Pasen y vean... el espectáculo va a dar comienzo. No falta de
nada: risas, música, invitados de excepción y un público más
entregado que nunca. Jarabe de Palo no se ha olvidado nada en
Reciclando Tour, una gira que les llevará por varios teatros
presentando un show musical en clave de humor. Pau Donés está
encantado con el resultado, y no es para menos. Dar la nota nunca
fue tan positivo.
-Reciclando Tour, más que un concierto tradicional, es un espectáculo
con un toque bastante teatral, ¿cómo se produce este giro?
-Fíjate que llevamos 12 años en este mundo, dando conciertos,
digamos, al uso. Jarabe es un grupo creativo, con gente que tiene
una serie de inquietudes y, entre ellas, estaba retomar nuestras
viejas canciones y reversionarlas, así como subirnos a un escenario
disfrazados, no con la típica camiseta y tejano de siempre. También
estaban las ganas de introducir el factor humor en un momento
en el que la música se ríe muy poco por las circunstancias. Sin
llegar a ser un musical, quisimos hacer un concierto algo diferente.
-¿Hay mucha diferencia entre subirse al escenario de un teatro
y el de un concierto habitual?
-Pues imagínate. Primero hay un tipo que te presenta, que en
este caso es Andreu Buenafuente, tener en el escenario a un crítico,
un manager... subir con un aspecto distinto al que normalmente
estás acostumbrado a dar... Después está el aspecto más importante:
haber utilizado las canciones de Jarabe de palo dándoles una
vuelta potente. Conservan las letras y la melodía, pero con un
giro.
-¿También es distinto el contacto con el público?
-Claro, la gente alucina. Es sorprendente porque no somos Jarabe
de Palo directamente, sino una orquesta que ha contratado Buenafuente
para tocar los temas del grupo.Hay que vernos con esa pinta,
y la gente no sólo escucha nuestras canciones: las baila, las
canta... pero, además, hay una serie de elementos, de intervenciones
de Buenafuente, etc. que hacen de lo que sería un concierto normal
algo que la gente no espera. La verdad es que, hasta el momento,
el público ha reaccionado muy bien en cuanto a la asistencia
y el comportamiento durante el espectáculo. Está siendo muy divertido
para nosotros y ellos se ríen mucho.
-¿Cómo es trabajar con Buenafuente?
-Un lujo, él ejerce de videopresentador. Todo lo grabamos en
un plató que tiene en Barcelona; yo le pasé los guiones que había
escrito y se los miró, los redactó y adelante; todo facilidades.
Andreu es un tipo al que le gusta mucho la música, de hecho nos
conocemos de un programa suyo al que fuimos a tocar.
-Cada vez más polifacéticos...
-Bueno, nosotros somos músicos y además de escribir canciones,
de tocarlas, de grabar discos, etc. tenemos otro tipo de inquietudes
creativas: seguir haciendo música pero de otra manera. Es una
forma de abrir otra vía. Cuando salió nuestro primer disco, La
Flaca, nos encasillaron como rock latino y eso estaba por ver,
porque publicamos Depende y era cero latino, Bonito tenía más
que ver con la música brasileña... No sé, creo que encasillarse
nunca es una cosa muy buena, sobre todo para la creatividad.
Nosotros hacemos lo que sentimos en cada momento y, en este caso,
ha sido Reciclando Tour. De cara al verano volveremos a los escenarios
grandes con Adelantando, un repertorio más extenso. En otoño,
retomaremos Reciclando Tour. Así que imagínate, en un año dos
espectáculos distintos, lo que para nosotros es una motivación
porque lo que buscamos es divertirnos y pasarlo bien.
-¿Es renovarse o morir?
-No sé si lo es o no, pero yo me fijo más en la necesidad de
hacer cosas nuevas que en qué pasaría si no lo hiciéramos. Creo
que a nosotros no nos hace ninguna falta renovarnos. Tenemos
una manera de hacer las cosas, un estilo... tras doce años hay
un montón de gente que nos sigue. Te puede gustar más o menos,
pero la calidad está ahí, y lo demostramos en un escenario o
en los discos. Quizá un determinado tipo de artistas o de música
sí que necesita un corte de pelo o una renovación para seguir
en el candelero. Nosotros no estamos preocupados por seguir ahí;
es más, tampoco lo necesitamos. Son doce años, seis discos, muchos
conciertos... tenemos pocas cosas que demostrar.
-¿Y renovarse no es una forma de huir de las etiquetas?
-Depende del motivo. Me viene a la cabeza algún artista de Operación
Triunfo, sin querer meterme con ellos. Estos chicos ofrecen un
producto que o se cambian de peinado de disco a disco, salen
en las revistas... o si no, poco futuro tienen. Ese no es nuestro
camino, nos movemos por otro tipo de conducta dentro del negocio.
Este año nos han nominado al mejor disco de pop en los Grammy
Latinos, pero después al mejor disco latino de rock alternativo,
y los Grammy americanos... Todo teniendo la misma pinta y el
mismo estilo.
-Versionáis canciones de vuestro repertorio, ¿qué vuelco les
dais?
-Les metemos bastante caña. De hecho, de eso se trataba. Lo que
nos movía a montar todo el tinglado de Reciclando Tour es coger
las canciones y reversionarlas, tocarlas como sonaron una vez
en una prueba de sonido, dar vida a una serie de ellas. A lo
mejor, por ser quien somos, los temas han sonado y tenían que
ser interpretados con cierta rigidez, porque el público quería
escucharlos de esa manera. Ahora las hemos tocado como queremos
escucharlas en este momento.
-Ahora que contáis con vuestro propio espacio dentro de la música,
¿sois más atrevidos?
-Quizá lo que ocurre es que ahora, cuando nos atrevemos, lo
tenemos más fácil porque no se nos cuestiona tanto. Sin embargo,
atrevidos hemos sido siempre, y hemos pagado un precio. Podríamos
haber sido un grupo al uso de la música latina, que después del
primer disco nos hubiéramos ido a Villa Miami y seguiríamos haciendo
ese tipo de canción pop rock; quizá nos hubiéramos movido en
otro nivel. Pero no, nosotros queríamos seguir componiendo canciones
porque sentíamos la necesidad de comunicarnos con la gente, hacerlo
de una manera libre, y eso quiere decir con atrevimiento, algo
que tenemos desde el principio.
-¿Sois más maduros, o más gamberros que nunca?
-Yo soy bastante más gamberro (entre risas). Y estoy un poco
preocupado... empecé con 30 años y tengo 41. El grupo sufre una
evolución, pero creo que a mejor. Curramos bastante y hemos ido
aprendiendo, lo que no quiere decir que gustemos más, simplemente
que las cosas las hacemos mejor.
-Adelantando, vuestro último trabajo, salió el año pasado. ¿Cómo
suena Jarabe de Palo?
-Me parece que es un disco muy luminoso, con canciones que marcan
una época de cambios en mi vida, y en la que destacan las ganas
de tirar hacia adelante. Hay una serie de colaboraciones que
lo han hecho lucir de forma especia,l una serie de temas, como
es Déjame vivir, con Lamari, o Avisa a tu madre, con Carlos Tarque
de M-Clan... Hace dos semanas estuve en Los Ángeles y estaba
al lado de Stevie Wonder, Tina Turner y un montón de gente que
yo siempre he admirado. No nos dieron el Grammy, pero ahí estabamos.
-¿Por qué tantas ganas?
-Nos gusta lo que hacemos y protegemos muy bien algo que es básico
en este mundo, y es la ilusión. Ése es uno de los motivos de
Reciclando, nos ilusionamos con las cosas y así las podemos defender.
Hacemos las cosas de forma honesta, seria, y con una calidad.
No hay más truco. La suerte no existe, es una excusa. Esto va
de subirse a una furgoneta y tocar, que es lo que han hecho toda
la gente que está ahí: Bunbury, Estopa,Manolo García, Sabina,
Héroes del Silencio... Tendrá que ver con la vocación y el talento.