El BCE rebaja al 2% sus previsiones de crecimiento de la eurozona en 2018

Draghi mantiene sus planes de retirada de compra de activos y advierte del proteccionismo creciente

Viernes, 14 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Mario Draghi, junto a Luis de Guindos.

Mario Draghi, junto a Luis de Guindos. (Foto: Efe)

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Mario Draghi, junto a Luis de Guindos.

fráncfort- El Banco Central Europeo (BCE) recortó el pronóstico de crecimiento de la eurozona al 2% en 2018 y al 1,9% en 2019, ambos una décima menos que la previsión anterior, según anunció el presidente del BCE, Mario Draghi, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de la institución.

El banquero aseguró que el consumo privado está apoyando el aumento del empleo y los incrementos salariales entre los países que comparten el euro. No obstante, y a pesar de que la autoridad monetaria “espera” que la actividad global siga creciendo, las nuevas proyecciones de la entidad financiera adelantan una ralentización de la economía.

Pese al menor crecimiento en 2018 y 2019, la previsión de crecimiento para 2020 se mantiene en el 1,7%. Draghi explicó que este cambio en las previsiones se debe a una contribución externa “débil” en los meses de verano de este año. Asimismo, también citó como riesgos que el proteccionismo comercial y la volatilidad de los mercados hayan ganado “protagonismo”.

El BCE mantuvo también el precio del dinero y confirmó que reducirá a partir de octubre las compras de deuda a la mitad y que dejará de adquirir bonos en enero del próximo año, aunque dependiendo de las perspectivas de inflación.

El BCE informó de que mantiene el tipo de interés al que presta a los bancos a una semana en el 0%, de que continuará cobrando a los bancos un 0,4% por el exceso de sus reservas a un día (facilidad marginal de depósito) y que les seguirá prestando a un día al 0,25% (facilidad marginal de crédito).

La entidad monetaria no realizó cambios en su comunicado sobre las compras de deuda, que decidió en junio reducir a la mitad en el cuarto trimestre, hasta 15.000 millones de euros mensuales, y concluirlas a finales de diciembre.

No obstante, el BCE hizo hincapié ayer en que dejará de comprar deuda en enero dependiendo de cuáles sean las perspectivas de inflación a medio plazo en ese momento.

menos impactoA su vez, Mario Draghi relativizó el efecto en la zona del euro de las crisis en Turquía y Argentina minimizando su impacto, aunque reconoció que algunos bancos concretos sí están expuestos a esos países y que ha aumentado la incertidumbre.

Draghi hizo hincapié en rueda de prensa en que la mayor fuente de incertidumbre es el proteccionismo, que podría recrudecerse y afectar a la confianza.

Añadió tras la reunión del Consejo de Gobierno del BCE que los países con economías emergentes más afectados son los que tienen datos económicos fundamentales peores, como déficit o niveles de deuda altos.

Los países con buenas cifras económicas no están afectados por las turbulencias financieras que se han visto recientemente en Turquía y Argentina, que no han creado contagios hasta ahora y cuyo efecto ha sido “limitado”, según Draghi.

Draghi consideró que hay otros países que representan mayores riesgos que Turquía y Argentina, como China porque está atravesando grandes cambios, pero de otro tipo. - Efe/E.P.

inflación

Menos incertidumbre. La institución financiera explicó que cada vez existe “menos incertidumbre”, por lo que la inflación subyacente “subirá” hacia final de año.

Una política monetaria amplia. Draghi subrayó que todavía es necesaria una “política monetaria amplia y adaptable para que la convergencia de la inflación llegue a unos niveles por cercanos al 2% en el medio plazo”.