Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

El TS ratifica 3 años de cárcel por estafa al empleado de un secadero

Era mozo de almacén en una firma de la Ribera y simuló ventas falsas por 83.346 euros

Enrique Conde - Martes, 21 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Fachada del Tribunal Supremo.

Fachada del Tribunal Supremo. (Archivo)

Galería Noticia

Fachada del Tribunal Supremo.

pamplona- El Tribunal Supremo ha confirmado la pena de tres años y un mes de prisión y una multa de 1.440 euros a Juan Manuel V.C., de 40 años de edad, por un delito de estafa en concurso medial con un delito de falsedad en documento mercantil cometido en un secadero de cereal en el que trabajaba en una localidad de la Ribera. Además, deberá indemnizar al secadero con la cantidad que se encargó de estafar a través de ventas falsas y que ascendió a 83.346 euros. La condena fue impuesta por la Sección Primera de la Audiencia Provincial y recurrida por el acusado. En la sentencia se absolvió a otro acusado, vecino de Santacara. El Supremo entiende que la prueba fue valorada correctamente por la Sala navarra y que solo el acusado podía haber elaborado los tickets de venta simulados por lo que desestima el recurso que presentó a su condena.

El condenado prestaba sus servicios como mozo de almacén en la empresa y “con el fin de obtener un beneficio económico ilícito, elaboró un plan que ejecutó desde julio de 2013 hasta enero de 2015, basado en el conocimiento sus funciones como mozo de almacén, consistentes en la recepción de cereal en el almacén, su pesaje y la emisión del correspondiente ticket de venta al agricultor, cuando el encargado del almacén no se encontraba presente”. La Audiencia señala que de esta forma “simuló ventas de cereales inexistentes emitiendo los correspondientes tickets de compra que rellenó con los datos inveraces y que generaron las correspondientes facturas de la empresa, haciendo constar como vendedores a dos amigos. A uno de ellos le colocó un importe de 61.377 euros y desde febrero a agosto de 2014 hizo constar como vendedor a otro amigo, el otro acusado vecino de Santacara, por 21.968 euros.

TRANSFERENCIAS El encargado de la empresa, con base en dichos tickets, emitió las facturas correspondientes y realizó las transferencias a las cuentas corrientes de los supuestos vendedores. Estos no tenían ni la condición de agricultores, ni disponían de cereal para vender. Las firmas de las facturas emitidas a ambos amigos no son auténticas, indica la Audiencia, excepto dos de ellas firmadas por el otro acusado “que no consta que hubiera tenido conocimiento del alcance defraudatorio que conllevaban dichos documentos por él suscritos”. El acusado, según narra la sentencia, “convenció a sus amigos para que le facilitaran la disponibilidad de sus cuentas corrientes bancarias para el ingreso de las mencionadas cantidades, a quienes les dijo que se trataba de cantidades extras que iba a percibir del seguro y de la empresa, y con el fin de que no se enterara su exmujer, a lo que estos accedieron”. Uno de los amigos le dejó la libreta al condenado y el otro acusado, como no tenía tarjeta, efectuaba los reintegros personalmente acompañado por el condenado, entregándole las cantidades. Ninguno de los amigos tenía conocimiento de que tales cantidades las había obtenido de las transferencias realizadas por su empresa por la venta simulada de cereal y “tampoco recibieron cantidad alguna por figurar como vendedores ni por permitir el uso de sus cuentas bancarias”. El condenado no quiso declarar ni en fase de instrucción ni tampoco lo quiso hacer en el juicio.