foto: Efe)

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Decenas de coches continúan en el puente.Imagen de los escombros del puente donde trabajan los efectivos de rescate.

rescates peligrosos.Los equipos de rescate continúan trabajando, por turnos y sin tregua, con el objetivo de encontrar supervivientes atrapados entre los enormes cascotes. Grúas y excavadoras no paran de entrar y salir de la zona. Bomberos, voluntarios de protección civil y de la Cruz Roja y equipos de la unidad canina de los cuerpos de seguridad aseguran que “si estamos cansados podemos cometer errores”, dicen.

pamplona- Génova vive desde ayer sus peores jornadas, en las que se vive una mezcla de esperanza y amargura. Los trabajos de los equipos de rescate se mezclan con el hacer del Gobierno de Italia que busca responsabilidades por lo ocurrido. El ejecutivo, tal y como había amenazado, anunció ayer que iniciará los procedimientos administrativos para retirar la concesión a la empresa responsable del puente que se derrumbó, Autoestrade per l’Italia, filial de Atlantia, que se encarga también del mantenimiento de la autopista A10.

El Gobierno celebró ayer un Consejo de Ministros extraordinario para analizar la “tragedia. No podemos esperar a lo que diga la Justicia”, afirmó el primer ministro, Giuseppe Conte, que apeló a la necesidad de “viajar de forma segura” y las obligaciones que tenía la empresa para mantener la autopista en todos sus tramos, también el puente que colapsó. Aseguraron que las autoridades serán “mucho más rigurosas” de cara a futuros permisos.

El ministro de Transportes italiano, Danilo Toninelli, mostró ayer su enfado y pidió a los directivos de la empresa que dimitieran. “Los responsables de esta tragedia injustificable deben ser castigados. Desembolsamos los peajes más caros de Europa mientras ellos pagan concesiones a precios vergonzosos”, denunció. El viceprimer ministro, Matteo Salvini, defendió que “la revocación de las concesiones es lo mínimo que se puede esperar” tras lo sucedido y que se identifique a los responsables. “Alguien no hizo lo que debía”, denunció.

Autoestade enfrentó ayer las críticas asegurando que se realizaron revisiones trimestrales de la infraestructura y no se detectaron problemas que hiciesen temer lo ocurrido el martes, cuando el viaducto se vino abajo. La empresa reaccionó ante el anuncio del Gobierno de retirarle la concesión confiando en “poder demostrar que siempre ha cumplido correctamente las obligaciones” derivadas de la concesión. En este sentido, defendió “las actividades de vigilancia y mantenimiento llevadas a cabo teniendo en cuenta los mejores estándares internacionales”. También apuntó que todavía no es posible formular “ninguna hipótesis fiable” sobre el derrumbe de un puente que, según el comunicado, podría quedar reconstruido en un plazo de cinco meses.

Además de retirar la concesión, el Gobierno abrió ayer un procedimiento que podría ir acompañado de una multa de hasta 150 millones de euros. Frente a las denuncias de que la empresa no hizo el mantenimiento debido del viaducto, la gestión podría asumirla el propio Estado.

estado de emergenciaEl primer ministro italiano anunció ayer la declaración del estado de emergencia en la zona de Génova donde ocurrió el derrumbe durante un plazo de 12 meses, tal y como habían solicitado las autoridades locales. Asimismo, se desbloqueará un paquete inicial de 5 millones de euros para responder a las primeras necesidades y nombrará “un comisario ad hoc para la reconstrucción”. La cifra de cinco millones deberá incrementarse a medio plazo para las acciones de reconstrucción y otras cuestiones que por el momento no son prioritarias, según señaló el primer ministro.

El balance provisional del suceso ocurrido el martes es de 39 muertos, entre ellos tres menores de ocho, doce y trece años, y cuatro ciudadanos franceses, según cifras de la Delegación del Gobierno en Génova. Hay además dieciséis heridos, nueve de ellos graves, por lo que tres han salido del estado de gravedad en las últimas horas. El suceso tuvo lugar cuando un tramo de unos cien metros del puente Morandi, construido en la década de 1960, se vino abajo y sepultó a los coches que circulaban por él en ese momento.

El viaducto transcurre sobre una zona urbana en la que hay centros comerciales, edificios residenciales y áreas industriales, y los equipos de emergencia temen que puedan producirse ulteriores desplomes, por lo que han sido desalojadas 634 personas de edificios adyacentes. La mayoría se alojan ahora en casas de familiares, informó el primer ministro italiano, Giuseppe Conte en rueda de prensa, aunque también otros se encuentran en campamentos improvisados en centros que han facilitado las autoridades locales.

Mientras se estudian las causas que provocaron el colapso, mil efectivos, entre bomberos, equipos de protección civil, policía municipal y de asistencia sanitaria se afanan por limpiar la zona de los escombros y lograr rescatar personas atrapadas. El portavoz del Cuerpo de Bomberos, Luca Cari, confesó que los equipos de emergencia son “conscientes del riesgo de que se produzcan más derrumbes” pero aún así “siguen trabajando sin descanso en búsqueda de posibles supervivientes”. Sin embargo, la esperanza va desapareciendo, pues los bomberos aseguran que al principio se oían voces pidiendo auxilio bajo los escombros, ahora solo se escucha el ruido de las grúas y las excavadoras y los hierros de las vías del tren que crujen debajo. - D.N.

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Un nuevo pilón se agrieta. Los bomberos alertaron ayer de que “un pilón del puente se está agrietando”. Un sistema de apoyo del viaducto que descansa precisamente entre edificios habitados de los distritos de Certosa y Sanpierdarena, lo que ha aumentado la zona roja.

Vecinos afectados. La situación del puente presenta un futuro negro para los vecinos de la zona, cuyas viviendas puede que no se puedan salvar ante la necesidad de derribar el puente. El alcalde de la capital de la Liguria, Marco Bucci, fija el reasentamiento de sus vecinos como “prioridad número uno”.

Jornada de luto. El Gobierno decretará en los próximos días una jornada de luto nacional, aunque todavía no ha decido el día.