la carta del día

Vivir con Sensibilidad Química Múltiple

Por Maika Etxarri - Martes, 9 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Vivir con esto es duro, te sientes extraña e incomprendida, pero sigues luchando para que un día se reconozcan nuestros derechos y consigamos ser tratados con dignidad.

Soy una afectada por FM, SQM (Sensibilidad Química Múltiple) y EHS (Electrohipersensibilidad), enfermedades ambientales multisistémicas emergentes muy incomprendidas en nuestra sociedad.

Desgraciadamente, vivimos en un mundo lleno de productos químicos y cada vez existen más antenas de telefonía móvil, así como líneas de alta tensión.

En Barañáin estamos rodeados de estos tendidos eléctricos, y a esto hay que sumar la gran contaminación industrial que se genera en el polígono de Landaben.

Todos estos agentes contaminantes (pinturas, barnices, esmaltes, PVC, insecticidas o plaguicidas, plásticos, humos) y ondas electromagnéticas (de televisores, móviles, antenas, ordenadores) afectan a la salud del ser humano de manera peligrosa.

Aparecen diversos síntomas neurológicos (visión borrosa, cefaleas, fotofobia, insomnio, mareos, parestesias, pérdida de memoria, torpeza al caminar, adormecimiento de extremidades, dolor muscular, distermia, mareos, astenia, ansiedad, sudoración profusa), alteraciones del sistema inmunitario (como alergias, intolerancias alimenticias, diversos tipos de cáncer) y menstruales.

La OMS sabe que estas enfermedades existen, pero aún no están incluidas en la ICE (Clasificación Internacional de Enfermedades).

Es una actitud vergonzosa por parte de la OMS, no entendible cuando derrochó tanto dinero con la falsa alarma de la gripe A.

Este organismo siempre está al servicio de las grandes multinacionales y no de los enfermos que lo padecemos.

En la sanidad del Estado español existe un desconocimiento general sobre cómo tratar y diagnosticar a los afectados. Países como Alemania o Austria son pioneros, y en sus hospitales las personas afectadas por estas nuevas patologías son tratadas como el resto de enfermos. Vivir con esto es duro, te sientes extraña e incomprendida, pero sigues luchando para que un día se reconozcan nuestros derechos y consigamos ser tratados con dignidad.

Las alteraciones negativas de la salud provocadas por la exposición a las líneas de alta tensión no parecen importantes para las empresas eléctricas (que poseen informes científicos secretos), ni a los organismos oficiales ni autoridades sanitarias.

Los productos ecológicos, los materiales de bioconstrucción, así como los tratamientos para SQM y EHS suponen un gran desembolso económico, por lo que muchos afectados no pueden costearse todo aquello que mejore su estado de salud.

La periodista Samanta Villar, con su reportaje Gente Burbuja, divulgó la problemática del SQM. Gracias a esto y a los testimonios aparecidos se ha empezado a conocer realmente lo que supone vivir con Sensibilidad Química.

Existen diversas asociaciones que aportan información al respecto comoAlas de Mariposa, en Valladolid, o Asquifyde. Personas como Patricia, presidenta de Frida, el Dr. Cáceres, del SHC Medical de Sevilla, o el Dr. Pablo Arnold, de Barcelona, hacen que yo pueda soñar con un mundo ecológico y sin contaminantes.

Los edificios nuevos, llenos de tecnologías avanzadas, están enfermos. El hombre debe aprender a vivir con lo básico y volver a la naturaleza, al ámbito rural donde se puede respirar aire fresco y comer alimentación sana.

En esta carta pido respeto, comprensión hacia todas las personas que sufrimos enfermedades ambientales.

No somos invisibles, y aunque ahora seamos pocos afectados, en un futuro se convertirá en un verdadero problema sanitario.

Es preciso, por tanto, que se haga un control riguroso de todas las sustancias tóxicas y químicas, así como su eliminación, y se abran nuevas vías de investigación.

Es urgente cambiar las normativas y legislación existente referente a las líneas de alta tensión, antenas de telefonía móvil y desechos contaminantes de las industrias. Deben estar muy alejadas de nuestros hogares por su repercusión negativa.

Quiero expresar mi solidaridad con todos los afectados por Sensibilidad Química Múltiple, Electrohipersensibilidad, Fibromialgia y Fatiga crónica.

Mi más sincero agradecimiento a Patricia, presidenta de Frida (Asociación Navarra de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y Sensibilidad Química Múltiple), a la Unidad SHC Medical de Sevilla (especialmente al Dr. Oscar Cáceres) y a la Dra. Mar Rodríguez Gimena, por su excelente labor y profesionalidad en este tipo de patologías ambientales multisistémicas emergentes.