El gato

Antxon Villaverde - Miércoles, 29 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Animal que por lo general no cae muy simpático, quizás por inexpresivo, quizás por tener mala leche, pero lo cierto es que es muy efectivo para eliminar al ratón, y curiosamente el genio de Walt Disney nos lo presentaba en sus películas de dibujos animados como un ser vengativo, como un cabroncetevamos, y sin embargo fue el ratón quien le cautivó, de hecho fue el dibujo de Mickey Mouse el que empezaría a llevarle a la fama. Algo vería el genial artista en el roedor que le haría coger tanta antipatía al gato.

Pero a pesar de su mala imagen, lo tenemos presente en numerosas expresiones, a saber: Nos han dado gato por liebre, Quién le pone el cascabel al gato, Siete vidas tiene el gato, Están como el perro y el gato, A ver quién se lleva el gato al agua, etcétera. Así por ejemplo tenemos que cuando nos publican los enormes beneficios de las compañías eléctricas, y luego nos avisan que van a subir las tarifas el 10% decimos: ¡nos dan gato por liebre! Cuando escuchamos a nuestros analistas que hay que reducir las autonomías decimos: ¡a ver quién le pone el cascabel al gato! Al estar permanentemente oyendo las discusiones que se traen los dos partidos mayoritarios decimos: ¡que están como el perro y el gato! Y cuando llevamos tantos años escuchando que el terrorismo tiene que desaparecer decimos: ¿quién es capaz de llevarse el gato al agua? Ya que al ser ésta una gestión tan delicada nadie se atreve, pues no tenemos siete vidas como el gato.

A diferencia del perro, que como sabemos su expresión de protesta es ¡guau!, la que utiliza el gato, que es únicamente ¡miau!, nos desconcierta ya que, al igual que nos ocurre cuando escuchamos a la clase política, no sabemos si ese miau es para protesta, para pedirnos algo, en plan cariñoso o para subirnos los impuestos. Al igual que lo que ocurre en China, que como sabemos a cada año le bautizan con el nombre de un mamífero diferente, en España, mientras sigamos como hasta ahora, debiéramos bautizar al Año Nuevo con el nombre del Año del Gato.