Asiron rechaza la actuación y se ofrece a mediar

I-E dice que se ha perdido una oportunidad de “llegar a acuerdos”, Aranzadi se solidariza con los okupas y UPN y PSN celebran la intervención

M. Salvo/A. Irisarri - Unai Beroiz - Sábado, 18 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, atendiendo a los medios.

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, atendiendo a los medios.

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El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, atendiendo a los medios.

Pamplona- El alcalde de Pamplona,Joseba Asiron, manifestó ayer no compartir “en absoluto” el desalojo del gaztetxe, “ni en el fondo ni en las formas” y añadió que “como alcalde de la ciudad tendría que haber sido informado”. El primer edil reiteró “la voluntad de diálogo como única manera para poder solucionar este asunto”, ya que, en su opinión, lo ocurrido “no mejora la convivencia en el propio Casco Antiguo de Pamplona como barrio y no mejora tampoco la convivencia en la ciudad”.

A su juicio, “hoy (por ayer) las posturas están bastante más enconadas”, y añadió que “creo que no hemos avanzado nada en el problema de facilitar un ocio autogestionado para la juventud” y “tenemos un edificio más vacío y algunas personas contusionadas”. El alcalde rechazó así lo que considera “un desalojo unilateral empleando la fuerza” y explicó que no había tenido contacto con el Gobierno foral acerca de este asunto. “Me hubiera gustado ser como mínimo conocedor de lo que iba a ocurrir y no enterarme por las redes sociales”.

Asiron se ofreció ahora como interlocutor: “Tengo voluntad y empeño personal en sacar adelante algún espacio de diálogo donde podamos debatir estos temas que nos atañen a todos”, porque “como alcalde me toca restañar las diferencias, las posibles heridas y el equipo de gobierno está a la vuelta de vacaciones trabajando y tenemos que juntarnos para hablar de este y otros temas”, dijo e insistió en que “habiendo visto que desde ambas partes, tanto desde el gaztetxe como desde el Gobierno de Navarra, manifestaban voluntad de diálogo, ayer (por el jueves) ofrecía mi colaboración al respecto y hoy (por ayer) todavía más decidido;es necesario tomar iniciativas y vamos a explorar desde el Ayuntamiento, desde Alcaldía, todas las posibilidades para canalizar ese diálogo”.

Desde I-E también se mostraron en contra del desalojo, ya que “lo único que consigue es enquistar el problema”, una intervención que, añaden, “es fruto de la denuncia presentada en su día por el Gobierno de Navarra”. “Geroa Bai ha sido muy consciente de las consecuencias legales que tenía la presentación de esta denuncia y su no retirada”, a pesar “de las solicitudes” para que “se abriera una vía de diálogo”. Izquierda-Ezkerra opina, así, que “se ha perdido de nuevo una oportunidad de demostrar que el Gobierno del cambio sabe hacer las cosas de otra manera”, en el “uso de edificios abandonados”, alcanzando “acuerdos válidos para ambas partes”. Por último, pidió que “se baje la tensión existente en el barrio” y que “el desalojo no desemboque en desórdenes públicos”.

Por su parte, Aranzadi manifestó su “absoluto rechazo” al desalojo y a la gestión de Geroa Bai en este asunto, “imponiendo la fuerza frente al diálogo, con la excusa de la legislación vigente”, por lo que, en su opinión, “merece quedarse fuera del equipo de gobierno municipal”, por esta decisión “contraria al dialogo, al Acuerdo Programático y el cambio” y así pidió al alcalde Asiron que actúe en este sentido.

Aranzadi también pidió a EH Bildu que “se deje de ambigüedades, pues condena ahora el desalojo cuando no ha facilitado, desde la alcaldía del Ayuntamiento de Iruñea, contrariamente a lo que Aranzadi ha expresado en varias ocasiones, el desarrollo de actividades en este centro social autogestionado ubicado en un edificio que ha permanecido desocupado durante 20 años”. Para Aranzadi, el cambio pasa también por elaborar “nuevas leyes y normativas que contemplen la creación y promoción de verdaderos proyectos sociales autogestionados para el beneficio de toda la ciudadanía”. La plataforma manifestó además su “solidaridad” con los okupas del proyecto Maravillas, con “las personas heridas y con el vecindario del Casco Antiguo”.

UPN CRITICA A ASIRON En el otro extremo, los grupos municipales de UPNy el PSN en el Ayuntamiento celebraron el desalojo, si bien los regionalistas lamentaron que Joseba Asiron, en relación a sus declaraciones contra el desalojo, “se empeñe en perpetuar los incumplimientos de la ley y los privilegios de sus afines, a los que pretendía mantener gratis y haciendo caja en un edificio público al que habían accedido por la fuerza”. Además, indicaron que “Bildu ha obviado las obligaciones municipales, permitiendo obras no autorizadas, actividades multitudinarias en un espacio sin condiciones de seguridad y un negocio de hostelería ilegal y sin control sanitario alguno”, lo que responde a que “quienes han tenido ocupado el Palacio del Marqués de Rozalejo son afines ideológicamente a su partido”. Por su parte, el grupo municipal del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona opinó que el desalojo del Palacio Marqués de Rozalejo “pone fin a una ocupación ilegal, política y excluyente” de un edificio público para el que, en un futuro, pidió al Gobierno de Navarra “que busque un uso adecuado, público , consensuado e inclusivo al mismo”, al tiempo que esperó que “no se vuelvan a consentir nuevas ocupaciones ilegales”.