Solana recuerda que se ofreció diálogo para evitar el desalojo y hace corresponsable al alcalde

La portavoz del Ejecutivo foral afirma que las “demandas” del colectivo okupa eran “responsabilidad” del Ayuntamiento, que lleva un año haciendo “oídos sordos”
Destaca que no hubo heridos ni detenidos

M.Salvo/A. Irisarri/Agencias Javier Bergasa - Sábado, 18 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h

La portavoz del Gobierno de Navarra, María Solana, durante la rueda de prensa ofrecida tras el desalojo del gaztetxe, ayer por la mañana.

La portavoz del Gobierno de Navarra, María Solana, durante la rueda de prensa ofrecida tras el desalojo del gaztetxe, ayer por la mañana. (Javier Bergasa)

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La portavoz del Gobierno de Navarra, María Solana, durante la rueda de prensa ofrecida tras el desalojo del gaztetxe, ayer por la mañana.

pamplona- La portavoz del Gobierno de Navarra, María Solana, recordó ayer que esta semana desde el Ejecutivo foral se hizo un llamamiento al diálogo con los representantes del gaztetxe Maravillas para “evitar” la actuación policial en el Palacio del Marqués de Rozalejo, “sin haber obtenido respuesta positiva”, y destacó que la intervención llevada a cabo en la madrugada de ayer por la Policía Foral para desalojar el edificio ocupado desde septiembre de 2017 se produjo “sin heridos y sin detenidos”. En este sentido, Solana quiso destacar “el papel de mediador del Ejecutivo” en el conflicto del edificio de Marqués de Rozalejo, ante los “oídos sordos” desde “hace un año” del Ayuntamiento de Pamplona, el “competente” en este asunto.

En una rueda de prensa convocada tras el desalojo, la portavoz María Solana defendió la actuación judicial del Gobierno foral, “con el fin de defender el interés de algo que pertenece a todos los navarros”, en referencia al edificio de la plaza de Navarrería (propiedad del Ejecutivo desde 2005), aunque quiso distinguir entre la propiedad y la actividad en el edificio, competencia del Consistorio, según explicó. Así, indicó que las demandas del colectivo de okupas “no ha sido nunca competencia del Gobierno de Navarra” y que tanto el Ayuntamiento, como EH Bildu, Izquierda-Ezkerra y Podemos “lo saben”.

“La competencia es del Ayuntamiento y desde hace un año ha hecho oídos sordos”, insistió Solana, quien recordó que durante la legislatura se ha asistido a casos como el del Palacio de Mendillorri, también propiedad del gobierno, o al desalojo de un edificio privado en el paseo de Sarasate, realizado este último por la Policía Municipal de Pamplona y en el que, según recordó, hubo heridos, a diferencia de en el desalojo de ayer viernes en el denominado gaztetxe Maravillas. “Ha sido un desalojo sin heridos ni detenidos”, dijo ayer la portavoz, quien sobre los dos contusionados en las cargas policiales comentó que “no era el escenario deseado” y que era “precisamente” lo que el Gobierno pretendía “evitar”. Así, la portavoz quiso hacer un “llamamiento” a evitar “desordenes públicos”, así como “a la honradez política”, y defendió la intermediación del Gobierno de Navarra en el asunto “con llamadas múltiples al diálogo” que ella misma realizó hasta el pasado martes, sin recibir una respuesta positiva por la otra parte.

Ante esta posibilidad de alcanzar un acuerdo, indicó que el Ejecutivo tuvo que recurrir a las “herramientas” que el ordenamiento pone en sus manos “para defender el bien público” y destacó que al Gobierno le “duele enormemente” y, “en ningún caso”, puede aceptar que “el alcalde, el primer responsable de sentarse a hablar, pretenda escudarse en la medición cuando es el interlocutor”, dijo y añadió que “no queremos olvidar y queremos tener presente quién nos retrotrae a otras formas de hacer las cosas, y nos da pena”.

Preguntada por los periodistas, Solana reconoció que no se informó al alcalde del desalojo, porque “no sabemos si tenemos que avisar o no a la persona que es responsable de gestionar una salida a la reivindicación de unos colectivos”. Añadió que la orden judicial se trasladó a la Policía Foral, quien avisó al Ejecutivo “en minutos previos” que “se iba a proceder” a la actuación en el gaztetxe.

Solana reiteró que el Ejecutivo intentó alcanzar una solución dialogada hasta el final y afirmó que “ha habido quién no ha hecho nada durante mucho tiempo”, mientras que ella, con su teléfono personal, dialogó con el colectivo okupa desde el pasado 8 de agosto y hasta este pasado martes, sin éxito. Al respecto, Solana dijo “lamentar” que este colectivo reconociera que prioriza su “proyecto político” a dialogar, y recordó que la intención del Gobierno de Navarra es ubicar en el Palacio de Marqués de Rozalejo el Instituto de la Memoria Histórica, un proyecto que “está avanzado” y que se explicará a la ciudadanía como un “instituto foral con actividad dirigida a toda la Comunidad”.