El ERE de VW costará al menos 1,5 millones de euros a las arcas públicas

El comité planteará que la empresa complemente al 100% a sus empleados excepto en los pluses presenciales

Juan Ángel Monreal / Javier Bergasa - Miércoles, 22 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

La campa de Landaben, con cientos de coches.

La campa de Landaben, con cientos de coches. (Javier Bergasa)

Galería Noticia

La campa de Landaben, con cientos de coches.

pamplona- El Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que tiene previsto presentar Volkswagen Navarra tendrá un coste relevante para las arcas públicas. A falta de que se confirme el número de días que cierra la planta, cuántos trabajadores deciden percibir el paro y cuántos más ven suspendidos sus contratos en decenas de empresas proveedoras, el cálculo exacto es imposible de realizar, pero las primeras estimaciones lo cifran en al menos 1,5 millones de euros.

Esta cifra se corresponde con las cantidades diarias que los servicios públicos de empleo abonan a los trabajadores y que suponen durante los primeros seis meses el 70% de la base reguladora. Teniendo en cuenta los salarios de Volkswagen, esta cantidad rondaría los 35 o 40 euros brutos diarios. A ello hay que descontar la parte correspondientes a las cotizaciones que pagan los trabajadores, mientras que la empresa continúa pagando su parte de las cotizaciones con normalidad.

Ante la falta de motores de gasolina en todo el grupo, Volkswagen Navarra ha planteado de momento un cierre durante ocho días, pero desde el comité de empresa no se descarta que la medida pueda prolongarse. “Una vez abierta esta vía, podrían añadir más días”, advertía ayer Raúl Portillo, de la sección sindical de LAB, que rechaza negociar en los términos que plantea la empresa. Entiende que existen otras vías para hacer frente a lo que es un problema “fundamentalmente de previsión” de la multinacional. LAB recuerda asimismo que hasta “hace dos o tres años” los motores llegaban en bloques a la planta de Landaben y que, una vez allí, eran montados. “Esa línea se eliminó y ahora nos podría evitar este problema”, explicaba ayer Portillo.

proveedores ‘just in time’Según informó el lunes la empresa a los representantes del comité, el cierre se llevaría a cabo durante toda la semana que arranca el 3 de septiembre. Y a ella habría que añadir al menos otros tres días. La multinacional plantea que los días de cierre se ejecuten de manera consecutiva. De esta manera, un incremento en el número de días que cierre la planta elevaría una factura para cuyo cálculo no solo hay que incluir a los 4.700 trabajadores de plantilla. Miles de personas más, hasta 13.500 según algunos cálculos, trabajan de forma directa o indirecta para Volkswagen Navarra, con lo que de algún modo se verían afectados. Quienes tendrán más complicado soslayar esta situación son las empresas proveedoras que trabajan bajo la fórmula just in time y que proveen de piezas a la fábrica al momento. Dan empleo a más de 2.000 trabajadores que viven pendientes del calendario de la principal factoría navarra. En función del número de trabajadores de estas empresas que sean regulados, la factura total crecería más o menos.

A falta de que se constituya la mesa negociadora, que dispone de dos semanas escasas, lo más probable es que las conversaciones entre la empresa y la mayoría del comité versen sobre de qué manera va a complementar la empresa los salarios de los trabajadores. En este sentido. Eugenio Duque, de CCOO, destacaba ayer que “el trabajador tiene que ser el menos pagano de esta problemática pero sabemos que, en cualquier acuerdo con la empresa, una fracción económica va a caer en los trabajadores”. Por ello, ha abogado por “minimizar el impacto” y que “sea la empresa la que se encargue con el mayor gasto, ya que es algo que se nos escapa de las manos”. “Si al final tenemos que ir a un ERTE pediremos complementos al 100%, sueldos, antigüedades, la afección a las pagas... para que sea la empresa la que se haga cargo de eso. Y así nosotros pondremos una pequeña parte, que serán los pluses presenciales probablemente, y la otra que lo ponga la empresa como tal”, explicó.

Duque confiaba en cualquier caso en que la actual situación resulte “algo pasajero” y no se traduzca en una pérdida de clientes. Ocho días sin producir, en una fábrica de la que salen diariamente 1.400 coches, supone dejar de vender 11.200 vehículos, por lo que recuperar esta cifra en los últimos tres meses del año se antoja muy complicado. Los desplazamientos de pausas y un incremento en la contratación de eventuales permitirían mitigar estos efectos y, de paso, compensar a las arcas públicas mediante nuevas cotizaciones a la Seguridad Social.