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Injerencia

Por Aingeru Epaltza - Martes, 11 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Desde una visión abertzale poca objeción se puede hacer a la elección de Jaime Ignacio del Burgo como representante del PP en el grupo de juristas encargado de la redacción del nuevo Estatuto vasco. Quién mejor que la máxima figura histórica viva del unionismo en Euskal Herria para representar a esa corriente de opinión. Es al otro lado al que deberían dársele las explicaciones oportunas. Vamos a ver, si la doctrina oficial del PP y la propia del interesado es que Navarra y Euskadi son realidades histórica, política, social y culturalmente extrañas entre sí, parece, como mínimo, contradictorio mandar al más incombustible de tus militantes en la Comunidad Foral a reformar el Estatuto de la CAV. Que Del Burgo sabe mucho de leyes no lo duda nadie. El Amejoramiento es obra suya, y algún párrafo de la Constitución también. Con todo, ¿tan huérfano está el PP vasco de juristas y cabezas pensantes que tiene que echar mano de la comunidad vecina? ¿Qué opina de esto Ana Beltrán? ¿Y Javier Esparza? A la situación inversa la habrían llamado “injerencia”. Ni aunque la misión que probablemente hayan encomendado al abogado pamplonés sea la dinamitero de la ponencia estatutaria tiene un pase el tema. Por lo demás, mi más rendida admiración al exdiputado, exsenador y expresidente foral. A una edad en la que a uno no se le debería pedir mucho más que escribir sus memorias, ir a recoger a los nietos y practicar deportes de bajo riesgo, Del Burgo continúa en activo ahí donde su partido se lo pida. Tal vez se aburría como un mono desde que se jubiló de la política. Si hace 10 años alguien nos hubiera dicho que iba a ser uno de los ponentes del nuevo estatuto vasco, la carcajada se habría oído en Vladivostok y hasta él mismo se habría reído con el chiste. Ahora míralo. En Euskadi. De construcción nacional.