La aldea global

5.000 millones para el fútbol

Por Txerra Díez Unzueta - Viernes, 24 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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uno de los contenidos más agradecidos en la programación de las diferentes cadenas es el deporte, que ya no hace extraños a las retransmisiones de la especialidad que sea, como bádminton, curling o campo a través, y que mueve 5.000 millones de euros sólo con el fútbol. Las dinámicas imágenes que proporcionan estos productos alimentados por variados comentaristas y presentadores ayudan a popularizar deportes muy minoritarios hace veinte años.

El deporte es la mina de oro de las teles que programan a troche y moche eventos deportivos aceptados por el personal que los consume con avaricia y desenfreno. Desde el astro rey de los deportes, el fútbol en sus diferentes competiciones, hasta el más minoritario de los mismos, las cámaras son capaces de construir una narración atractiva para los espectadores, aunque solamente sean practicantes del sillón-ball en el cuarto de estar de casa.

Las competiciones deportivas en la tele no son sólo de temporada, son presenciales a lo largo de los doce meses y en soportes generalistas o temáticos, y constituyen materia de primer orden en el negocio televisivo. La sociología explica que el deporte tiene sentido no solamente como práctica para cuidar nuestra salud, sino que lo deportivo ha desarrollado un negocio paralelo sustentado en el tratamiento televisivo de las especialidades deportivas y asentada práctica.

Ídolos de masas, practicantes de deportes minoritarios y mayoritarios, personajes del pasado y presente pueblan las pantallas de la tele con variadas historias que ocupan las pantallas durante cientos de horas. Una aldea global plagada de corredores, competidores y deportistas que lo mismo se presentan en competiciones de élite, Liga de las estrellas, Tour de Francia o Mundiales de fútbol, o en exhibiciones minoritarias, haciendo del deporte televisado el gran opio de esta sociedad de consumo que nos achicharra. Pasto televisivo para ciudadanos estabulados frente a la pantalla.