Javier Ollo Martínez Alcalde de Altsasu por geroa bai

“Volveré a encabezar la candidatura de Geroa Bai. Cuatro años quizás son pocos para una alcaldía y ocho suficientes”

A falta de unas horas para que estalle mañana la fiesta en Altsasu, el alcalde hace balance de una legislatura marcada por el caso Altsasu

Una entrevista de Nerea Mazkiaran Zelaia - Miércoles, 12 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Javir Ollo Martínez, alcalde de Altsasu, frente a la casa consistorial.

Javir Ollo Martínez, alcalde de Altsasu, frente a la casa consistorial. (Foto: N.M.)

Galería Noticia

Javir Ollo Martínez, alcalde de Altsasu, frente a la casa consistorial.

altsasu- Han pasado más de tres años desde que Javier Ollo Martínez, entonces un joven de 24 años y sin experiencia municipal, accedió a la alcaldía de Altsasu, una localidad plural de la que es reflejo su Ayuntamiento. Lo cierto es que no han sido años fáciles, sobre todo por el denominado Caso Altsasu, unos tristes sucesos que pusieron a este pueblo en el foco informativo a nivel estatal. También al alcalde, que se ha curtido en los medios.

A un día de que arranquen las fiestas de Altsasu, las últimas de esta legislatura, es obligado preguntarle si va repetir como candidato por Geroa Bai los próximos comicios municipales.

-Todavía me quedan ciertas dosis de ilusión y con la experiencia adquirida estos años volveré a encabezar la candidatura. Cuatro años quizás son pocos para una alcaldía y ocho suficientes. Los miembros delherriguney también desde la propia coalición a nivel de Navarra han vuelto a depositar su confianza en mí.

Las pasadas fiestas eran tres jóvenes en prisión y ahora son siete, aunque en cárceles próximas tras los acercamientos de estas últimas semanas. ¿Cómo se vive en Altsasu este caso?

-Hay diferentes fases. Desde aquel 15 de octubre en cada momento el sentir mayoritario ha sido distinto. Hasta la sentencia había incertidumbre y miedo, porque no se puede olvidar que fue instruido como terrorismo en la Audiencia Nacional. Después cierto malestar por la desproporción impuesta en las penas. Ahora estamos en fase de recursos. La demanda general es una sentencia proporcional: no se pide impunidad sino que la sanción sea proporcionada. Ahora están más cerca de sus domicilios pero sigue siendo una situación no acorde a derecho en mi opinión.

¿Y como alcalde?

-Desde el principio tuve claro que tenía que adoptar una posición institucional, tal y como corresponde a un pueblo tan plural como es Alsasua. Uno es alcalde de todos y todas. Ha coincidido con la posición oficial del Ayuntamiento, apoyada por la amplia mayoría de los grupos. Soy consciente de que la posición que mantengo no guste a los extremos ideológicos, pero creo que es la posición correcta, que no es otra que -partiendo de la condena de unos hechos violentos- reivindicar en todo momento justicia.

En algunos medios se trasladó una imagen negativa del pueblo mientras que usted siempre ha defendido que Altsasu es un municipio plural que vive en convivencia y que acoge al forastero. Prueba de ello es la acogida que se realizó a cientos de personas atrapadas en la nieve la noche del 6 al 7 de enero.

-Es una de las fechas en esta legislatura que siempre recordaré. Por un lado está el 3 de septiembre de 2015, cuando se produjo el incendio de la escuela infantil, que de alguna manera protagonizó la primera parte de este mandato. Otra fecha es el 15 de octubre de 2016. Y otra la noche del 6 al 7 de enero de este año, la noche de la nevada. Dimos un ejemplo de solidaridad, fuimos improvisando soluciones durante la jornada y salió todo muy bien.

¿Qué balance hace de la legislatura?

-Aunque todavía quedan unos meses, es muy positiva. Hay personas que se me han acercado, de una ideología diferente a la de Geroa Bai, para decirme que perciben otro clima en el Ayuntamiento. Se pone de manifiesto la propia normalización política que se vive fuera de Alsasua. Este Ayuntamiento era reflejo de la discordia política que había en Navarra y en la Comunidad Autónoma Vasca. Cuatro años son pocos pero se están haciendo cosas interesantes. En inversiones se está trabajando bastante. Se están realizando obras en la casa consistorial y en otoño comenzarán las de las calles Isidoro Melero y La Ermita. El año que viene serán en La Paz y Amaia además de la renovación de las luminarias del alumbrado público, todas incluidas en el Plan de Inversiones Locales. Relacionado con la calle La Paz está el proyecto de la plaza Zumalakarregi, que aunque no está incluido en el PIL consideramos que es prioritario. En Urbanismo se han establecido las necesidades y valoración económica, con una inversión superior a los 300.000 euros, incluyendo mobiliario urbano.

A nivel personal, ¿qué ha aprendido?

-Es una experiencia muy enriquecedora. Aprendes a escuchar, a priorizar, a relativizar. Hay momentos de todo, buenos y malos. Entre los buenos me quedo cuando te agradecen algo que haces. Lo peor es que tienes que estar preparado para todo, pero te acostumbras. Eres el alcalde las 24 horas de los 365 días del año. Forma parte del trabajo. Con mis aciertos y mis errores he trabajado por un pueblo al que quiero y respeto profundamente.

Con un desconocido a la cabeza, Geroa Bai obtuvo 1.405 votos, a sólo dos de un sexto concejal, desbancando a la izquierda abertzale como fuerza más votada. EH Bildu tiene tres ediles, PSN y Goazen Altsasu dos y los regionalistas uno. ¿Cree que se podrían mejorar estos resultados?

-Es muy complicado. Fueron unos resultados que no se daban desde los años 80. Alsasua es un pueblo muy plural. Estar en la alcaldía tiene sus ventajas e inconvenientes, ventajas en cuanto a la visibilidad que aporta, pero la gestión y el poder desgastan. No nos ponemos metas. Después de Emilio Boulandier seré el primer alcalde que repite como candidato a la alcaldía. El resto de alcaldes y alcaldesas, y han sido unos cuantos, no se presentaron a la reelección.

Con cinco concejales ha tenido margen de actuación con el resto de fuerzas, tal como se ha visto esta legislatura, con una especial sintonía con los socialistas.

-Tener una mayoría relativa da juego para llegar a acuerdos en diferentes temas. En 2016 los presupuestos salieron adelante con la abstención de EH Bildu y los dos años siguientes con el apoyo del PSN.

También hay sintonía con los socialistas en el tema del TAV. El Ayuntamiento de Altsasu es el único de Sakana que defiende este proyecto.

-EL TAV es un asunto políticamente muy viciado desde hace muchos años. Hay diferencias políticas, determinadas formaciones siempre han hecho bandera en contra de este proyecto. También plataformas de distinto tipo. Es una reivindicación legítima. Hay posiciones a favor y en contra. Esas diferencias se han visto en el Parlamento de Navarra e incluso en el Gobierno entre las cuatro fuerzas que lo sustenten.

Uno de los ejes de su programa era la revitalización económica y la creación de empleo. ¿Qué se ha hecho al respecto?

-Desde las limitadas competencias que tiene el Ayuntamiento, se han realizado y se realizarán mejoras en los polígonos industriales, sobre todo en el de Ondarria, y por otro lado, en 2017 se pusieron en marcha unas ayudas al emprendimiento, y este año se ha aprobado una ordenanza que regula la concesión de esas ayudas. Con el sector del comercio hemos puesto en marcha una mesa de trabajo.

En su programa se hablaba de retomar el proyecto de polígono industrial en Kapitansoro, al pie de la N-1, de unos 500.000 metros cuadrados, ante la falta de suelo industrial. ¿Se ha hecho algo al respecto?

-Es una cuestión que se deberá abordar en el nuevo Plan General Municipal, para cuya redacción se ha suscrito un convenio con el Gobierno de Navarra, que aportará el 80% del presupuesto. También es importante la revitalización de los polígonos existentes.

Toda la legislatura se han cerrado las cuentas con superávit.

El presupuesto está hipotecado por los servicios que ofrece el Ayuntamiento, por lo que queda poco margen de inversión. Además, se debe restaurar el servicio de Policía Municipal, para lo cual hay que establecer las bases y habilitar una partida más importante en los presupuestos.

En la cuenta atrás para que estalle la fiesta en Altsasu, ¿qué mensaje quiere transmitir a los altsasuarras y visitantes?

-Las fiestas son para vivir y para convivir. La gente interactúa con personas con las que de otra manera no se hablaría. Es una forma de hacer pueblo. Deseo unas felices fiestas que sean disfrutadas desde el respeto a la persona y a su dignidad, rechazando cualquier agresión sexista que las pudiera empañar.

Esta legislatura se ha incrementado de forma importante el presupuesto de las fiestas, en torno al 25%, después de años de recortes.

-Queríamos hacer hincapié en la música, con una oferta atractiva y de calidad, que lleve gente a la plaza y disfrute. Además, que fuese música de todo tipo. Estas fiestas el concierto estrella es Vendetta, dentro de su gira de despedida, un acto que atrae a gente de fuera.

las claves

“En el denominado caso Altsasu no se pide impunidad sino que la sanción sea proporcionada”

“En el Ayuntamiento se pone de manifiesto la propia normalización política que se vive fuera de Alsasua”

“Se debe restaurar el sercicio de Policía Municipal, para lo cual hay que establecer las bases y cuantía”