la huerta de la Ribera

El cuidado de la tierra

El Colmado de la Tierra es un lugar de encuentro en Tudela que busca la recuperación de la huerta de la Ribera
Allí trabajan un grupo de voluntarios para impulsar el comercio justo y el consumo local

Leyre Estévez - Viernes, 24 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Voluntarios participantes en el proyecto posan durante el acto de presentación de El Colmado de la Tierra.

Voluntarios participantes en el proyecto posan durante el acto de presentación de El Colmado de la Tierra. (ANSELMO DEL BARRIO)

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Voluntarios participantes en el proyecto posan durante el acto de presentación de El Colmado de la Tierra.

“Creemos que la tierra es la vida y que se debe regresar a ella”

TUDELA.- Cuidar de la Tierra, y con ello, de las personas. Ese es el lema de El Colmado de la Tierra, un espacio de formación y activación que busca precisamente eso: mejorar la calidad de vida a través de inculcar una alimentación más sana basada en productos locales y generados de manera natural en los campos de la zona.

El proyecto surgió hace seis meses con el nacimiento del grupo Amigos del Mercado.A partir de ahí, y con la colaboración de varios colectivos, se creó un sitio abierto en el mercado de abastos de Tudela, donde se pueden aportar ideas para que sean el germen de la apertura de nuevos locales con la misma filosofía.

Santi Cordón, el principal promotor del proyecto, cree firmemente que “al final, somos tierra, y si la respetamos, nos respetamos a nosotros”. Por ello, “lo primero que tenemos que cuidar es precisamente la tierra porque es la base de absolutamente todo y es a lo que menos importancia se le está dando hoy en día”, recalca.

En este local sin ánimo de lucro, que no es una tienda al uso ni un negocio sino un espacio de encuentro, se puede encontrar un amplio abanico de alimentos que van desde harinas, verduras elaboradas de temporada y fruta, hasta panes y aceites ecológicos de primera calidad. Todos los productos son “básicos pero muy locales”, ya que proceden exclusivamente de todas las capitales de provincia situadas a menos de 100 kilómetros de la capital de la Ribera: Soria, Logroño, Pamplona, Huesca y Zaragoza.

Las actividades están principalmente orientadas a los niños, ya que, según cuenta Santi Cordón, “el futuro está en ellos, y si les orientamos con pequeñas pautas para hacerles ver que el consumo de lo cercano es mucho mejor para su salud, les estaremos dando una vida mejor”.

Para su aprendizaje, han montado una escuela en la que colaboran los colegios con la elaboración de murales con motivos de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente. Allí, los niños juegan con materiales totalmente naturales, entre los que no se incluye nada de plástico, a la vez que aprenden hábitos saludables de consumo sostenible a través de actividades adaptadas a su escala. Además, se realizan visitas a la huerta en las que los más pequeños siembran, plantan, recolectan, cocinan y comen los productos de la zona. Según apunta Cordón, “se les enseña todo lo que es temporada, las posibilidades que tiene nuestra tierra, y que hay muchas más opciones que no se dan habitualmente en esta sociedad moderna”. Con ello quieren mitigar el modo de vida y de consumo rápido que se lleva hoy en día, debido a la globalización y la estandarización de la comida.

Los proyectos se autofinancian a través de los donativos que aporta la gente por las degustaciones. Con ello se generan los cursos formativos y los materiales para los talleres, por lo que todo se reinvierte en formación.

Mascotas verdesCon alrededor de 100 socios, es la fundación donde ha nacido El Colmado de la Tierra, y que se creó hace unos 15 años con el fin de “recuperar la huerta, porque no había relevo generacional y había que hacer algo para recuperar ese legado que tenemos y que nos ha dado tanto”, según explica Santi Cordón. Con el tiempo, la fundación se ha abierto mucho más ya que es el reflejo de todos los voluntarios que se han ido sumando. Cada uno ha contribuido con su granito de arena y se tratan temas muy transversales como la cocina, el reciclaje, la no generación de recursos y la educación, todos ellos relacionados con la alfabetización medioambiental.Durante este mes de agosto, El Colmado de la Tierra se encuentra en estado de reestructuración, porque a partir de septiembre se van a centrar en cursos de formación gratuitos para que otras personas puedan formar parte también del grupo. Durante estos meses, el proyecto ha estado dinamizado por unos cinco voluntarios y voluntarias, pero está abierto a cualquier persona que tenga ganas de ayudar y que comparta con ellos el sueño de poder cambiar la sociedad incentivando el consumo local.

Cordón cree que, por ejemplo, no hace falta ir a las grandes superficies a comprar una harina que podemos encontrar más cerca e incluso de mejor calidad. “Hay que hacer ver a la gente que comprando esa harina, en este caso, están incentivando el comercio de la zona, están contaminando mucho menos y cuidando el medio ambiente ya que no es necesario tanto transporte, además de activar el trabajo de la Ribera y alimentarse mejor a ellos mismos”, argumenta.

Además, añade que invita a cualquiera que lo desee a pasarse por el local, en el que “sobre todo van a encontrar mucha ilusión”. Santi Cordón quiere hace un llamamiento a que “la gente venga con ideas, y a quedarse, porque al final lo que el proyecto necesita son personas”.

El Colmado de la Tierra no busca crecer en sí, sino que todas las iniciativas crezcan por sí mismas. Cordón asegura que quieren “que nazcan distintas células con sus propias ideas y objetivos, y que a partir de ahí se vayan montando nuevos negocios respetuosos con el medio ambiente”. Sin ir más lejos, hay un grupo de personas que desea abrir un herbolario, y se les va a ceder este espacio a modo de prueba antes de lanzarse a abrir el local por su cuenta, ya con esa perspectiva.

etiquetas: tudela, tierra, cuidado