Mesa de Redacción

Modificar la Ley de Estabilidad

Por Joseba Santamaria - Sábado, 25 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Llevamos unos días leyendo informaciones y opiniones y escuchando análisis y tertulias sobre el fin del rescate de Grecia tras ocho de intervención de su economía, finanzas y soberanía política. Mucho bombo y platillo alrededor de ese final del rescate griego -o supuesto final, que tampoco está claro-, pero no he visto imágenes de multitudes de griegos y griegas expresando alegría alguna por lo que se supone que debería ser una buena noticia. Ni grandes multitudes, ni pequeñas. Apenas unas declaraciones sin interés alguno de Tsipras. Quizá es que en Grecia la realidad que queda tras ocho de rescate no sea para celebrar nada. Se ha disparado la deuda pública hasta el 180% del PIB, los griegos son un 40% más pobres, 300.000 empresas han desaparecido, el desempleo ha aumentado en más de un millón de personas, las pensiones han bajado 15 veces y los servicios públicos son ahora prácticamente inexistentes. En realidad, no se ha rescatado Grecia ni a los griegos, sino la deuda que tenían acumulada allí los bancos alemanes. Todo en orden. Grecia ya sin rescate, pero más pobre. El fin del rescate griego ha coincidido en el tiempo con el 7º aniversario de la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución -aprobada por el PP y UPN y el PSOE en pleno verano, de forma apresurada, a espaldas de la ciudadanía y con el voto en contra de Barkos- para imponer el cumplimiento del déficit y el control de la deuda a los intereses de las personas y desmontar el Estado de bienestar social. A partir de ahí, se impuso el techo de gasto, se fueron aprobando sucesivas reformas legales que recortaron los derechos sociales y laborales de los trabajadores y empleados y se utilizaron miles de millones de euros del Fondo de Reserva de las pensiones para pagar el coste del rescate bancario. También más pobres. Ahora, el pacto entre PSOE, PNV y Podemos para reformar la Ley de Estabilidad y flexibilizar el déficit y el techo de gasto debiera ser un primer paso para revertir austeridad, recortes y políticas fiscales regresivas. Navarra ganará mucho.