el ministro de Finanzas anuncia ajustes fiscales

Turquía trata de frenar la sangría de la lira sin solicitar la ayuda del FMI

Viernes, 17 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Fotografía cedida por el gabinete de prensa de la Presidencia turca que muestra al presidente de Turquía, Tayyip Erdogan

Fotografía cedida por el gabinete de prensa de la Presidencia turca que muestra al presidente de Turquía, Tayyip Erdogan

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Fotografía cedida por el gabinete de prensa de la Presidencia turca que muestra al presidente de Turquía, Tayyip Erdogan

estambul- El Gobierno turco prometió ayer las primeras medidas concretas desde que arreció la crisis devaluatoria de la lira, asegurando que recortará gasto público y luchará contra la inflación, al mismo tiempo que negaba que la economía del país precise de un rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Aplicaremos una política fiscal más ajustada;las reformas estructurales son nuestra prioridad”, dijo el ministro de Finanzas turco, Berat Albayrak, durante una teleconferencia con cerca de 4.000 inversores, con la que buscaba tranquilizar a los mercados y mejorar la confianza en la economía turca. Albayrak, yerno del presidente Recep Tayyip Erdogan y uno de los ministros con más protagonismo, prometió recortar gasto público, reducir la disparada inflación y “flexibilizar” el mercado laboral.

Entre esos propósitos, el ministro destacó que “la mayor prioridad” es reducir la inflación -actualmente en el 15% interanual- y prometió “reconducirla cuanto antes a cifras de un dígito, si fuera posible”. “En la lucha contra la inflación utilizaremos todas las tácticas que el Banco Central necesite”, prometió.

Todos los economistas consultados por Efe coinciden en que el banco emisor debería aprobar una subida drástica de los tipos de interés, una política a la que se ha opuesto hasta ahora Erdogan, al que los cambios constitucionales que entraron en vigor el pasado julio le conceden mucho control sobre esa institución.

tranquilizar a inversoresEl ministro subrayó que “no hay plan de acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI)”, una salida que muchos analistas consideran necesaria para estabilizar la lira turca, que se ha devaluado un 30% en lo que va de año. “Nuestra moneda no está al descubierto”, aseguró Albayrak, quien agregó que las empresas turcas “pueden hacer frente a sus deudas a corto plazo” y negó que se haya experimentado recientemente una importante retirada de fondos de los bancos.

Durante su mensaje a los inversores, la lira fue ganando valor, pero volvió a bajar al terminar la teleconferencia, situándose en los niveles de esta mañana. Así, la moneda turca vivió ayer su tercera jornada consecutiva de recuperación. Desde los mínimos históricos del lunes pasado, cuando la lira se cambiaba a 7 unidades por dólar y 8 por euro, la moneda ha subido un 20% hasta cotizar a 5,8 y 6,6, respectivamente. Los dirigentes turcos multiplicaron ayer sus contactos con líderes europeos, en lo que la prensa interpreta como un intento de acercamiento en un momento en el que la históricamente buena relación de Ankara con Estados Unidos pasa por su peor momento, tanto desde el punto de vista arancelario como en asuntos diplomáticos, como el encarcelamiento del sacerdote protestante Andrew Brunson, que lleva casi dos años en prisión preventiva en Turquía bajo acusaciones de “vínculos terroristas” que sus defensores consideran fabricados.

Además, Erdogan sumó ayer a la llamada del domingo a Merkel una comunicación telefónica con Emmanuel Macron, presidente francés, quien llamó a mejorar las inversiones en Turquía. Todos estos movimientos, sumados a la promesa de Catar de invertir 15.000 millones de dólares, son la baza que explotará el Gabinete de Erdogan para tratar de revertir el patrón de consumo interno y endeudamiento que ha utilizado Turquía para crecer. - Efe

etiquetas: turquia, fmi