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Joven compromiso con la Historia

23 JÓVENES LIMPIAN Y RECONSTRUYEN EN Igal (Salazar) los barracones de los prisioneros republicanos del franquismo

Promovido por INDJ con Paz y Covivencia e Instituto de la Memoria

M. Zozaya Elduayen - Jueves, 23 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El grupo internacional de voluntariado juvenil del campo de trabajo de Igal en un descanso entre los dos barracones, el de madera (prisioneros) y de bloques (militar).

El grupo internacional de voluntariado juvenil del campo de trabajo de Igal en un descanso entre los dos barracones, el de madera (prisioneros) y de bloques (militar).

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El grupo internacional de voluntariado juvenil del campo de trabajo de Igal en un descanso entre los dos barracones, el de madera (prisioneros) y de bloques (militar).Echando el tejado de chapa, como era el barracón de los prisioneros.Trabajo que favorece el desarrollo y las relaciones personales.Limpiando la maleza a golpe de azada. Al fondo, los barracones.
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igal/Igari- Sin dar las nueve de la mañana, el silencio de Igal, en el municipio de Güesa del Valle de Salazar, se rompe con la llegada del autobús de Pamplona del que descienden el grupo de jóvenes que toman parte en el campo de trabajo de voluntariado internacional, el Campo de Igal, de recuperación de la memoria histórica, junto con el de Ezkaba, organizado por el Departamento de Cultura, Deporte y Juventud, en colaboración con la Dirección General de Derechos Humanos Paz y Convivencia y el Instituto de la Memoria.

Se dirigen hacia el monte como lo vienen haciendo desde el día 16, cuando llegaron para participar en el campo que tiene planificado la limpieza de las malas hierbas de la zona, consolidar el muro que cercaba el lugar y un barracón militar, así como reconstruir otro en madera, similar a los que albergaron a los 2.354 prisioneros republicanos que construyeron la carretera que une los valles de Salazar y Roncal.

Seis días después ya ven el objetivo cumplido y se reafirman en que ha merecido la pena tomar parte en la experiencia de convivencia, solidaridad y aprendizaje, motivos compartidos que les trajeron a Navarra desde países como Japón, Rusia, Italia y de varias comunidades autónomas. En total son 23, con edades entre los 18 y los 30 años. “Forman un grupo que trabaja duro y en muy buena sintonía, se organizan perfectamente Nos comunicamos en español e inglés, en el trabajo de la mañana y en las rutas culturales de la tarde que les permite conocer el entorno en el que están trabajando. La idea es que se documenten y aprendan. Tienen mucho interés. Están muy unidos y participan de todo, con lo que todo fluye”, explicaba la directora del campo, Irene Jiménez. Junto a ella, los arqueólogos del Gabinete Trama, Carlos Zuza y Nicolás Zuazua, trabajan y conviven con los jóvenes durante los 15 días del campo que finalizan el próximo 29.

Se reparten tareas de organización y ejecución para sacar a la luz esta parte de la historia que formó parte del plan de los Pirineos. Este campamento es una obra importante vinculada a la recuperación de una parte de la memoria de la Guerra Civil la línea P de búnkeres y el período de la posguerra. “Aplicamos la metodología arqueológica a un yacimiento contemporáneo y los restos que hemos encontrado, latas, botón, platos, nos dan información de la vida cotidiana, de cómo comían y cuánto. Son testimonios de la cultura material”, apuntaba Zuza.

Cuando llegaron el día 16, los restos de seis barracones quedaban ocultos entre la maleza. El primer trabajo ha consistido en limpiar toda la zona a golpe casi de pico y pala, como los prisioneros hicieron la carretera. Después, han limpiado el que utilizaron los militares, de bloques, y están reconstruyendo el de los prisioneros, de madera, de acuerdo con la única foto existente y los testimonios de los últimos prisioneros vivos. Finalmente, harán la labor documental. “Todo quedará documentado para poder darlo a conocer”, concluía el arqueólogo. Con el tiempo, el Gobierno lo llenará de contenido como parte del proyecto memorialista en el que han tomado parte estos jóvenes con su trabajo de recuperación en equipo, en convivencia , con valores de paz, solidaridad y respeto a todas las culturas en sus mochilas.