músicos iraníes refugiados en París

Reunión de tradiciones musicales

La Semana de Música Antigua de Estella acogerá hoy el concierto ‘De Toledo a Isfahan. Músicas, cantos y danzas persas’, interpretado por músicos iraníes refugiados en París y especialistas en el barroco europeo.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar. Fotografía Iban Aguinaga - Miércoles, 5 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Philippe Foulon (1º por la izda) y Sara Hamidi, en el centro, junto al resto de músicos, ayer en Pamplona.

Philippe Foulon (1º por la izda) y Sara Hamidi, en el centro, junto al resto de músicos, ayer en Pamplona. (Iban Aguinaga)

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Philippe Foulon (1º por la izda) y Sara Hamidi, en el centro, junto al resto de músicos, ayer en Pamplona.

La Semana de Música Antigua de Estella continuará esta tarde a las 20.15 horas en la iglesia de Santa Clara con un concierto en el que se dan cita dos tradiciones culturales diferentes cuyos intérpretes han aprendido a hablar el mismo idioma. Oriente y Occidente o, lo que es lo mismo, Le Concert Persan y Lachrimae Consort unen recursos en el concierto De Toledo a Isfahan. Músicas, cantos y danzas persas.

Cuenta Philippe Foulon, pionero en la recuperación de instrumentos desaparecidos del barroco y fundador de Lachrimae Consort, que hace alrededor de un año pensó en lo interesante que sería hacer un programa con música de Oriente y Occidente basado en el repertorio antiguo tanto español e italiano como iraní, es decir, persa. Coincidió en la idea con su colega Lucile Fauquet y con Pouya Khoshravesh, joven intérprete del kamanch eh (viola oriental) y del oud (laúd oriental), que pronto reunió a un grupo de compatriotas que, como él, están refugiados en París, ciudad en la que completaron sus estudios musicales y donde desarrollan sus carreras con mayor libertad. Como Sara Hamidi, cantante de 30 años natural de Isfahan. Comenzó muy joven con el estudio del arcaico canto radif con Maedeh Tabatabaei, uno de los discípulos del maestro R. Shajarian, gran maestro de canto de Irán. Hamidi destacó pronto por su gran talento y por el tono de su voz, incorporándose a distintos grupos de música;sin embargo, las imposiciones políticas y religiosas impiden que las mujeres actúen como solistas. Por ello se trasladó a París en 2012, donde ha participado en distintos conciertos y donde estudia ópera clásica occidental. “La inmigración nunca es fácil, dejar atrás a la familia cuesta, pero mi objetivo era seguir mi carrera artística”, comenta la cantante. Y Philippe Foulon subraya el “enorme talento que tiene en los dos repertorios”. “Por ejemplo, cuando canta a Monteverdi su voz es de una gran pureza y cuando canta música persa es más profunda y emociona mucho;tiene una conexión especial con el público”, agrega este especialista en instrumentos de amor.

En su caso, los hermanos Mani y Pouya Khoshravesh, de 31 y 30 años, respectivamente, proceden de una familia de músicos. Nacidos en la región del Mar Caspio, su padre tocaba el cello y la flauta travesera y su tío era un cantante de folklore muy conocido en el país. Ambos comenzaron a estudiar música en torno a los 10 años y continuaron en el Conservatorio de Teherán. Mani, que toca el ney (flauta oriental) grabó un CD a los 22 y el año pasado se matriculó en Musicología en París. Pouya, por su parte, propició el encuentro con Foulon y Fouquet y está “muy contento” de participar en este proyecto que le está permitiendo “aprender mucho” del resto de instrumentistas. Hace cuatro años que los dos viven en París, donde, como dice Mani, “es más fácil vivir y mezclarse con músicos de otros estilos”.

También reside en la capital gala Ershad Vaiztheroni, de 34 años. Estudió contrabajo moderno en Teherán, donde fue miembro de la Filarmónica y profesor de percusión. Posteriormente se trasladó a Francia para continuar sus estudios con Thierry Barber “y con el paso de los años me fui interesando en la música barroca y en los instrumentos de época”, de ahí que en este proyecto toque la viola de gamba.

Junto a los intérpretes persas, Foulon integró a dos viejos conocidos, el francés de origen griego Pierre Rigopoulos y el colombiano afincado en Francia Mauricio Buraglia. El primero es especialista en daf y en otras percusiones orientales y el segundo se encarga de la tiorba, “un instrumento de origen oriental, como tantos otros de nuestra tradición”. “En la música se suele olvidar mucho la importancia de los instrumentos, y resulta que fueron los luthiers árabes de Al-Andalus, que trajeron los laúdes y los arcos, los que transmitieron su sabiduría a los europeos”. En ese sentido, define De Toledo a Isfahancomo una “reunión de culturas, de personalidades, de músicos y de instrumentos”.

Repertorio persa

Transmisión oral

Buraglia subraya, asimismo, la peculiaridad del repertorio antiguo de la cultura persa. “Durante siglos la música no se escribía, sino que se transmitía de manera oral, así que se trata de un pueblo que posee una gran memoria musical”, apuntó. Y Pouya Khoshravesh indica que, en gran medida, se apoya en una serie de melodías de inspiración sufí, muchas veces anónimas, “que giran y son repetitivas”, de modo que, a partir de ellas, “cada músico improvisa y aporta su sello”. Eso provoca, además, que cada tema esconda “algo desconocido que resulta muy sorprendente para el público europeo”.

La improvisación es una de las principales características de esta tradición. En eso se parece al jazz e incluso al flamenco, ya que, en un momento dado del concierto, cada instrumento tiene su momento para brillar. Estos instantes reciben el nombre de pâyeh y “dan mucha vitalidad” al concierto, continúa Foulon, para quien la música persa es “muy sutil” y contiene “mucho preciosismo”. “Se basa en la música modal y tiene una luz y una sonoridad increíbles, hasta el punto de que en algunos momentos provoca escalofríos”, insiste.

En cualquier caso, el fundador de Lachrimae Consort, que ya en Semana Santa de 2017 visitó la iglesia de San Nicolás de Pamplona, destaca que este proyecto no se detiene únicamente en las composiciones de la antigua Persia, sino que “queremos ofrecer sabores distintos”, de ahí que ofrezca también música polifónica -“de hasta cinco voces”-, también melódica y una pieza del renacimiento español. “No hay que olvidar que tanto la música persa como la del medievo occidental tienen muchas similitudes, no en vano en aquella época existían numerosos intercambios y no solo comerciales, sino también culturales, gracias a las caravanas que recorrían las rutas establecidas”, comenta. Pero esa reciprocidad no quedó en el pasado, sino que se proyecta al presente y al futuro con propuestas como esta, en las que músicos de una y otra procedencia abren sus mentes para nutrirse de nuevos conocimientos”.

de un vistazo

Concierto. De Toledo a Isfahan. Músicas, cantos y danzas persas. Con Le Concert Persan y Lachrimae Consort.

Programa. Obras de compositores persas como Morteza Neydawood, Hessam ol Saltanéh, Darvish Kahn, Ali Akbar Sheyda y anónimos, y de europeos como Claudio Monteverdi, Biaggio Marini, Diego Ortiz, Juan Arañés y anónimos.

Intérpretes. Sara Hamidi (voz), Pouya Khoshravesh (kamanch eh y oud), Mani Khoshravesh (ney), Philippe Foulon (lyra viole, quinton d’amour), Ershad Vaiztheroni (viola de gamba), Mauricio Buraglia (tiorba) y Pierre Rigopoulos (daf y otras percusiones orientales).

Fecha, hora y lugar. Hoy, 20.15 horas, iglesia Santa Clara, Estella.