Editorial de diario de noticias

Cinco años de acoso personal y político

La resolución del Tribunal de Cuentas, la octava ya de órganos judiciales, desestimando otra vez las acusaciones de cobro irregular de dietas contra la presidenta Barkos evidencia las mentiras de este montaje partidista y mediático

Viernes, 14 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

el Tribunal de Cuentas ha desestimado -una vez más- el último recurso de apelación de Justitia et Veritasy por tanto ha confirmado la sentencia de la juez de este mismo órgano judicial que exoneró hace poco más de un año a la presidenta Barkos de cualquier responsabilidad en el cobro de las dietas del Ayuntamiento de Pamplona-Iruña en sus tiempos de concejal de NaBai. Es la octava vez que los tribunales de justicia se pronuncian a favor de Barkos sobre un tema que ha ido campando de juzgado en juzgado y de sala en sala. Ya antes ha sido analizado y archivado por el Tribunal Supremo, la Fiscalía de ese mismo tribunal, la Fiscalía de Navarra, la Cámara de Comptos, los servicios jurídicos del Consistorio pamplonés y el Tribunal de Cuentas tanto en su instrucción inicial como en su sentencia final. Un largo proceso de cinco años de acoso personal y político y de injurias y persecución pese a que todos los fallos y sentencias de todos esos estamentos judiciales han dictaminado con contundencia en favor de Barkos y puesto en cuestión, cuando no directamente han desacreditado, la falta de pruebas de las perversas acusaciones contra ella. Se ha tratado de una burda estrategia -utilizando un pintoresco y fantasmal grupo de abogados, relacionado con Del Burgo-, para judicializar el debate político a costa de la imagen y credibilidad de la presidenta. Filibusterismo jurídico. Justitia et Veritas y quienes han apoyado esta infame campaña desde medios de comunicación y parapetos políticos -con protagonismo destacado para Esparza, Salvador, Sayas o Beltrán- han sobrepasado los límites de su propia dignidad y de la ética política. De hecho, el bumerán de sus miserias se ha acabado volviendo en su contra, toda vez que el auto de desestimamiento incide, al igual que la sentencia anterior del mismo Tribunal de Cuentas, en la responsabilidad de los máximos dirigentes del Ayuntamiento que establecieron ese sistema de dietas en Iruña, Barcina y Maya. En ningún caso ha habido nada que apuntara a responsabilidad judicial alguna de Barkos, sólo se ha buscado durante cinco años hacer daño personal y político a la presidenta y al cambio político en Navarra. Todos los implicados en esta campaña de mentiras y acoso sabían que no había caso de las dietas de Barkoscomo concejal, pero aún así optaron por dar aire y cobertura a ese inmenso pozo de inmundicia, artimañas y mentiras propias de los trileros de peor categoría. Queda por saber quién ha pagado esta costosa juerga judicial de denuncias y recursos este tiempo.

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