la carta del día

El Colegio de Médicos no se pronuncia

Por Olga Kirchner Amor - Martes, 11 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El pasado 2 de junio estaba tomando un café en un bar cuando de repente vi en la televisión la noticia sobre una manifestación que se hizo ese día en contra de la política lingüística del euskera. En ella aparecía una pancarta que decía: “No queremos médicos en euskera, queremos médicos de primera”.

Soy médico en el consultorio local de Irurita (centro de salud de Elizondo) y pensé: “¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?”. Quizá por ser de fuera me sorprendió tan enormemente esa pancarta. No entendí esa frase, entiendo que lo que hace ser un “médico de primera” tiene que ver con los conocimientos, la formación continuada, el interés sobre nuestros pacientes y sus problemas, la comunicación... etc, pero el saber o no un idioma no tiene que ver con ser o no buen profesional. Así que pensé que esta frase se escribió por error, que quienes la diseñaron querían decir otra cosa;todos nos equivocamos alguna vez (yo la primera), lo importante es darse cuenta y corregir los errores. Y pensé que había que corregir ese error.

Pero yo en este caso no soy nadie para hacerlo, y creí que cuando cuestionan la actividad profesional de unos médicos (en este caso por el idioma) si alguien debía salir a defenderlos y decir que los médicos en Navarra son buenos médicos -de “primera”-, que es lo que creo, era el Colegio de Médicos.

Por este motivo les escribí al día siguiente, y dos semanas más tarde me contestaron que no encontraban las imágenes. El 20 de junio les mandé las imágenes y hace una semana me contestaron: “no sabemos quién ni de qué modo se difunde la pancarta, por lo que como el asunto no ha creado alarma social ni se ha recibido ningún otro comentario en relación con el mismo, nos parece más oportuno no emitir ningún comunicado por el momento”.

Y así mi sorpresa se ha hecho aún más grande: si la valoración de una acción, hecho o dicho la supeditamos a su autor creo que no estamos siendo justos. O dicho de otra manera: ¿Tenemos que condicionar que algo esté bien o mal a saber quien lo haya hecho, dicho o escrito? Si mañana hay un robo, mientras no se sepa el autor, ¿eso no está mal hecho? Yo creo que no, el bien y el mal son conceptos más elevados que no deberían depender de saber o no quién lo ha realizado.

Por otro lado ¿por qué una injusticia no tenga repercusión mediática o no sepamos de qué modo se difunde tenemos que dejar de denunciarla? ¿Una injusticia es menos injusticia porque nadie hable de ella? Siguiendo con el ejemplo, ¿si hay un robo, mientras no haya repercusión mediática, eso no está mal hecho? No creo que deba ser así, y me parece peligroso que conceptos tan básicos como la justicia, el bien, el mal, estén supeditados a que se hable o no de ellos. La injusticia es injusticia por sí misma, no porque tenga o no repercusión mediática.

Ahora han cuestionado la actividad profesional de los médicos por el idioma, ¿y si mañana es por el sexo, por la raza, por el color del pelo o por cualquier otra cosa que pueda causar discriminación? ¿Y si mañana sacan una pancarta que diga: “No queremos médicos mujeres, queremos médicos de primera” o “No queremos médicos negros queremos médicos de primera?” ¿También se quedará callado el Colegio de Médicos?

Es por defender a todos mis compañeros, indistintamente de su idioma, su color de piel, su raza, su sexo o cualquier otra cosa que pueda causar discriminación por quienes escribo estas líneas.

No creo que me corresponda a mi pero por el momento el Colegio de Médicos ha decidido no pronunciarse. Es su decisión y, aunque no la comparto, la respeto. Pero me entra una profunda preocupación: si éste no defiende al colectivo médico, ¿a quién corresponde entonces la defensa de los mismos?

La autora es médico del consultorio local de Irurita-centro salud de Elizondo

Entiendo que lo que hace ser un “médico de primera” tiene que ver con los conocimientos, la formación continuada, el interés

Es por defender a todos mis compañeros, indistintamente de su idioma, su color de piel, su raza, su sexo o cualquier otra cosa