El ‘efecto espantada’

Miguel Ángel Nuño Viguria - Miércoles, 22 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Hace algunos días un dirigente político (no importa aquí su nombre ni de qué marca) acusaba a otro (ídem) de, a través de determinada acción hacia un grupo de personas migrantes recién rescatadas, estar favoreciendo el “efecto llamada”.

Sin entrar en la caladura moral de utilizar esta realidad como arma arrojadiza política: en física se entiende la fuerza como una acción o influencia que puede modificar el estado de movimiento o de reposo de un cuerpo. Esta fuerza puede ser de atracción o repulsión.

Atreviéndonos a simplificar la realidad de la migración, podemos establecer un paralelismo y ver que, las personas, cuando nos desplazamos, podemos hacerlo atraídas por algo, o repelidas por algo. Podemos ir al cine porque nos resulta llamativa una película en cartel, o podemos salirnos del cine porque la película nos aburre.

Esta segunda opción es la de la mayoría de las personas que llegan (si llegan) a nuestras costas. Huyen. La enumeración de la vulneración de derechos que sufren y les hace escapar no cabe en estas líneas, pero cualquiera puede informarse.

Para evitar que vinieran, tendríamos que ofrecer aquí un contexto en el que las calamidades sean de igual magnitud o superior a las que allá encuentran. Vamos camino, pero todavía estamos muy lejos. Si eso ocurriera, me temo que también “los de aquí” querríamos huir.

No existe, actualmente, ese “efecto llamada”. Es el “efecto espantada”. La muerte espanta, oye. Así que dejen de mentir, y responsabilícense.