Los nuevos jinetes del Apocalipsis

Salvador Muerza Esparza - Miércoles, 26 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Si vos, amable lector, tiene la desgracia de caer en garras del ASNEF (Registro de Morosos), ármese de la santa paciencia del santo Job.

Han de pasar varios decenios hasta que su nombre sea borrado de la lista negra y de los ficheros de las entidades bancarias (es mejor que le apliquen a uno la derogada ley de vagos y maleantes). Y todo porque el camino de sangre, sudor y lágrimas que le obligan a recorrer es de lo más humillante y penoso. Hasta tal punto llega la tortura que le obligan a contactar con el Registro de Morosos a través de una línea 808, propia de las urgencias de la entrepierna.

Decíamos que si a vos le tienen registrado en el ASNEF, acuérdese de los antepasados de sus señorías legisladoras, nacidas de las urnas demorrágicas, porque se niegan a cambiar leyes del régimen franquista que menoscaben privilegios de la castadominante.

Dicha ley del ya lejano 1957 amplió y amejoró el imperio depredador de los bancos y de las grandes corporaciones empresariales -léase empresas de telefonía, petroleras, gasísticas, eléctricas...-, auténticos monopolios o oligopolios que acaparan, distorsionan y estrangulan la vida económica de los ciudadanos haciendo caso omiso de la voluntad mayoritaria de la clase media y trabajadora, auténtico y firme sostén del latido del pueblo.

Las entidades bancarias y financieras de este país, llamado de momento España invertebrada y otras corporaciones de la rapiña y de la infamia.

Han blindado su omnívoro, avaricioso e insaciable apetito al amparo de la citada ley franquista. Pasan ampliamente de someterse al dictado de las leyes vigente.

Es decir, están al margen de la Administración de Justicia, y por lo tanto no se someten al dictamen de juzgados o tribunales de justicia para dirimir las diferencias que puedan enfrentarles a la ciudadanía como tienen obligación, conditio sine qua non, el resto de los mortales, e incluso se permiten el lujo de acudir a métodos torticeros y mafiosos, escrache financiero para doblegar impunemente a losrebeldes del sistema.

No nos dejemos obnubilar con cortinas de humo de valles de los Caídos, elecciones anticipadas, copas de su Majestad, másteres, tesinas ad hoc, autonomías sediciosas y parecidas bagatelas.

Y que cada una/o seamos ciudadanos libres para expresarnos y llevar a buen puerto nuestras legítimas aspiraciones como personas responsables si realmente queremos subvertireste estado de cosas, porque un mundo mejor es posible.