El ensueño

Por Luis Beguiristain - Sábado, 18 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

¿Por qué o cómo nos llega la inspiración? Lo mismo a un científico. artista o filósofo creativo la inspiración le llega según su nivel de evolución interna. Muchas veces basada en un sueño que se recuerda o que no se recuerda. En la disciplina del autocontrol de la mente existe un misterio. Algo que la corriente general de ahora lo desecha, y es el ensueño. Ese momento crítico en el que uno está casi dormido pero todavía es consciente, se puede considerar el ejemplo básico del ensueño. Pero cualquier percepción intuitiva que nos llegue de un nivel profundo también pertenece al ensueño. Algunas veces he sugerido en las cartas publicadas, hacer el curso de control mental Silva. Allí se trabajan unas técnicas apropiadas en este sentido y se explica bastante bien el tema de las ondas cerebrales y la relación con los sueños y el aspecto creativo y curativo de una persona. Para él mismo o para tratar de ayudar a otros. Cada uno ha de tener, por una parta el deseo de la superación de las dificultades que se nos presentan en la vida, y además la suficiente fuerza interna, relacionada con la voluntad. ¿Por qué hay unas personas a las que consideramos genios o instructores de algún aspecto del conocimiento o sabiduría de la vida, mientras la gran mayoría se deja arrastrar por la corriente general? De seguro que no nacemos iguales, pero el que quiera seguir pensando que es por una cuestión de suerte, allá él. Se dice que el espíritu es inmaterial. Por lo tanto el ensueño es un, llamémosle, instrumento de conexión. El ensueño, precisamente, lo que busca es ejercitar, con voluntad y esfuerzo, el hacer consciente lo que cada uno vamos experimentando internamente. Es tratar de conectar la parte más irracional, aquella que pertenece al misterio de la vida, con nuestra capacidad de ser conscientes y poder analizarlo. Conforme pasan los años, si se trabaja el plano interno de la forma apropiada y constante, la sabiduría de cada uno se transforma porque viene de un nivel más profundo. Trabajando el ensueño uno aprende a funcionar de otra manera. Basándose en las inspiraciones (a veces en forma de una imagen mental) que encuentra en sí mismo para tratar de superar los problemas y necesidades fundamentales. A cada uno, la inteligencia supraconsciente, nos pone las zancadillas apropiadas para que nos esforcemos al máximo. Ahora bien, de ahí a poder recordar toda la sabiduría y bagaje que se trae de vidas pasadas, se requiere otro salto de profundización más fuerte. En eso que Carlos Castaneda llama en sus libros el punto de anclaje. Y todos aquellos que se supone que lo han logrado, suelen mantener un hermetismo total acerca de su vida privada anterior. Imaginemos que duermes profundamente de noche y de repente se te despierta por cualquier urgencia grave del tipo que sea. Estabas en ondas cerebrales del nivel del sueño y pasas de repente al nivel de despierto. Pero tienes que moverte con extrema urgencia porque en ello te va la vida, mientras te vienen a la cabeza varias cosas juntas a la vez. Algo parecido a eso es funcionar en el estado de ensueño o de la conciencia acrecentada. Por eso se requiere una voluntad para la que uno debe prepararse más allá de lo que entendemos lo normal. Y todo esto te sorprende, no lo esperabas así.

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