Condenados a los fármacos

Cristina Castro - Sábado, 25 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Los españoles nos enteramos de que vivimos en la era contemporánea gracias a la televisión, gracias a las imágenes que vemos de otros países que ya han aceptado políticas modernas que nuestro inservible gobierno no puede ni imaginar. Una de cada cinco personas padecerá de depresión a lo largo de su vida, la cual es una enfermedad que no sólo discapacita a quienes la sufren sino que puede resultar mortal. La opción de la tan alabada seguridad social que tenemos en este país es inflar a antidepresivos a estas pobres personas. Los antidepresivos son armas cargadas, no sólo tardan en hacer efecto sino que encima producen muchísimos efectos secundarios. Pero al menos no son tan malos como los medicamentos contra la ansiedad, que encima pueden crear dependencia. El CBD es una cannabidiol natural que se utiliza para tratar la depresión, la epilepsia, la ansiedad, problemas cutáneos, dolor crónico, inflamación e incluso psicosis. Lo mejor del CBD es que no resulta adictivo ni tiene propiedades psicoactivas. Pero debido a que aún en el año 2018 hay gente que sigue teniéndole miedo al canabis estos medicamentos son imposibles de encontrar, y los pacientes de estas enfermedades son redireccionados en masa hacia opciones más peligrosas o incluso mortales. La Seguridad Social nos pone el veneno al alcance de la mano y esconde la cura en una caja fuerte.