Meteoritos

Manteros

Por Carlos Pérez Conde - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El manta a nivel top. Eso hizo el equipo de gobierno del cisgénero Asiron en Sanfermines. Aunque la concejala de Seguridad Ciudadana se congratulase del éxito de su gestión. Itziar Gómez se aplaudió encantada delante del espejo. Deducción comparativa: Geroa Bai lo había resuelto mejor que Bildu. A la vista del espacio público ocupado, el Ayuntamiento acordó con los manteros la salvaguarda del Paseo de Sarasate y del primer tramo de Carlos III (dominado por el imperio Zara). Por encima de la plaza de Merindades no había quien pusiera los pies en el suelo. El tránsito peatonal era complicado por la saturación de mantas extendidas. Con disciplina a un horario y supervisión desde un vehículo de la Policía Municipal. Un mercado ilegal de falsificaciones (hubo abundante incautación), autorizado y concertado con los jefes de los sufridos vendedores. Invasión consentida. Con intermediario de confianza, el Ayuntamiento había negociado con las mafias. Nueva demostración de descaro y cinismo político ante pequeños apaños en un problema social serio. La gravedad del asunto -muy poliédrico, complejo y sensible- no se disimula con parches. En el fondo, arreglos reveladores de impotencia e insolvencia en la gestión. Pura mano de maquillaje. Es cuestión de reconocerlo con claridad y humildad: ningún Ayuntamiento ha evitado a los manteros. Ridículo el reparto de acusaciones. El top manta desafía por necesidad las ordenanzas municipales. Por modo de supervivencia. Problema crónico en grandes ciudades turísticas;ocasional en verano y fiestas. Por nueve días de molestias, el Ayuntamiento prefiere pactar la cesión gratuita de suelo municipal a una actividad irregular de competencia desleal. Tiempo muerto a la legalidad. Con los manteros, conversaciones de previsión y conciliación. Con el comercio reglado, tendencia al mimo. Sobre todo con el hostelero. Y este fin de semana, ocupación medieval del Casco Antiguo. En lugar de manteros, tenderetes.