Los nueve bateristas que se prestaron a ser interrogados posan sobre el escenario de la sala Artsaia.
Baterías / Un tiempo después de que varios bajistas explicaran su motivación musical ha llegado el turno de los bateristas
Y ellos, ¿por qué tocan la batería?
Siempre aparecen escondidos detrás de la banda y casi nunca participan en las entrevistas, pero su labor soterrada es fundamental para el buen discurrir de cualquier canción
fernando f. garayoa
No están todos los que son pero sí son todos los que están. EL CAMALEÓN ha querido traer al frente a aquellos que siempre aparecen en la línea de atrás, los bateristas. Condenados al ostracismo, algo que en muchos casos también agradecen, Alen Ayerdi (Marea), Carlos Beroiz (La Lengua de Trapo), Javi Eguíluz (Hoey and the Mussels), Iñigo Maya (Tristessa), Ibi Sagarna (Barricada), Juan Carlos Aizpún (Koma), Rubén Ruiz (Tijuana in Blue), Aitor Lekunberri (Barua) y Jose Landa (OX Band) se han prestado a ser interrogados para intentar descifrar el misterio que les atrajo irremisiblemente hacia las baquetas. La lista de los que faltan sería interminable pero desde luego aquí figurarían David Barcos, Sergio Big Member, Edu Half Foot Out Side, Punches, Albaro Columpio Asesino y tantos otros. La selección de los que figuran en este reportaje no se ha hecho en función de su calidad; es decir, no se ha realizado una lista de los mejores, sino que han sido elegidos o por los estilos que practican o por la representatividad que ha logrado el grupo al que pertenecen. Y, desde luego, por su vinculación foral.
Desde el más joven (Aitor de Barua) hasta el más veterano (Jose Landa) todos han desgranado sus peripecias para poder aprender a tocar este instrumento y lo que les llevó a acercarse a él. Desde los que aporreaban los tambores de Colón o los botes de ColaCao hasta los que tuvieron la famosa batería Feber para niños, todos coinciden en destacar que el ritmo y la percusión ha sido su pasión desde niños y que sin tener razones lógicas se vieron arrastrados a golpear con sus baquetas los timbales, la caja, el bombo y los platos.
Además, nos hemos querido adentrar en el proceloso mundo de la batería como instrumento, ya que mientras el público en general ha podido oír hablar de una Fender o una Gibson, palabras como Honsui o Tama (marcas de baterías) a la mayoría le suena a chino. Y es que, como la mayoría de los otros músicos refrenda, el universo de los baterías es muy especial. Habitualmente calificados como los más brutos de la banda, la realidad que se esconde tras su golpeo de baquetas es mucho más sensible y seria. Todos asumen con gran naturalidad el hecho de que su papel es el de conseguir llevar a la banda por buen camino, sin fisuras ni equivocaciones, alejándose del virtuosismo y dejando el protagonismo a guitarristas y cantantes. Saben que figuran como secundarios en entrevistas y fotografías pero todos aquellos que metan un poco el dedo en la llaga del rock acaban por descubrir que son los auténticos directores de la orquesta, los jefes de la barraca.
Y qué decir de sus anécdotas, otro de los aspectos que nos relatan, casi siempre relacionadas con golpes mal dados, carestías económicas o burlas sufridas. El campeón en este sentido, y en otros muchos, es sin lugar a dudas Rubén Tijuana, una persona volcada con su instrumento y curtida en mil batallas cuya única pena es... que no se pueden contar.
A partir de ahora, cuando acudan a un concierto, a ser posible en un bar, y vean que al finalizar la actuación todos los músicos recogen rápidamente los instrumentos menos uno que pacientemente desmonta su batería, acuérdense de quién es el que ha conseguido llevar a buen puerto ese recital, y quién ha logrado que se el pie se nos mueva sin parar. Y a los adolescentes que sólo piensan en ser guitarristas, porque es lo que mola, o cantantes, que son los que ligan, que piensen que el baterista también tiene todo eso sólo que con un valor añadido, el anonimato... Aquí aparecen nueve bateristas que disfrutan de su grupo y su instrumento, tú podrías ser el décimo, no importa que te guste el pop, el rock, el punk, la electrónica o el flamenco.
LAS PREGUNTAS
1. Y tú, ¿por qué tocas la batería?
2. ¿Cuál fue tu primera batería? ¿Cuál tocas actualmente? ¿Cuál te gustaría tener?
3. ¿En qué grupos has tocado la batería? ¿Cuáles son tus bateristas preferidos?
4. Tu mejor anécdota
Iñigo Maya Tristessa
1- Desde pequeño era el instrumento que más me gustaba, era el
típico al que la profesora le tenía que decir que se estuviera
quieto con los bolis. Además, es una forma de expresarme, de
descargar y mostrar emociones e inquietudes.
2- La primera batería que tuve fue una Pearl muy sencillita.
Lo curioso es que la que tengo ahora sigue siendo la misma, aunque
con varios cambios. La que me gustaría tener es un DW.
3- Empecé en un grupo que se llamaba Coitus Fan y toqué con ellos
durante tres años. Posteriormente estuve en Profesor Moriarti
y acutualmente toco en Tristessa, grupo con el que este año vamos
a editar nuestro primer disco. Mi baterista preferido es Matt
Cameron, antes en Soundgarden y actualmente en Pearl Jam.
4- En el ultimo concierto que dimos en Artsaia me dejaron a mí
la máquina de humo para que la manejara. Era sencilla, con sólo
dos botones. Antes de empezar la primera canción la toqueteé
y aquello empezó a sacar humo y no había manera de pararlo. Así
que tuvimos que dejar de tocar hasta que apagaron el cacharro
porque no se veía nada.
Rubén Tijuana in Blue
1- No tengo un recuerdo claro de una motivación que me llevara
a tocar la batería. Lo único que sé es que siempre me fijaba
en el baterista de los grupos, yo me veía ahí porque estás pero
no estás, nadie te conoce y es como si estuvieras más cubierto.
2- La primera batería que tuve fue una Honsui de segunda mano
que me costó 6.000 pelas. Me la compré en el año 83 con el dinero
que me dio mi abuela para Navidad. Aunque mi primera batería
realmente fueron unos libros, con ellos y unas radios viejas
de válvulas como amplificadores grabamos en un casete nuestros
primeros ensayos. La Honsui la vendí por 35.000 pelas (risas)
y me compré una Pearl como la de los Kiss por 85.000. Esta la
vendí cuando me fui a Londres y ahora tengo una Tama. Con ella
estoy contento aunque la DW estaría bien. Pero no voy mucho con
el rollo de marcas, lo importante es la afinación y cómo la toques.
3- Yo empecé a tocar con los Porquería T. Después formamos los
Tijuana y a la vez tocaba con Christel en un grupo que se llamaba
Necrofilia. He tocado también con Los Bichos, Kojon Prieto y
los Huajolotes, Acida, Cuervo Jack, Los Escarabajos, Los Insoportables,
Chocolatex y ahora estoy con Los Rufianes. Eso sí, siempre entrando
y saliendo de los Tijuana. Y, como curiosidades, toqué el primer
bolo de Txarrena en el Viana y también grabé unos temas con Alfredo
Piedrafita. En cuanto a baterías, yo soy fan de los Kiss, así
que Peter Criss, aunque luego descubrí que él era fan Frank Sinatra
y John Lennon. También me gusta Bun E. Carlos, batería de Cheap
Trick.
4- Bueno, una vez me mangaron la batería del local... aunque
realmente se la llevaron los del Juzgado porque no la pagaba
(risas).
Carlos Beroiz la lengua de trapo
1- Cuando tenía 17 años mi hermano tocaba la batería en una orquesta
y yo, por mi cuenta, el saxofón. Él se fue a la mili y me propuso
prepararme para que ocupara su lugar en la orquesta. Así empecé.
2- La primera batería que tuve es la que tengo actualmente, un
Yamaha Power Record. Y, realmente, me gustaría tener la misma
pero en blanca porque la que tengo es negra.
3- Yo empecé tocando en verbenas hasta que me metí a recibir
clases. De esta manera me introduje en el jazz y en la percusión.
Posteriormente, casualidades de la vida, me junté con El Bicho
y estuve un par de años tocando con él hasta que me llamaron
de La Lengua de Trapo, grupo en el que ejerzo como baterista
actualmente y con el que en breve entraremos a grabar el que
será nuestro segundo trabajo discográfico. Mi baterista preferido
es Larry Mullen Junior, actual baterista del grupo U2.
4- Grabando el primer disco de La Lengua, en el estudio de Carlos
Goñi, el nos montó la batería pero no trajo silla, así que puse
la mía. Comenzamos a probar y desde la cabina decía que había
un ruido que se oía en la grabación. Tras darle muchas vueltas
descubrimos que era la silla y la tuvimos que cambiar.
Ibi Sagarna Barricada
1- Mi padre es músico y mi hermano también, vengo de una familia
de músicos y es un mundo que siempre me ha atraído. Desde muy
chiquitín, en todos los conciertos a los que iba me he fijado
en los bateristas. Y siempre he salseado con libros, panderetas...
2- Casi me da vergüenza decirlo... una Feber txiki que me regalaron
cuando era crío. Posteriormente, cuando ya tenía diez años, empecé
a tocar una Honsui que tenía mi tío en casa de mi abuela, ahí
es cuando empecé a hacer mis primeros pinitos y temas. Y ahora
tengo una Pearl Master Custom, sencillita pero con la que estoy
muy a gusto. Actualmente no tengo preferencia por ninguna marca
aunque lo que sí suelo hacer es cambiar mucho de configuración,
sobre todo cuando me aburro.
3- Primero estuve en varias bandas locales de Hernani como Desfax
y Ceda el Vaso. Posteriormente estuve dos años en Estigia y otros
dos haciendo verbenas con Ostadar. De ahí pasé a Invitro, también
con Alfredo, grupo con el que también estuve dos años, los mismos
que pasé con la orquesta Miramar. Y ahora llevo casi cuatro años
con Barricada. En cuanto a los bateristas que más me gustan,
no puedo decir uno, hay varios: Simon Philips oVirgil Donati.
4- No se me ocurren muchas anécdotas, aunque puedo decir que
he pasado de rosca muchos platos y tornillos por querer que todo
esté perfectamente sujeto.
Juan Carlos Aizpun Koma
1- Básicamente porque de pequeño empecé con los cuchillos de mi
madre y los botes de Colón, lo único que me iba era meter ruido
como fuera.
2- Pues esa, la que monté con los cubos de Colón, recuerdo que
incluso me hice un pedal, aunque no me preguntes como. Los platillos
eran las tapas de los cubos de Colón, que se rompían a menudo
aunque a mí se sonaban de cine. Ahora tengo dos baterías una
Sonor Singature, que es el modelo más alto de esta marca, y otra
Sonor de una gama inferior. La verdad es que ando desde hace
tiempo detrás de una Yamaha power tour custom.
3- Yo empecé con 15 años y el primer grupo con el que grabé una
maqueta fue Taxi Carlo. Luego me junté con una gente y formamos
Zartako, posteriormente me integré en Mephisto, en el que ya
había integrantes de Koma, hasta que entró Brigi y cambiamos
definitivamente a Koma. Mi baterista favorito es Deen Castronovo.
3- En un concierto en Barañáin, compartiendo cartel con SuTaGar,
no sé muy bien si por los nervios, ya que era la primera época
del grupo, o porque había poca luz, el caso es que me di un baquetazo
en las gafas. El pipa que venía con nosotros me las apañó pero
nada más ponérmelas me di otro baquetazo y las acabé de romper.
Javi Eguíluz Hoey and the Mussels
1- La verdad es que no sé muy bien porqué empecé, era muy jovencillo,
aunque sí se que era algo que me atraía. Hasta que un día mi
hermano vio que tenía interés y a los 14 años me regaló una caja.
Posteriormente me fui comprando el resto de las partes hasta
completarla. En total valía unas 60.000 pelas y era una Sanco.
Pero, sobre todo, me acuerdo del primer plato que me compré en
Musical Tomás en la Vuelta del Castillo. Me costó 2.200 pelas
y todavía guardo la factura porque fue el 8 del 8 del 88.
2- Actualmente tengo una batería Pearl SMX y se parece bastante
a la que me gustaría tener, que sería la Tama Star Clasic.
3- El primer grupo con el que grabé algo fue Luz de Cruce. Posteriormente
he tocado con Pablo Líquido, con grupos de versiones, Chocolatex,
la Black Rose Band, la Fiac Blues Band y, ahora, con Hoey and
the Mussels. Mi batería favorito es Stewart Copland (The Police).
4- Recuerdo una ocasión, tocando con el grupo Luz de Cruce, que
nos pusieron una tarima minúscula para la batería lo que hizo
que se cayera un plato y casi dejo seco a Ángel Rodríguez, uno
de mis compañeros.
Alen Ayerdi Marea
1- Desde pequeño me había gustado y siempre que escuchaba discos
movía las manos y lo que más me gustaba era el ritmo. Cuando
conseguí un currillo, todo lo que gané me lo gasté en una batería.
Y estuvo de puta madre porque así me encerré en un local y me
quité de un montón de cosas más. Pero no se trata sólo de tocar
la batería, sino hacer canciones y tener un grupo... eso es lo
que quiero para toda la vida. El que prueba esto repite una y
otra vez, es como el follar.
2- Mi primera batería fue una hard de 50.000 pesetas. Luego tuve
una Tama Rock Star y ahora tengo una DW, que me la compré después
de que Cantera de Extremoduro me dejara la suya para grabar el
Besos de perro. La batería que tengo es la que quiero.
3- Yo empecé a tocar en Begira, un grupo de rock and roll. Después
pasé por El nido de Cuervo (pop), Escrotex (punk) hasta que recalé
en Marea, grupo que compatibilizo actualmente con Domigno Calzado
y el Conjunto Istiercol (flameco). Mi baterista preferido es
Jeff Porcaro (Toto), aunque me gustan muchos otros.
4- El cantante de Marea, Kutxi, tiene la manía de hacer gracias
con las cosas que le tiran. Un día le tiraron un rollo de papel
higiénico y no se le ocurrió otra cosa que envolverme a mí y
a la batería con él. Como vio que hacía gracia pero no mucha,
decidió prenderle fuego y, mientras tocaba con una mano, con
la otra tenía que ir quitando el papel ardiendo.
Aitor Lekunberri -- El más jóven (17 años) Barua
1- Ha sido un instrumento que siempre me ha llamado la atención.
En mi casa también ha habido bastante tradición musical, siempre
hemos acudido a conciertos, desde que era pequeño. En uno de
los primeros a los que acudí recuerdo que tocaba un grupo de
heavy metal y el baterista tenía una batería con doble bombo...
aquello fue para mí una pasada. Pero lo que hizo que me decidiera
a tocarla fue un vídeo de Metallica, con Lars Ullrich a la batería.
2- Yo empecé las clases con un caja nada más, de la que no recuerdo
la marca. Y cuando ya vi que tocar la batería era algo que me
interesaba de verdad me compré una Mapex. Ahora tengo predilección
por una Tama, que es la que usa Metallica.
3- La verdad es que mi trayectoria no es muy amplia (sólo tiene
17 años). Estuve en un grupo durante un año hasta que lo dejé
para perfeccionar. Posteriormente me ofrecieron la posibilidad
de tocar con Barua, grupo en el que estoy actualmente, y acepté.
En cuanto a baterías, Lars Ullrich (Metallica), Mike Portnoy
(Dream Teather), Roberto de Soziedad Alcoholica e Igor Calavera
(Sepultura).
4- En una televisión local, estábamos grabando en directo una
actuación y a nuestro bajista le dio por subirse a la batería.
Todo se tambaleó pero al final pudimos seguir.
Jose Landa -- El más veterano (45 años) Ox Band
1- Mi padre era muy aficionado a la música y, hace un montón de
años, los domingos a la mañana, había un programa en televisión
que se llamaba Gente joven que contaba con una orquesta en la
que el baterista, que era muy virguero, aparecía colocado delante.
Veía ese programa con mi padre y como me parecía que el tío se
lo pasaba muy bien tocando... me aficioné a la batería. Ese baterista
resultó ser Pepe Sánchez, que actualmente es una eminencia en
percusión.
2- Yo empecé a tocar con los botes de Colacao de mi madre, que
antes eran de lata. Pero la primera de verdad fue una Maxwin,
una batería barata que hacía la casa Pearl. Posteriormente adquirí
una Pearl y, actualmente, poseo dos: una Ludwig y una Pacific.
Y, la verdad, es que no deseo ninguna otra en especial.
3- Comencé en Kafarnún, con El Drogas. Estuve con Malos Tratos,
grupo con el que grabamos tres discos. Posteriormente participé
en Txarrena, también con El Drogas, y luego estuve 6 años con
el grupo de versiones Los Dinosaurios. Después toqué con La familia
no recibe, El Sargento Piperrak, con el que hacíamos versiones
de los Beatles y, ahora mismo, estoy en la OX Band que es el
grupo que hemos formado en mi bar. Hay muchos baterías que me
gustan, pero sin duda alguna el más auténtico es Keith Moon (The
Who), no ha habido ninguno como él.
4- Tocando en la discoteca Bordatxo, al final de uno de los temas
tiré las baquetas al público con tan mala suerte que le pegó
a uno en el ojo. Se agarró un rebote enorme y quería subir al
escenario... resultó que el tío era guardia civil.