AU tomará “decisiones drásticas” si la economía de Ardantze no mejora

El equipo de Gobierno en Ayegui defiende su gestión y acusa a CI Irache y EH Bildu de “manipular”

Julen Azcona - Sábado, 18 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Ayegui- El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Ayegui, formado por el grupo municipal Ayegui Unido (AU), ha respondido en una carta a las acusaciones realizadas por los partidos de la oposición, Candidatura Independiente Irache (CII) y EH Bildu.

Como se recordará, ambas agrupaciones cuestionaron hace unos días la gestión de AU en el centro deportivo Ardantze a través de la sociedad pública Gastizun, que tiene una deuda de 1.36 millones de euros, y pidieron la dimisión de Leonardo Camaces (concejal de Servicios y vicepresidente del consejo de administración) por el “intento de despido” de una empleada grabándola en su trabajo “de manera irregular”.

En su respuesta, Ayegui Unido defiende su gestión al frente de Gastizun y, en particular, la labor de Camaces, del que aseguran que se limitó a “denunciar que una trabajadora de la limpieza dedicaba su horario de trabajo a navegar en internet en el ordenador, y no a limpiar”.

Ante esto, explican, AU “advirtió al gerente de que los trabajadores de limpieza no podían visionar los ordenadores de la empresa y que suponía una vulneración de la protección de datos de los usuarios”. El gerente, “en vez de recriminar la actitud de la trabajadora de limpieza, la defendió manifestando que las consultas al ordenador eran por un espacio corto de tiempo”.

AU añade que “estas y muchas otras razones” fueron las que llevaron al Ayuntamiento a despedir al gerente. Alegan causas “económicas, administrativas, sanitarias y contables”, desde “maquillaje de cuentas” hasta “apagar una máquina de cloración, causando un brote de legionela en la piscina de masaje”.

Respecto a la acusación de EH Bildu y CII de que Camaces grabó “irregularmente” a la empleada, AU se defiende diciendo que las cámaras de Ardantze “graban desde su instalación en 2014”, con Esperanza Gastea (CII) al frente de Gastizun. “CII no hizo una correcta instalación de las cámaras al obviar el consentimiento de los trabajadores, incumpliendo la Ley de Protección de Datos del año 1999”.

“La auditoría externa dice que Gastizun debió ser disuelta según la Ley”

AYEGUI UNIDO

Equipo de Gobierno de Ayegui

Fue esta falta de consentimiento la que impidió, según relata Ayegui Unido, expedientar a la empleada, y por eso “nos limitamos a pedir responsabilidades al anterior gerente” y a “subsanar el error”, pidiendo a los trabajadores el consentimiento de ser grabados. AU reconoce que el Ayuntamiento “recibió un escrito de la trabajadora por acoso laboral”.

El equipo de Gobierno añade que “se ha abierto un expediente disciplinario a otro trabajador que solicitó reducción de jornada laboral por cuidado de su hijo menor para obtener un importante lucro personal, simultaneando dos empleos a costa de Gastizun”.

Posible disoluciónAyegui Unido asegura “compartir” el “miedo” bajo el que ocho trabajadores de Ardantze dijeron estar trabajando. “Si los números no salen se tomarán decisiones drásticas y es normal que los trabajadores tengan miedo a perder su puesto de trabajo”, señalan.

Según el equipo de Gobierno, la Cámara de Comptos “declaró en quiebra técnica a Gastizun”, y la auditoría externa que solicitaron hace unos meses “establece que debió ser disuelta según la Ley de Sociedades de Capital”.

Añaden que al hilo de estas circunstancias se ha producido la dimisión del concejal Xabier Puerta (EH Bildu) del consejo de administración. “No ha sido porque AU tome decisiones unilaterales, porque eso no es verdad ya que las decisiones se toman por votación, sino por cobardía, debido a que los miembros del consejo tienen responsabilidad personal y subsidiaria por los resultados económicos de Gastizun”, apuntan.

Ayegui Unido ha querido también desglosar la deuda de más de un millón de euros que arrastra la sociedad pública municipal, explicando que la parte correspondiente a la construcción del complejo deportivo se ha reducido de 950.000 euros en 2015, a 800.000 este año, y que esperan que a finales de 2019 pase a ser de 750.000 euros.

Otra parte de la deuda, añaden, son 540.000 euros del cambio de la cubierta instalada en 2008 (por CII) que “corría riesgo de derrumbe. No ha aguantado ni nueve años”, lamentan. “Una vez más tenemos claro que el concepto de gestión y eficacia son palabras mayores para CII”.

Finalmente, los últimos 200.000 euros son “para pagar a proveedores y las nóminas de los trabajadores”. De estas últimas aseguran que “son salarios muy altos que superan lo establecido por el convenio autonómico y que fueron establecidos por Esperanza Gastea”, por lo que debe haber “ajustes necesarios”. “Desmentimos amenazas de despido a los trabajadores, a quienes se ha priorizado en el pago de las nóminas frente a proveedores”, concluyen.