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Esparza agita el fantasma del nacionalismo y alerta contra el “pentapartito”

Ofreció más de lo mismo con tono de mitin de cierre de campaña lleno de tópicos

Fermín Pérez-Nievas - Sábado, 1 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Esparza, con los afiliados de UPN que acudieron al inicio del curso en Cadreita.

Esparza, con los afiliados de UPN que acudieron al inicio del curso en Cadreita.

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Esparza, con los afiliados de UPN que acudieron al inicio del curso en Cadreita.

cadreita- En un discurso plano, con aire de final de campaña y de muy poco contenido, Javier Esparza se dirigió a cerca de 400 afiliados en la apertura del curso político de Cadreita para advertirles contra un futuro “pentapartito”, tras las próximas elecciones, integrado por Geroa Bai, Bildu, PSN, Podemos e Izquierda-Ezkerra”. Eso sí, en este conglomerado, según el líder regionalista, “Bildu sería una pieza esencial, votando a favor o absteniéndose, manteniendo su status y mandando”. Por este motivo mostró su “preocupación” por la postura del PSN tras las elecciones, un partido que “siempre ha defendido los principales proyectos y que se puede convertir en el salvavidas del nacionalismo vasco en Navarra”.

“Me preocupa que el PSN se convierta en el salvavidas del nacionalismo vasco”

“Nos odian, quieren destrozar lo que suene a UPN, han demonizado nuestro modelo”

javier esparza

Presidente de UPN

Ante una audiencia poco animada por el discurso y que aplaudió en escasas ocasiones, pese a que Esparza auguró que Navarra, con UPN en 2019, “mirará a la Champions que es Europa, y no se compararía ni con Madrid, ni con Cataluña ni con La Rioja”, se volvieron a agitar los tradicionales fantasmas electorales. El nacionalismo vasco, el euskera, la llegada de la ETB y cierto sentimiento de victimismo ni siquiera enardecieron a su audiencia a la que animó a “liderar España desde Navarra”. Por la falta de firmeza, de crítica concreta y de conexión con la audiencia dio casi más la impresión de ser un mitin de cierre de campaña que de llamada a sus huestes a lograr votos, comprometiéndose “desde la humildad a no defraudaros”. El problema es que es pronto para semejante escenografía, y que Esparza fue incapaz de ofrecer nada a una audiencia que sabe que nueve meses se le pueden hacer muy largos al de Aoiz.

“respeto”Las palabras de Esparza, que sorprendieron por la falta de datos o las nulas críticas a la gestión, solo aportaron la promesa de que lograrán “el pleno empleo”, única promesa económica que realizó ante el hecho de los últimos datos económicos que se van conociendo. “Es posible lograr el pleno empleo en Navarra. Ya lo hicimos realidad y volveremos a hacerlo”, prometió, olvidando a su vez las cifras de paro a las que llegó Navarra durante su gobierno en 2012 con más de 56.000 personas y superando el 17,5% de desempleo (en la actualidad ronda las 31.000 personas). En el discurso de los regionalistas se deslizó cierto victimismo cuando su presidente pidió “respeto” y “libertad porque estamos hartos de imposiciones, de que se nos menosprecie por ser diferentes, que se nos insulte y se nos diga qué tenemos que pensar”. Ante esta situación pidió el voto para que en Navarra “todos tengamos los mismos derechos, obligaciones y oportunidades”, al tiempo que recordó que “somos ejemplo de la gestión con honradez, desde la moderación y sentido común, tenemos memoria para sentirnos orgullosos de lo que hemos hecho, a veces con el PSN”. A su juicio, la llegada de la ETB, la “imposición del euskera”, el triunfo de los okupas, “pactar con los herederos de ETA”, detener infraestructuras vitales para Navarra, que nos “crujan a impuestos” y que “estén jugando con la educación de nuestros hijos” son los elementos que hacen necesario “un gobierno fuerte de UPN”. Según explicó, en su próximo programa electoral no van a tratar de “volver al pasado”, sino que cuentan con profesionales que les ayudarán a responder a los “retos del mañana”.

Por último, durante los 20 minutos escasos que duró el discurso hizo hincapié en que el gobierno del cambio se había dedicado a “destrozar todo lo que suene a UPN. Nos odian. Han demonizado nuestro modelo de gobierno y les da lo mismo que signifique calidad de vida. Hacen eso porque saben que UPN es el freno a los anhelos nacionalistas e independentistas del cuatripartito”.