Mesa de Redacción

Banalizar el machismo

Por Joseba Santamaria - Jueves, 6 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

La extemporánea acusación de la concejala socialista Esporrín a Asiron de “machista” es una mentira tóxica más de ese inmenso mar de mentiras en que ha convertido la oposición en Iruña y en Navarra su acción política. Y de forma especial contra la presidenta Barkos y el alcalde Asiron como símbolos sociales y políticos del cambio. También es una estupidez nada solemne que sitúa a Esporrín en el indigno lugar de la política en el que ella misma se ha situado. Y es injusta. Además, y es aún peor, la salida de tono de Esporrín, a la búsqueda de lograr algún pequeño espacio en los medios, sólo banaliza la negra lacra dramática del machismo, que asesina a decenas de mujeres en el Estado cada año y a miles en el mundo. Es Esporrín la que hace un flaco favor a la lucha y el trabajo común de mujeres y hombres contra el machismo. Como fue otra absurda estupidez la perla de Laura Berro, concejal de Aranzadi, también dirigida contra Asiron, en la que le negaba capacidad para dirigir el área de Igualdad del Ayuntamiento por su condición de hombre y heterosexual. No tiene un pase, trivializa el femenismo y sólo pone en evidencia la muy escasa capacidad política de quién lo expresa. Dos burdos ejemplos de ese insaciable interés de algunos representantes políticos por arrogarse la capacidad de repartir carnets de buenos y malos sobre cualquier asunto entre los ciudadanos y ciudadanas. Y dos tristes ejemplos de cómo se intenta apropiar e instrumentalizar la lucha por los derechos de las mujeres y la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos -que en Navarra movilizaron la pasada primavera a miles de mujeres y hombres de todas las edades-, para los intereses políticos personales y partidistas de las concejalas Esporrín y Berro. Se equivocan y sólo hacen el ridículo.