Barricada celebra su aniversario con la edición de un disco-libro
llamado 25 años de rocanrol. Paciencia, aún faltan cuatro días
para que vea la luz. Eso sí, cuando lo haga merecerá la pena.
La caja lo tiene todo: entrevistas, videoclips, reportajes y,
por supuesto, mucha música y de la buena. Contiene un libro,
dos CDs y dos DVDs. El primer CD, En la bajera, incluye una canción
de cada álbum de toda la discografía del grupo, además de una
canción inédita:Sólo quiero tu boca. En general, no son de las
más conocidas y se grabaron con la idea de que no suene a disco
de estudio, sino más bien a ensayo. El segundo CD, Rarezas, contiene
temas de maquetas, algún inédito más y versiones de otros artistas.
EL CAMALEÓN habló con Enrique Villareal, el Drogas.
-Háblanos un poco de las dos canciones inéditas que recoge la
caja: Sólo quiero tu boca y Déjame que me vaya contigo.
-Sólo quiero tu boca estaba medio compuesta antes de comenzar
la gira del año pasado. La fuimos haciendo en la bajera, y como
nos centramos en el 25º aniversario dejamos de componer y de
arreglar lo que ya teníamos. Para la caja comentamos que la teníamos
casi terminada y la acabamos del todo. En una semana la retomamos,
le dimos unas vueltas y adelante. Somos un grupo de ensayar mucho,
nos juntamos, enredamos, retocamos canciones ya compuestas...
No solemos tocar el repertorio, excepto quizá en esta época,
porque arrancamos con las actuaciones en directo y preparamos
canciones que ya tenemos. Así surge... Nos reunimos los cuatro,
arrancamos con la guitarra y escribimos la letra, como hacemos
siempre. La de Déjame que me vaya contigo fue la canción que
compusimos para ANFAS, y el grueso de la letra es de Amaia, que
es la madre de Itxel, la niña protagonista de la canción.
-Las canciones que habéis elegido las grabasteis en la bajera,
¿por qué allí, qué pretendíais conseguir?
-Lo primero era no meternos en un estudio con el factor de aislamiento
que supone, abstraerte, meterte a buscar sonidos... Teníamos
la idea de hacer otra historia, que fuera más directa y reflejara
lo que llamamos sonido de bajera, que es cuando nos juntamos,
enchufamos los cacharros y nos ponemos a tocar. Otra característica
era no elegir las canciones tan conocidas ya. Por eso, decidimos
escoger canciones que no estuvieran en el repertorio, una canción
de cada disco concretamente. Seguramente, esto fue lo que más
nos costó: la escucha de los discos y decidir. Después, conforme
las íbamos versionando, las metíamos en el repertorio del directo.
Así acabaron sonando Esperando en un billar, Aún queda un sitio,
Quiero perderme... Las hacíamos en la bajera y las incluíamos;
es lo que suele pasar: estás caliente con una cosa y sigues adelante.
-En el CD de Rarezas versionáis a algunos autores, uno de ellos
es Silvio Rodríguez, ¿por qué Sueño con serpientes?
-Porque es una canción muy bonita. Nos apetecía. Cuando El jueves
nos propuso hacer una canción para la revista con un recopilatorio
que iban a sacar nos decidimos por esa porque le podíamos dar
la vuelta a nuestro estilo.
-Si tuvieras que definir con una frase qué es esta caja, ¿qué
dirías?
-Es un cajón de sastre, el cajón de Barricada. Ahí están recopilados
25 años de rocanrol. Teníamos 26 horas de grabaciones, programas...
Sólo hemos podido elegir seis horas en total, seis horas del
rocanrol que hace Barricada. Un resumen bastante certero de toda
nuestra trayectoria.
-Vuestro próximo proyecto se centra en la Guerra Civil...
-Lo hemos elegido porque es un tema que cuando te metes en lecturas
de hechos concretos que pasaron en su día, te llama cada vez
más la atención. Yo, personalmente, estoy muy bebido por esa
historia: he hecho excursiones a lugares determinados, he hablado
con gente que fueron guerrilleros de las montañas o tuvieron
que mendigar, hijos de fusilados, hijas de madres que pasaban
por la calle con la cabeza rapada y aceite de ricino... Me parece
un tema muy interesante a la vez que vergonzoso, porque se utilizó
el silencio como herramienta de represión. Ahora es momento de
que mi generación ponga los oídos a disposición de las voces
a las que nunca se les ha permitido hablar. También es vergonzoso
tener la tumba de moda en la plaza de los Caídos y, en frente,
tenemos el Fuerte de San Cristóbal en malas condiciones. Creo
que la parte que sirvió de cárcel debería conservarse, porque
en las paredes hay pintadas de presos que estuvieron allí, hacer
visitas guiadas... Incluso, hacer un museo con biblioteca, etc.
Fue una prisión muy dura donde se trajeron presos de todas partes.
Llevo ya 11 letras hechas al respecto y, sobre todo, lo que estoy
buscando para las letras son los testimonios de la gente que
fue testigo de lo que ocurrió. Tiro más a buscar las historias
personales que tuvieron lugar.