Acusan a UPN y PSN de buscar “rédito político” con el gaztetxe

Geroa Bai, EH Bildu e I-E apuestan por el diálogo y la oposición exige desalojar;sólo prosperó el rechazo de UPN, Geroa y PSN a la ocupación “ilegal”

M. Salvo/ K. García Unai Beroiz - Viernes, 7 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El portavoz de UPN, Enrique Maya, delante de Perales (EH Bildu) y Leoz (Geroa Bai).

El portavoz de UPN, Enrique Maya, delante de Perales (EH Bildu) y Leoz (Geroa Bai).

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El portavoz de UPN, Enrique Maya, delante de Perales (EH Bildu) y Leoz (Geroa Bai).

pamplona- Las fuerzas del cambio recriminaron a UPN y PSN el querer seguir sacando “rédito político” con el debate sobre el desalojo y ocupación del gaztetxe Maravillas ocurrido el pasado mes de agosto, sin aportar soluciones, más allá de exigir, como pidieron los portavoces de UPN y PSN un nuevo desalojo, mientras que desde Geroa Bai, EH Bildu e I-E se sigue apostando por el “diálogo” para solucionar la situación. Por su parte, Aranzadi, quien también apostó por hablar, se mostró a favor de la ocupación, ya que “si el Gobierno de Navarra hace dejación de ese edificio, y hay gente que le puede dar un uso, siempre es mejor”.

El debate surgió de la presentación de hasta cuatro propuestas de declaración diferentes respecto a la ocupación del Palacio del Marqués de Rozalejo, de Geroa Bai, UPN, PSN y Aranzadi, de las que finalmente ninguna contó con los apoyos suficientes para salir adelante. El pleno sí aprobó, con los votos de UPN, Geroa Bai y PSN, rechazar la “ocupación ilegal y unilateral” de Rozalejo como una “estrategia” llevada a cabo para “hacerse con el reconocimiento de derechos” sobre los “espacios y bienes públicos”. Era uno de los puntos de la declaración de Geroa Bai, los otros dos no se aprobaron. En la propuesta del PSN el punto de rechazo a la ocupación también lo votaron los tres grupos.

Fue Itziar Gómez, en nombre de Geroa Bai, la que defendió la actuación llevada a cabo por el Gobierno de Navarra en Rozalejo en las pasadas semanas, y se manifestó en contra de “la conquista de los espacios públicos y privados con la patada en la puerta”.

Gómez explicó que en tiempos pasados el movimiento ocupa protagonizó “reivindicaciones legítimas”, pero “hoy nos encontramos con una situación social y política distinta que la que cerró la puerta a los movimientos juveniles”. Así defendió que en estos tres años en el Gobierno municipal han trabajado por desarrollar políticas que “garanticen la igualdad de oportunidades y la libre concurrencia” a los espacios públicos. Citó que frente a la “necesidad de locales” de antes, “se han dado grandes pasos”, como los locales de Buztintxuri, Txantrea, Antzara, Azpilagaña, Plazara..., con Geltoki y el cambio de funcionamiento de los civivox. Por eso, manifestó que “rechazamos la ocupación unilateral” y lanzó un “llamamiento” al diálogo a los okupas, de cara a poder encontrar un espacio comunitario.

Por su parte, Aritz Romeo (EH Bildu) consideró que “ante este debate, no es momento para echarse los trastos e intentar el rédito político”, y “procede la búsqueda de soluciones satisfactorias para ambas partes y unos cauces constructivos”. En este sentido, Romeo avanzó “el esfuerzo” que se está realizando por buscar cauces “a partir del llamamiento” que les han formulado diversas entidades del Casco Viejo. Por el diálogo apostó también Edurne Eguino (I-E) quien indicó que “la solución” pasa por sentarse en una mesa “el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento y los ocupantes”, porque el Gobierno del cambio debe dar una “respuesta acorde mediante el diálogo y la negociación”. Por el contrario, Aranzadi reiteró su apoyo a los okupas, ya que “el Gobierno de Navarra ha optado por el desalojo violento”, por lo que “ahora escuchen”, ya que “toca negociar”, y “facilitar que ese espacio siga abierto”.

lOS OKUPAS “GANAN”UPN y PSN, en cambio, calificaron de “ridícula” la actitud del Gobierno foral, con el desalojo y posterior okupación de Maravillas: “No se puede dar el mensaje de que en Pamplona los okupas ganan”, dijo Enrique Maya, porque “eso provoca un efecto llamada muy peligroso”. En la misma línea, Maite Esporrín (PSN) señaló que en Rozalejo “se han seguido las políticas clientelares e identitarias del cuatripartito”, y pidió “que se trabaje para darle un uso inclusivo, público y consensuado”.