Adiós Pamplona

Soldados en la plaza Consistorial, 1895

Por Joseba Asiron (www.adiospamplona.blogspot.com) - Domingo, 19 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

(Foto: Julio Altadill. De Arazuri, J.J. ‘Pamplona, calles y barrios’.)

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En 1895vientos de guerra soplaban en el estado. El 24 de febrero y al llamado Grito de Baire, 35 localidades cubanas se habían levantado al unísono en contra de los colonizadores españoles, iniciando la guerra de independencia cubana. Como era de esperar, el Gobierno español respondió mandando más tropas y negando cualquier tipo de negociación. La foto, obtenida aquel año, muestra a un grupo de soldaditos cruzando la plaza y pasando ante la fachada del Ayuntamiento, en fila de a tres y con los fusiles sobre el hombro. Podemos por un momento imaginar hasta qué punto sería irrespirable el ambiente de aquellos días, con las constantes e inevitables soflamas patrióticas, y con las bravatas cuarteleras resonando por toda la ciudad, mientras desde los púlpitos se administraban bendiciones y se llamaba a la santa Cruzada. Todo bien controladito por la misma derecha recalcitrante de siempre. ¡Ay, Iruñea de nuestros dolores...!

Hoy en díaeste humilde fotógrafo ha podido ubicarse en lugar exacto en que don Julio Altadill se colocó en 1895, gracias a la amabilidad de dos buenos amigos, Patxi y Carlos. Un saludo para ellos. Podemos ver que la plaza ha cambiado muy poco en los 123 años transcurridos, aunque las casas de la derecha han sido totalmente remozadas, enluciendo las fachadas y ennobleciendo los vanos. Mejor así. En cuanto al Ayuntamiento, miro la vieja fachada de 1752 y pienso que, con lo que ha costado plantar allí la semilla del cambio, todos deberíamos hacer un esfuerzo sincero por remar en la misma dirección y ponérselo más difícil a la misma derecha caciquil de 1895. Ojalá... La semana próxima, tirando de zoom al mejor estilo de Valerio Lazarov, ampliaremos la zona de la derecha, para retratar el momento en el que un carro de caballos de 1895 llega a la altura de la actual óptica de Alforja. ¡Todo eso y mucho más se merecen nuestros fieles lectores...!