Del Seat 124 a la evolución. Imparable

Un reportaje de Tomás Pastor - Sábado, 18 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El mítico y entrañable Seat 124 constituye una mirada al pasado y también un acercamiento a la esencia de Seat, tan viva hoy en día con el León SC FR LE como en aquellos gloriosos años. Fotos: Seat

El mítico y entrañable Seat 124 constituye una mirada al pasado y también un acercamiento a la esencia de Seat, tan viva hoy en día con el León SC FR LE como en aquellos gloriosos años. Fotos: Seat

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El mítico y entrañable Seat 124 constituye una mirada al pasado y también un acercamiento a la esencia de Seat, tan viva hoy en día con el León SC FR LE como en aquellos gloriosos años. Fotos: Seat

En este 2018 Seat ha celebrado un aniversario especialmente entrañable, los primeros 50 años del lanzamiento del 124, allá por mayo de 1968. En el mes que se revolucionó la vida social y política de Francia, a nuestra piel de toro llegaba un automóvil que suponía un salto en todos los sentidos frente a otro modelo mítico que había contribuido a la motorización y dinamismo del país, el Seat 600. El 124, que estuvo en producción desde 1968 hasta 1981, costaba en su lanzamiento la cantidad de 144.432 pesetas, una cuantía muy razonable que lo hacía especialmente asequible -el salario medio de la época era de 70.709,83 pesetas- y que lo consolidó como un éxito de ventas, ya que colmaba las aspiraciones de la sociedad media española.

Con algo más de cuatro metros de longitud, aquella berlina de tres volúmenes (motor, habitáculo y maletero de 385 litros de capacidad y con formas muy regulares y aprovechables) se convertía en un turismo que superaba al Seat 600 merced a su “agilidad, confort de marcha y al brío que ofrecía su motor de gasolina de 1.197 centímetros cúbicos y 60 CV de potencia”, a lo que también contribuía un ligero peso de 855 kilogramos y la propulsión trasera. El Seat 124 fue galardonado con el premio de Coche del año en España y fue la antesala para otros modelos míticos y venerables que le siguieron en el tiempo, como los Seat 1430 o el 124 Sport Coupé 1600.

Aquellos 124 y 1430 fueron automóviles excelentes en todos los sentidos, unos vehículos tan prácticos, funcionales y robustos como dinámicos y divertidos, y no digamos ya las versiones deportivas -los famosos FU-, que aportaron a Seat una imagen de producto deseable, valioso y atractivo. En realidad, la misma identidad de que hacen gala hoy en día los modelos de la firma catalana, ahora integrada en el Grupo Volkswagen, y con ese mismo afán innovador, inquieto y dinámico que siempre le caracterizó. Pero ahora los tiempos son, y más que van a ser, distintos. Los combustibles fósiles tienen no los años aunque sí las décadas contadas, por lo que hay que apuntarse al carro de los vehículos sin emisiones cuanto antes, y mejor si es liderando el grupo.

¿Y serán aburridos los eléctricos? En Seat piensan que no. Y para ello ya trabajan exhaustivamente y nos lo cuentan. Al menos eso es lo que parece deducirse de las declaraciones del piloto de pruebas de Fórmula 1 Jordi Gené y actualmente piloto de pruebas y desarrollo de Cupra, la firma deportiva de Seat. Tras su primera toma de contacto en el Circuito de Castellolí con el modelo eléctrico Cupra e-Racer, anticipo de la apuesta por los eléctricos de competición eTCR en 2020, y “en la que Seat ha evaluado la potencia máxima de los motores, la gestión de la energía frente a la temperatura de todos los elementos, especialmente las baterías, y la conductibilidad, examinando la respuesta del pedal del acelerador, frenos y recuperación de energía”;Gené ha manifestado sentir “una cadena de sorpresas agradables: la aceleración es impresionante y el bajo centro de gravedad, al tener las baterías muy bien repartidas, hace que la sensación de pilotaje sea mejor de lo imaginado. Sólo tenemos margen de mejora en las frenadas, se nota que es un coche más pesado y es más complejo detenerlo con precisión”.

Ya ven que la electrificación se impone a pasos agigantados, incluso en la conducción deportiva, siguiendo también las huellas de la creciente digitalización en los automóviles. En Seat la última incorporación a esta tendencia llega con los Arona e Ibiza, que estrenan el digital cockpit, con más información, más actualizada, sin distracciones en el manejo y totalmente personalizable. Y otro modelo, en este caso una edición limitada de 500 unidades, que se apunta a la digitalización lo hace bajo la denominación León SC FR Limited Edition, con los motores de gasolina 1.4 TSI de 125 CV y diésel 2.0 TDI CR de 150 CV, un completo equipamiento basado en el acabado FR Plus y dotado de elementos de serie como el nuevo digital cockpit, faros full led, sistema de conectividad full link y cámara de visión trasera, y al excelente precio de partida de 17.900 euros, ya con todos los descuentos aplicados.

Con tentadoras propuestas como ésta, no sorprende que Seat haya logrado en los primeros seis meses de 2018 un crecimiento del 17,6%, en el mejor semestre de su historia, que espera seguir siendo así de bueno en la segunda mitad del año con los lanzamientos de los SUV Tarraco y Cupra Ateca.

las claves

INNOVACIONES DE SEAT

El pasado vuelve en forma de bello recuerdo, aquí con la silueta del mítico Seat 124, y nos retorna al brillante origen del que partimos, frente a una evolución hacia el futuro que se presenta igual de emocionante e imparable de la mano de Seat.