Mesa de Redacción

Un punto negro en la fiesta

Por Alicia Ezker - Lunes, 20 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Las agresiones sexuales son el punto negro que marca las fiestas de nuestras ciudades y pueblos. Las campañas públicas de concienciación y rechazo han conseguido sensibilizar a la sociedad y dejar claro que ninguna fiesta es tal mientras hombres y mujeres de todas las edades no puedan vivirlas en igualdad y en libertad. El disfrute, el alcohol, la diversión, nunca deberían utilizarse como marco o escenario de una agresión. Las ciudades y pueblos de Navarra han llenado sus calles con carteles en los que se deja claro que no se toleran las agresiones sexistas y se han llenado de manos rojas para tratar de detener esta lacra que tanto daño hace. A Pamplona le tocó liderar esta lucha, convirtiéndose en la primera ciudad que realmente hizo de sus fiestas, reconocidas en todo el mundo, un alegato en contra de las agresiones a las mujeres. Iruña vivió en su corazón festivo dos de los sucesos más graves que han ocurrido en un ambiente de fiesta, el asesinato de Nagore hace diez años y en 2016 la violación en grupo de una joven por los cinco agresores de La Manada, hoy condenados por abuso sexual. Esta pasada semana ha sido Donostia en sus fiestas la que se ha movilizado ante las siete agresiones denunciadas, algunas de ellas protagonizadas por menores, más grave si cabe, porque es una alarma que indica que queda mucho camino por andar desde la base.

Últimas Noticias Multimedia