Santiago Moreno García

Recopilando ‘Cosas de Larraga’ para no olvidar

El ragúes habla en su último libro, de 763 páginas, de toponimia local y recoge unas 1.700 palabras antiguas, muchas en desuso

Ainara Izko - Lunes, 8 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Santiago Moreno García, autor del libro ‘Cosas de Larraga’, posa junto a la iglesia de la localidad.

Santiago Moreno García, autor del libro ‘Cosas de Larraga’, posa junto a la iglesia de la localidad. (AINARA IZKO)

Galería Noticia

Santiago Moreno García, autor del libro ‘Cosas de Larraga’, posa junto a la iglesia de la localidad.

“Sobre Larraga queda mucho por escribir y que la gente desconoce”

larraga- Que la información que ha ido recopilando a lo largo de su vida no caiga en el olvido. Este es el principal objetivo de Santiago Moreno García, natural de Larraga de 74 años de edad, que acaba de publicar un libro titulado Cosas de Larraga, el cual espera que suscite interés y que sirva en el futuro, quien sabe si inmediato, como punto de partida para aquellas personas que quieran profundizar en la historia de este pueblo de la Zona Media en el que residen alrededor de 2.000 habitantes. Y es que “sobre Larraga queda mucho por escribir y que la gente desconoce”, señala.

En concreto, el libro de este estudioso de la historia local se divide en dos tomos (juntos suman 763 páginas) que contienen más de 400 fotografías y constan de cinco capítulos. El primero de ellos recoge cerca de 1.700 palabras más o menos antiguas, como aldaba (artilugio para llamar a la puerta), segur (hacha), palmatoria (candelabro de una vela con un mango) o pautri (que era lo mismo que decir “voy a trabajar para otro”), que se están perdiendo. “No es un diccionario. Se trata más de un vocabulario elaborado a partir de lo que he visto a mi alrededor. Hay algunas palabras específicas del pueblo, pero también otras que no lo son”, explica en este sentido.

El primer tomo incorpora, además, varios escritos del Archivo Parroquial de Larraga, inéditos hasta la fecha. El segundo tomo, por su parte, está dedicado mayormente a la toponimia local e incluye información detallada sobre balsas, barrancos, fuentes, molinos, pozos, río, caminos, cuestas, vías, corralizas y corrales, altos, hoyas, val, abajeras, términos, dehesas, calles, plazas, etc. “La recogida de datos para este trabajo de toponimia, me ha llevado mucho tiempo;al principio comencé a anotar los términos conocidos por mi experiencia sobre el terreno. Fui cotejando, luego, mis listados con personas de Larraga, en especial con los mayores, que me dieron datos y pistas para entender muchos aspectos en que no había precavido. Finalmente fui viendo la documentación antigua, donde aparecieron denominaciones totalmente nuevas, perdidas desde hace siglos”, narra en el libro. Habla, asimismo, de asociaciones raguesas, ermitas o personas vinculadas al pueblo y repasa los escudos que se conservan en las viviendas de Larraga. Finaliza, a su vez, con un apéndice en el que se puede leer el Fuero de Juan Labrit a Larraga (1507), entre otros textos antiguos.

Se trata, en definitiva, de un libro de consulta que puede servir de gran utilidad a futuros investigadores. “No soy ni escritor ni historiador, soy copista. Me limito a recopilar y a publicar datos que no son completos y que pueden contener algún error, por supuesto que sí, pero no me gustaría que todas las montañas de fichas y archivos que tengo se acaben perdiendo cuando yo falte”, reconoce.

Asimismo, admite la “buena acogida” que ha tenido entre los vecinos y vecinas del pueblo la publicación de dicho libro. “A la gente se le ve interesada y eso siempre es de agradecer”, aplaude. En total ha editado 500 ejemplares, que se pueden adquirir por 27 euros tanto en Larraga como en Pamplona (en el estanco número 55, en García Ximénez 3, junto al Corte Inglés).

Por otro lado, cabe destacar que Moreno es autor también de un folleto informativo editado hace tan solo unas semanas por el Ayuntamiento de Larraga (financiado por la Concejalía de Cultura) con motivo del centenario de la traída de aguas a la localidad, una obra que supuso un hito para el municipio, dado que hasta entonces los vecinos se veían obligados a tener que desplazarse hasta el río para realizar acciones tan cotidianas como lavar la ropa. El folleto contextualiza la situación económica, política y social del pueblo en aquellos años a través de las noticias publicadas en los medios de comunicación de la época, en las que se explica por ejemplo que la obra tardó año y medio en realizarse, siendo alcalde de la villa Ramón García, y que el agua se tomaba de la presa El Molino, desde donde se llevaba a unos depósitos situados junto al Castillo para posteriormente distribuirse por unas 300 casas de las 450 existentes en Larraga. También había cinco fuentes públicas. “Aunque el agua llegase a las casas, no era como ahora. En los años 50 yo viví en primera persona cómo el agua llegaba escasamente a las viviendas, a través de un chorro pequeño, y eso cuando caía, porque muchas veces no teníamos ni agua. Así que cuando salía, llenábamos tinajas. Además, no era de buena calidad. Tenía muchos posos y preferíamos beber agua de las fuentes”, repasa. Toda esta información formará parte de su próximo proyecto, que espera publicar en 2020 con temas políticos y referentes al Castillo local. “Ya tengo más de la mitad escrito. Falta matizar alguna cosa y completar otras”, avanza.

Por último comentar que previo a estas publicaciones en 1985 escribió el libro Larraga siglo XIX, a partir de una serie de notas recogidas del Archivo Municipal de Larraga, del Archivo Parroquial de Larraga, del Archivo Diocesano de Pamplona, del Archivo General de Navarra y del Archivo de Hacienda de Navarra. El libro se divide en diez capítulos y desarrolla a lo largo de 222 páginas información referente a las Guerras Carlistas, la desamortización, etc.