festival flamenco on fire 2018

Los Ocaña y Zorongo, ¡por fin!

actuarán hoy y mañana en la 5ª edición del flamenco on fire

Un reportaje de Fernando F. Garayoa - Jueves, 23 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El Flamenco On Fire tenía una deuda pendiente con el flamenco navarro, concretamente con los hermanos Ocaña y su grupo, Zorongo, que el año que viene cumplirá 20 años sobre los escenarios. Una trayectoria bregada en calidad, jarta de pasión y reconocida por crítica y público. Ekhi y Urko Ocaña detallan las dos actuaciones que ofrecerán este año en el festival. “Para la jam (viernes, día 24, Caballo Blanco, 14.30 horas), hemos tenido que adaptar el repertorio, puesto que no podemos hacer un concierto nuestro al uso, ya que hay piezas que en ese ambiente no encajan. Así que optaremos por una selección de temas más dinámica, con improvisación, con influencias del jazz... y con temas ya editados en nuestros discos. Se trata de elegir las canciones más adecuadas para interpretar en ese momento, al mediodía, cuando la gente se está tomando algo”. Esta jam comenzará con un concierto de 45 minutos protagonizado Zorongo, con la mayor parte de su formación tradicional (Ekhi Ocaña, flauta;Urko Ocaña, guitarra;Keko Galindo, percusión;Antonio Garde, bajo;Edurne Aizpún, piano;y Koki Gómez, saxo). “Como invitados contaremos con Pedro Jiménez El Leley su hermano Alfonso Jiménez, a los que ya conocemos de haber hecho cosas juntos. Primero haremos nuestros temas, luego alguna canción con ellos y, después, se abrirá la jam”, apunta Ekhi.

En cuanto a la actuación que hoy ofrecerán en el balcón del hotel La Perla, Ekhi apunta que “ahí nos presentamos con nuestros nombres porque vamos en formato dúo, no con el grupo, e interpretaremos temas de los dos, que originalmente ya los compusimos pensados para flauta y guitarra. Además, ofreceremos un recorrido por cantes y palos tradicionales... todo ello bajo la premisa de que tocamos en un balcón, algo que a mí me apetece, porque me parece una cosa muy simpática, que ya hacía Sarasate en aquellos tiempos... y tocar en el balcón donde tocaba él, siendo de Pamplona, te gusta. Pero claro, también hay que tener en cuenta que tocas para gente que está ahí abajo, de pie, al sol... condiciones muy duras para conectar sin una voz”.

Respecto a la tardanzaen actuar en el festival, ambos hermanos afirman no saber la razón. “El año en el que empezó el festival, Zorongo cumplía 15 años con un espectáculo muy potente. En los días del festival, nosotros actuamos en el Ciudadela, lo que provocó que cambiaran el día de la actuación de los flamencos de Navarra... flamencos navarros que ellos decidieron quiénes tenían que ser, y que en buena parte vinieron de Madrid. El caso es que nosotros hicimos un concierto en la Ciudadela al que acudieron casi 1.500 personas;pero no entramos en la programación. De hecho, la crítica del concierto de los flamencos de Navarra en DIARIO DE NOTICIAS arrancó apuntando que faltaba Zorongo”.

Saldadas ya las deudas, los Ocaña, como siempre han hecho, miran hacia delante pero sin perder de vista el camino realizado. Analizando, en primer lugar, el flamenco en Navarra. “Hace 20 años, si hacías flamenco estabas como un pulpo en un garaje, casi tenías que explicar lo que tocabas y justificar, buscando predecesores como Sabicas o Pedro Iturralde, que éramos de Pamplona y hacíamos flamenco para que se entendiera que lo que tocábamos no estaba de más. Ahora estamos mejor, pero tampoco es que Navarra sea la tierra flamenca por excelencia, aunque a veces parece que lo sea. Con el Flamenco On Fire pasa como con los Sanfermines, es solo una semana, pero el resto del año, excepto por las excepciones puntuales, como El Juncal o Los Corralillos, que son lo que mantiene el aire flamenco”, apuntan los hermanos, a la par que ratifican que “en la escena navarra estamos los mismos que hace 20 años. Es complicado que un festival genere más escena en solo cinco años, otra cosa es que ponga el flamenco en primera plana, algo que sí está haciendo y muy bien, pero crear afición es diferente, necesita una educación, crear un caldo de cultivo. Y, en cuanto a la programación de Baluarte y otros espacios, hay lo mismo que puede haber en ciudades como Valladolid, o menos, quizá debido a que los programadores saben que existe en el festival y no se preocupan tanto de cubrir esa supuesta necesidad del público de aquí”.

En lo que respecta al futuro inmediato de Zorongo, “el año que viene no sacaremos discos pero sí montaremos un espectáculo especial por nuestro 20 aniversario, que esperamos estrenar en otoño de 2019. Antes haremos varios conciertos especiales, en espacios diferentes”.