La riqueza paisajística de Pikabea

la casa irisarri de lesaka ha vuelto a acoger, durante este mes y como cada año, las obras del artista navarro

Un reportaje de Amaia Rodríguez Oroz - Sábado, 1 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Pintura de la bahía de Txingudi.

Pintura de la bahía de Txingudi.

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Pintura de la bahía de Txingudi.

La exposición que Juan Carlos Pikabea realiza cada verano en su casa de Lesaka es una de las citas ineludibles de estas fechas. El artista navarro, que abre las puertas de su estudio cada época estival desde el año 2000, presenta, en esta ocasión, una mirada diferente de algunos lugares como la foz de Lumbier, la costa vasca o algunos rincones de Pamplona. Y es que los paisajes son el centro neurálgico habitual de las exposiciones de Pikabea, uno de los referentes de ese grupo de pintores vinculados a Bidasoa, que para esta ocasión también ha presentado una serie de retratos que, según el propio artista, “han tenido mucho éxito”. “Cada vez es más complicado aportar cosas nuevas e introducir temas originales y que no se repitan con los trabajos anteriores que he realizado, pero creo que es posible a base de esfuerzo y constancia”, señala el pintor, cuya exposición concluirá mañana.

El mar cobra especial relevancia en la exposición de Pikabea, donde destaca un cuadro de la bahía de Txingudi. “Si te acercas a la pintura, solo aprecias un bombardeo de pinceladas muy anárquicas, pero si te alejas tres o cuatro metros el cuadro coge corpus y se manifiesta la idea”, apunta Pikabea, quien ya había utilizado esta técnica en alguna ocasión y resultó “muy exitosa”, por lo que ha decidido seguir por este camino para algunas de sus creaciones. “Al final, se trata de innovar;si creas lo mismo la gente deja de visitarte pero si te renuevas y das al espectador otra cosa diferente a lo que está acostumbrado creas expectación”, afirma. El pintor también ha innovado con algunos de sus retratos, en los que parte de la abstracción para después sobreponer la figura. “Lo cierto es que con este efecto el resultado que se consigue es una pintura muy vistosa y luminosa”, dice Pikabea, para añadir: “Hay un retrato de una niña en el que se aprecia mucho esta nueva técnica, que varío dependiendo de la personalidad de cada individuo, y creo que ha gustado mucho”. En los paisajes, sin embargo, el artista parte de la abstracción como una mancha para después comenzar a construir el cuadro. “Cuando pinto paisajes, los detalles siempre son lo último;comienzo dándole movimiento, colorido y profundidad, y poco a poco el cuadro va tomando forma”, sostiene.

Para Pikabea, la mejor forma de exponer la riqueza paisajística que se extrae de su obra es el óleo sobre lienzo. “El hecho de utilizar un buen soporte es fundamental y, sin duda, para mis cuadros lo que mejor va es el lienzo”, apunta el artista, quien, no obstante, no descarta utilizar otras técnicas como el papel de acuarela, que “permite obtener diferentes texturas muy atractivas”. Unas texturas que se aprecian en cuadros de diferentes dimensiones, donde el pintor ha optado, en algunas ocasiones, por el gran formato. “Es mucho más complicado porque cuando estás pegado al caballete no ves toda la dimensión del cuadro y tienes que alejarte una y otra vez, algo que no ocurre con las pinturas de pequeño formato”, indica.

Pero además de paisajes, el artista también ha retratado algunos lugares de Pamplona como las Oblatas o la Catedral. “Hacía mucho tiempo que no pintaba la Catedral y tenía ganas de darle otro punto de vista”, comenta, para añadir que, tanto esta pieza como alguna otra en la que se aprecia la plaza del Castillo, “la inmediatez es clave”. “En la naturaleza, siento mucha más soltura a la hora de crear, mientras que en la arquitectura el trazado tiene que ser mucho más inmediato para evitar los posibles errores”, afirma Pikabea, quien pone mucho empeño en cuidar hasta el último detalle, como en las nubes. “El colorido, la luz que tienen... lo es todo;por eso, es necesario pensar mucho los movimientos del pincel con el fin de que la interpretación que hago yo de estas formas quede limpia”, añade.

Pikabea echará el cierre de la exposición en su casa Irisarri de Lesaka mañana, tras lo cual continuará con los talleres de pintura para personas de todas las edades. “Me parece fundamental educar a los niños y niñas desde pequeños, y que desde muy pronto aprendan a captar esa relación que ahora se ha perdido con el arte”, sostiene, para después hacer una reflexión sobre las generaciones jóvenes de hoy en día, entre las que “el interés por el arte se ha perdido en gran medida”. “Y si ellos no tienen interés, es muy difícil que un artista, bien sea pintor, músico o escritor, pueda vivir de sus obras;cuando esto ocurre, el artista no puede dedicar el mismo tiempo a su trabajo y desgraciadamente los frutos no son los mismos”, concluye.