Juan Casero director del festival flamenco on fire

“La mujer no siempre ha tenido ni el reconocimiento ni el lugar que merece en el flamenco”

El Festival Flamenco On Fire alcanza este año su quinta edición, que estará dedicada a la mujer, con el objetivo de crecer todavía más en cuanto a público se refiere

Fernando F. Garayoa | Mikel Saiz - Domingo, 19 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Juan Casero, director del Flamenco On Fire, en el Hotel Tres Reyes, junto al cartel del festival.

Juan Casero, director del Flamenco On Fire, en el Hotel Tres Reyes, junto al cartel del festival. (MIKEL SAIZ)

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Juan Casero, director del Flamenco On Fire, en el Hotel Tres Reyes, junto al cartel del festival.

PAMPLONA. Juan Casero es uno de los dos directores, junto con Miguel Morán, del Festival Flamenco On Fire. A pocos días del arranque del mismo, resume las claves de la programación y marca los objetivos.

Quinta edición del Flamenco On Fire, en esta ocasión, dedicada a la mujer.

-Llevamos casi un par de años pensando en ello. Primero, porque nos gusta darle un temática transversal a cada edición, bien premiando una figura o, como en este caso, reivindicando a todas las mujeres del flamenco. Lo que nos ha motivado, sobre todo, es, dentro del cariz social que también tiene el festival, mover a pensar y situar la figura de la mujer en el flamenco, que no siempre ha tenido ni el reconocimiento ni el lugar que merece, rompiendo prejuicios y tabúes que en el flamenco, gracias a Dios, han cambiado muchísimo. Pero sí que ha sido un ámbito en el que el reconocimiento a las mujeres flamencas ha ido un poco por detrás. En este sentido, y puesto que el festival siempre está dedicado al maestro Sabicas y por ende a la guitarra flamenca, hacemos un ciclo dedicado a la mujer guitarrista, ya que tanto en el baile como en el cante la mujer sí ha tenido un papel protagonista, pero en la guitarra no tanto, rompiendo así, como decía, imágenes preconcebidas.

El presupuesto del pasado año alcanzó los 340.000 euros, frente a los 400.000 de la primera edición, es curioso que mientras el dinero desciende, el festival ha crecido en todos los sentidos.

-Eso es algo que responde al ciclo natural de todos los festivales, que es lento. Una primera edición siempre necesita un esfuerzo mayor, para situar la marca y el festival, sobre todo teniendo en cuenta lo novedoso que era para Navarra crear un festival de flamenco en formato grande. Este año, el presupuesto vuelve a aumentar un poquito, y se acerca al de la primera edición, gracias, sobre todo, a una mayor implicación de los patrocinadores privados, que con los años y el éxito del festival, poco a poco se van sumando.

El balance del año pasado nos dejó una cifra de casi 20.000 asistentes. ¿Qué objetivos se marca para la presente edición?

-Este año esperamos que venga algo más de público que el año pasado por varios motivos. En primer lugar, porque hemos detectado una inercia positiva tanto en redes sociales como en nuestro canales digitales y en las peticiones de entradas. Por otra parte, hemos crecido en la programación de calle gracias al ciclo de la mujer guitarrista, que mencionaba antes, o a la ampliación de las jam flamencas que comenzaron el pasado año. Somos prudentes pero sí que esperamos un poquito más de público, también porque contamos con un cartel de primerísimo nivel y esperamos una mayor repercusión mediática. Además, hemos notando un incremento del interés por el festival desde otros países.

Precisamente, la venta de entrada anticipadas va mejor que ningún año, ¿cómo ha funcionado la apuesta, por primera vez, de contar con un abono?

-El abono ha funcionado poquito a poquito, ha sido un experimento para este año, y sí que se han vendido abonos para Baluarte, pero sabemos que es algo destinado al público más flamenco del festival, al más aficionado, al que tiene interés en acudir a todos los espectáculos. Estamos contentos pero creemos que el abono todavía tiene mucho potencial para creer.

Decía Miguel Morán (también director del Flamenco On Fire) en 2015 que en 10 años veía al festival consolidado, capaz de haber abierto nuevos espacios y con ediciones fuera. Los dos primeros objetivos se han cumplido, queda el tercero, las ediciones fuera de Pamplona, ¿en qué momento de su desarrollo se encuentran?

-Estamos centrados en hacer crecer el festival en Pamplona, aunque hemos recibido interés de otras ciudades, incluso de fuera de España. Pero son proyectos de largo plazo, como bien decía mi socio Miguel, es algo que nos tomamos con calma y prudencia para afrontar dentro de tres o cuatro años. Pero, como decía, ya ha habido llamadas de más de un promotor e institución de fuera de España.

Este es un festival que tiene en Sabicas su punto de partida y su espíritu vital, ¿dónde queda la idea de ese concurso de guitarristas, bajo el nombre del maestro de la Mañueta, que se ha barajado en varias ocasiones?

-Es algo en lo que llevamos pensando también desde hace un par de años... pero el ciclo de pensamiento de estas cosas requiere su tiempo, porque estás trabajando en la edición de cada año a la vez que piensas en ideas para dentro de dos. Es un proyecto que tenemos en mente pero que necesita tiempo y apoyo institucional específico, nos gustaría hacerlo pero todavía es pronto para proponerlo en la próxima edición.

Como ya ha comentado, el festival ha tenido un crecimiento continuo pero, sin embargo, la escena flamenca navarra casi no ha crecido, podría decirse que están los mismos que hace cinco años, ¿a qué cree que se debe?

-Ese crecimiento de la cantera es un proceso mucho más lento que el del propio festival porque el flamenco es un género que requiere muchísimos años de estudio y de trabajo. En cualquier caso, nosotros seguimos programando a artistas navarros, como son los Ocaña y su grupo en esta edición, a los que teníamos pendientes y cuya propuesta nos parece muy interesante. Estamos seguros de que hay una pequeña cantera que en los próximos años va a crecer, aunque, como decía, sea un proceso más lento. Por ahora, el objetivo de crear afición y acercar el flamenco se va consiguiendo, esto es como una balsa de aceite que se extiende despacito;en cuanto a los músicos, es un proceso más lento, como decía, pero también se esta produciendo un crecimiento.

Es evidente que el elenco de artistas que ha congregado el Flamenco On Fire en sus cinco primeras ediciones es de auténtico lujo, consiguiendo que muchas de las primeras figuras del género pasen por Pamplona. Sin embargo, quizá se eche en falta otras propuestas, también flamencas, pero digamos que n o tan políticamente correctas, como puede ser el caso de El Cabrero, en el cante, o no tan ortodoxas, como puede ser Israel Galván, en el baile, por poner dos ejemplos.

-Nosotros tenemos una visión del flamenco que incluye desde lo más tradicional o jondo hasta lo más rompedor, y tratamos, de alguna manera, de reflejar esa realidad del flamenco. De hecho, en los últimos años han crecido las propuestas más vanguardistas. Este año hay citas de todo tipo y, precisamente, la riqueza del flamenco radica en la variedad dentro del género. Así, contamos con propuestas como la de La Tremendita, que nos parece muy interesante y rompedora, desde el conocimiento, eso sí, de los palos y del flamenco más tradicional. En este sentido, también tenemos la suerte este año de contar con Lole Montoya, de Lole y Manuel, que fueron los pioneros de la revolución del flamenco, casi los más transgresores. Pero, de la misma forma que te comento estas dos actuaciones, hay otras muchas cosas en la programación que tratan de, con equilibrio, reflejar la realidad del caldo de cultivo que hay en cada momento, atendiendo también tanto a lo más tradicional como a esa fuerza que trata de avanzar y contar cosas nuevas.

Al hilo de ese concepto abierto del flamenco que rige el festival, la pasada edición contó con algún espectáculo digamos de fusión, de flamenco rock, o como se le quiera denominar, desarrollado en otro tipo de escenarios, como es el de las salas de conciertos. Un tipo de propuestas con las que este año el festival no ha contado, ¿por qué?

-Ese papel que representaban los conciertos en las salas de conciertos, este año lo hemos querido trasladar a la calle. Así, para nosotros, el escenario de la jam flamenca es muy interesante y trata de recoger esas propuestas más de fusión, y que se pueden englobar bajo el lenguaje de improvisación que tiene el flamenco y que le acerca a otras músicas, como el jazz. Hay grupos en la jam flamenca que encajan en ese espíritu que también tratamos de reflejar, de forma transversal en toda la programación, como sucederá en los balcones, que tendrán de todo, desde recitales de guitarra más tradicionales hasta el concierto de Naike Ponce con Paquete, que ofrece un flamenco más fusión. En resumen, la jam flamenca pretende recoger a futuro esas propuestas más de fusión, pero nuestra idea es que no solo se vean ahí sino también, como sucederá este año, en el concierto de Dorantes (día 23), que yo recomiendo especialmente, que estará acompañado, entre otros, por Tim Ries, saxofonista habitual de los Rolling Stones, dando como resultado un cruce de pop, jazz y flamenco. En este sentido, El Cigala y Mayte Martín también incluyen elementos de fusión en sus recitales. Nosotros, como decía, tratamos de ser humildes en nuestra programación, intentando ofrecer un reflejo de todo el flamenco, desde lo más clásico y lo más grande hasta lo más innovador y de fusión.

Un festival como el Flamenco On Fire tiene, ya casi desde su nacimiento, el handicap de que el flamenco no es como el pop o rock, en el sentido de que no es un género que se practique de forma tan masiva, lo que deriva en el hecho de que los artistas de primer nivel ‘son los que son’, y eso provoca que el ciclo se agote mucho más rápido, teniendo que repetir nombres en pocos años. ¿La creación de espectáculos propios, combinando diferentes artistas, puede ser una de las escapatorias a ese círculo vicioso?

-En primer lugar, creo que todavía quedan muchos grandes artistas por venir, aunque sabemos que, a veces, es difícil llegar al gran público con el flamenco. Dicho esto, nos parece muy interesante trabajar en espectáculos de producción propia y, sobre todo, de coproducción, porque creemos en la idea de compartir proyectos con otros festivales. Así, por ejemplo, el espectáculo de Dorantes es una colaboración con Flamenco Festival, que se desarrolla en Estados Unidos e Inglaterra. Nuestra idea es seguir en esta línea porque nos parece muy interesante producir o coproducir espectáculos para determinados aforos.

cinco ediciones

Artistas. En las cuatro primeras ediciones del Flamenco On Fire, el festival acogió las actuaciones de artistas como Sara Baras, Arcángel, Tomatito, José Mercé, Niña Pastori, Estrella Morente, Remedios Amaya, Farruquito, Jorge Pardo, Carmen Linares, Vicente Amigo, Diego del Morao, Alba Molina, Cañizares, Duquende, Rafael Riqueni o Miguel Poveda. Un elenco que este año se ampliará con las actuaciones de, entre otros, Eva Yerbabuena, El Cigala o Mayte Martín.

Público. El pasado año, el festival casi alcanzó los 20.000 asistentes, cifra que este año esperan superar, tanto por la consolidación del mismo como por el hecho de que los eventos programados también han crecido, principalmente en lo que a las jam flamencas se refiere. Una actividad que fue novedad el año pasado y que, debido al éxito cosechado, este año ya cuenta con su propio ciclo de conciertos en el Mesón del Caballo Blanco.

Eco mediático. El Flamenco On Fire se ha convertido en un referencia del género en el Estado, principalmente por programación de conciertos pero también por el eco mediático que estos alcanza. Solo el año pasado fueron más de 1.200 los impactos alcanzados en medios de comunicación regionales, estatales e internacionales, llegando hasta países como Japón.