El Ayuntamiento convocará este otoño el concurso de ideas para dinamizar Sarasate y romper su ‘efecto frontera’

Urbanismo quiere recuperar este eje como espacio urbano
Se hará un proceso con vecinos y comerciantes

Marivi Salvo | Patxi Cascante - Viernes, 24 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El paseo de Sarasate, como lugar de paso, esta semana por la tarde.

El paseo de Sarasate, como lugar de paso, esta semana por la tarde. (PATXI CASCANTE)

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El paseo de Sarasate, como lugar de paso, esta semana por la tarde.

Pamplona- El Plan de Amabilización implantado hace un año por el Ayuntamiento de Pamplona ha logrado reducir su tráfico rodado en casi un 50% y hoy en día los conteos hablan de 1.593 vehículos frente a los 3.298 que pasaban en 2017. Se ha recuperado como espacio peatonal para el disfrute de los viandantes y de los ciclistas, pero, de la misma forma le falta ser el foco de atracción que fue antaño. El Ayuntamiento de Pamplona se ha propuesto revitalizar el paseo de Sarasate y en los próximos meses, septiembre u octubre, va a convocar el concurso de ideas para dinamizar esta arteria que conecta el Casco Viejo con el II Ensanche.

El proyecto responde a una realidad constatada por diferentes áreas del Ayuntamiento de Pamplona. Por un lado, desde Ciudad Habitable, su concejal delegado, Joxe Abaurrea, explicó que “el paseo de Sarasate tenía una composición de otro tiempo, y en 2011 el Ayuntamiento de UPN decidió generar esos volúmenes de acero corten a modo de jardineras”, una intervención que, a su juicio, “ha contribuido a crear un efecto frontera, convirtiéndose en una barrera que ha resultado peor que lo que había”. Porque ahora el paseo de Sarasate no se puede atravesar desde las calles colindantes más que en el inicio o el final, o a la altura de la iglesia de San Nicolás, lo que resulta incómodo para los transeúntes.

Así, el concejal de Urbanismo consideró que hay que “repensar Sarasate como un espacio urbano”, dada su función como remate del Casco Viejo y como nexo de unión entre el Casco Viejo y el II Ensanche, una actuación que debe apostar por la “calidad urbana y los nuevos usos”.

En los últimos años, el paseo de Sarasate está recuperando vecindario con la rehabilitación de varios de sus edificios, pero, de la misma forma, está experimentando un descenso comercial. Hay varias bajeras con el cartel de Se vende, algunas de gran tamaño. Según opina el concejal de Ciudad Habitable, “la calidad del espacio urbano y la calidad comercial suelen ir de la mano”.

Cualquiera puede constatarlo, Sarasate es en estos momentos solo un lugar de paso y, en días de calor, un desierto. El Ayuntamiento quiere trabajar en el desarrollo de este enclave emblemático, y que pueda ser un lugar también para estar y disfrutar de él. Entre las ideas que podrían barajarse estaría, por ejemplo, la posible instalación de puestos desmontables en el paseo central (tipo rambla), la habilitación de un carril bici que enlace Navas de Tolosa con la Plaza del Castillo, o el fomento de otros usos, como el hostelero, por ejemplo.

En el Plan estratégico Así lo entiende también el área de Economía Local Sostenible. El pasado mes de febrero se daba a conocer el Plan Estratégico Comercial 2017-2021, que entre las 50 acciones de mejora que prevé para la ciudad incluye la activación del paseo de Sarasate como un eje comercial, como un “espacio de transparencia y bisagra entre el Ensanche y el Casco Antiguo”, con su desarrollo y “articulación como un posible espacio de acogida de actividades diversas de animación compartida”. De hecho, es en el desarrollo de este Plan Estratégico de Comercio donde se enmarca la puesta en marcha de un concurso de ideas “sobre usos y funcionalidades del paseo”, además de su integración el con resto del espacio urbano, así como “la eliminación de los desniveles”. Por último, la propuesta conlleva “el análisis de opciones de tráfico y transporte público para una mejor y más fácil accesibilidad al Casco Viejo”, y para acoger actividades diversas de animación compartida entre el Ensanche y el Casco Histórico.

SIN TRÁFICO Como se sabe, el Plan de Amabilización del Ensanche supuso el acercamiento de varias líneas del transporte público al paseo de Sarasate, en concreto, a la calle Navas de Tolosa (delante de la puerta del Parlamento), y se mantuvieron otras en la parada frente a la iglesia de San Nicolás. Pero el principal cambio ha sido la desaparición en lo que fuera el paseo de Valencia del tráfico privado en la parte más cercana al Casco Viejo, ahora solo permitido para transporte público, carga y descarga y vecinos. Como se sabe, el Ayuntamiento amplió provisionalmente las aceras del paseo con balizas, unos espacios que los colectivos ciclistas plantean que sean recuperados para crear un carril bici que lleve a la Plaza del Castillo.

El paseo de Sarasate, en su confluencia con la calle Comedias, es uno de los puntos más transitados del Casco Viejo y así lo confirman los recuentos de peatones realizados por el Ayuntamiento de Pamplona tras la implantación de la amabilización. Se calcula que pasan a la hora por este cruce 1.536 peatones. Sarasate, que cada año es cita ineludible a partir de mayo con la instalación de la Tómbola, ha visto cómo en los últimos años cerraban varios establecimientos, algunos hosteleros, en grandes bajeras que no han encontrado relevo, muchas veces por los altísimos precios que se piden.

de interés

Edificios importantes. Alberga edificios importantes como el antiguo Banco de España, Correos, la trasera del Palacio de Navarra, la estatua de los Fueros o la iglesia de San Nicolás. En su otro extremo, está flanqueado por la entrada del Parlamento de Navarra.

frase

Joxe abaurrea “tenemos que apostar por la calidad urbana y los nuevos usos”

El concejal de Ciudad Habitable considera que el espacio debe recuperarse para los ciudadanos apostando por nuevos usos.

su historia

Un parque en extramuros

Fue DE LA TACONERAJosé Joaquín Arazuri ya escribió del paseo de Sarasate que durante la Edad Media, la muralla de Pamplona pasaba a lo largo de la actual línea de edificios más próxima al Casco Antiguo, y la iglesia de San Nicolás integrada en dicha muralla. El paseo de Sarasate se encontraba en el lado exterior de la muralla, es decir, fuera de la ciudad. A partir del XVI, con la construcción de las murallas modernas, las actuales, esta zona quedó dentro del cinturón de dichas murallas. El paseo era un espacio de árboles dentro de la ciudad, como la Taconera, de hecho, Sarasate formaba parte de la Taconera. En el siglo XIX se convirtió en el paseo que hoy es, primero conocido como paseo de Valencia, y desde 1908 recibe el nombre de Sarasate en homenaje al violinista pamplonés nacido muy cerca, en la calle San Nicolás. A nivel comercial, Sarasate se hizo famoso entre 1938-2000 con el mítico restaurante Las Pocholas, al que iban famosos como Hemingway. Hoy es una chocolatería.