Carlos Itoiz, leyenda viva de la guitarra

El músico navarro es una de las referencias inevitables de las seis cuerdas, con las que ha girado por medio mundo

Martes, 21 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Su nombre quizá no sea muy conocido más allá del mundo de la guitarra, pero Carlos Itoiz es una leyenda viva de la música que ha llevado el nombre de Navarra por medio mundo. El guitarrista recibirá hoy, por parte del Flamenco On Fire y en el ayuntamiento de Pamplona (13.00 horas), un más que merecido homenaje. ¡Por fin!

Carlos Itoiz Aguirre, guitarrista navarro, nació el 10 de agosto de 1932 en Pamplona, en el número 4 de la calle Santo Domingo. De padres navarros y ninguno de ellos músico, (Micaela Aguirre y Paulino Itoiz), Carlos comenzó a tocar la guitarra a los 7 años, instrumento y formación, principalmente autodidacta, que ya nunca abandonaría.

Trabajó en una gestoría y fue propuesto al premio nacional de mecanografía, pero él ya había decidido para qué utilizaría esa agilidad en los dedos: para su querida guitarra.

Sus giras pegado a las seis cuerdas comenzaron incluso antes de cumplir los 18 años, creciendo en número y calidad rápidamente. Así, durante varios años giró por toda Europa, Líbano, Libia, Beirut, Rusia, Japón... actuando en las salas más grandes y prestigiosas y los programas de televisión más vistos de cada país. Fue una época en la que actuó junto con los más grandes artistas del género, pero también en solitario. Y es que Itoiz compartió escenario con grandes bailaores como Paco de Ronda, Cristina Hoyos o Antonio y sus compañías de ballet;cantaores como Angelillo;o guitarristas como el Niño Ricardo y Enrique de Melchor.

Aquellas giras no eran como las de ahora, en las que los artistas apenas permanece una o dos semanas, como mucho, en cada país, por lo que Carlos Itoiz tocó durante temporadas muy largas en cada lugar, dado el éxito de sus actuaciones;un éxito que le llevó incluso ha obtener el pasaporte japonés, haciéndose así ciudadano nipón. Hasta principios de los 70 no hay pausa en sus giras mundiales, llevando el flamenco a infinidad de países, dejando el listón navarro muy alto y compartiendo escenario con otros grandes artistas, no solo flamencos, como Charles Aznavour, Juliette Greco, Shirley Bassey, Raphael o Luis Mariano. Pero su miedo a volar solo se incrementó con el paso del tiempo, siendo esta la razón principal de que, casi definitivamente, dejara de girar.

Itoiz, ya casado con la cantante Tere Solchaga, ganadora del Festival del Duero en el 68, comenzó así su etapa como concertista y profesor, actuando sobre todo en Francia.

En 1975 tiene a su única hija, Maite, la cual, como música, sigue sus pasos y los de su madre, siendo hoy en día una conocida productora musical, cantante de ópera y guitarrista. Como profesor, por sus manos han pasado algunos de los mejores músicos navarros, no sólo especializados en flamenco o jazz, como el exitoso e internacional bajista pamplonés Javier Colina o el también pamplonés Javier Ruz, sino también miembros de bandas como Barricada, Marea o Tahúres Zurdos.

Ya en los años 80, actúo en la televisión de Alemania oriental antes de la caída del muro de Berlín, país al que regresó de nuevo en 1995, a pesar de su fobia al avión, convencido por su viejo amigo Daniel Kelly, patriarca de la Kelly Family, para participar en un programa televisivo dedicado al grupo.

Un guitarrista únicoLa peculiaridad que distingue principalmente a Carlos Itoiz son sus composiciones, influenciadas por la melodía del jazz, la técnica del flamenco y las armonías de la música brasileña. Un forma de componer que ha provocado que Carlos sea fuente de inspiración confesa para grandes guitarristas como Vicente Amigo. Su otro sello de identidad es la forma de interpretar, algo que lo que tuvo importancia e influencia el también navarro Sabicas, del que Carlos se declara admirador, pues fue pionero en muchas técnicas del flamenco.

Carlos Itoiz cuenta con varios discos grabados en solitario, el primero de ellos en Japón. Durante su carrera también ha registrado colaboraciones con artistas muy variados, incluido Mikel Laboa, al que acompañó hasta el final. - D.N.

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