¿Por qué ha elegido este momento El Color de la Duda para grabar
un directo, sin esperar, por ejemplo, a fechas señaladas, como
habitualmente hace la mayoría de grupos? ¿Sentiais que era una
asignatura pendiente?
-Jokin: Personalmente, de tres años a esta parte, me hacía mucha
ilusión grabar algo en directo, porque en los conciertos es cuando
realmente ves si lo haces bien o mal. Y, por otra parte, todo
el mundo nos ha dicho siempre que no acabábamos de reflejar en
los discos todo lo que transmitían nuestras actuaciones. Y, finalmente,
porque queremos que la gente vea realmente lo que es un concierto
y su grabación, que se vea a toda la gente que trabaja y el esfuerzo
que conlleva.
-Gussy: Simplemente se han dado las circunstancias para hacerlo,
nos apetece y podemos disponer de los medios. En cierto modo,
es un premio que nos damos a nosotros mismos porque todo lo va
a organizar la propia banda.
-Mikel: Y porque El Color de la Duda tiene ya un repertorio y
una trayectoria como para darle y ofrecer un repaso.
-¿Qué queda en El Color de la Duda actual del que dio sus primeros
pasos en el año 2000?
-Jokin: Para mí, lo más importante que nos ha dado el grupo es
la amistad; y, de hecho, creo que no funcionaría un proyecto
en el que no te llevaras bien con la gente.
-Sobre vuestro último trabajo de estudio, 'Por fin el norte',
llegasteis a decir que era un punto de inflexión en vuestra trayectoria,
¿en qué lugar deja eso al futuro compacto en directo?
-Gussy: Un punto doble de inflexión (risas).
-Mikel: Simplemente se trata de enseñar la forma actual que tiene
El Color de la Duda de hacer las cosas pero mirando hacia su
trayectoria. Es algo más que un directo porque, al contar con
cinco temas nuevos, tiene retrospectiva pero también futuro.
-¿Cómo ha sido el trabajo de preparación del concierto? ¿Qué
sensaciones os ha dejado volver a escuchar canciones que ya tienen
ocho años?
-Jokin: Al principio dije: "¡Qué malos éramos!". Pero luego le
he dado la vuelta y ahora digo: "¡Cuánto hemos aprendido!".
-Mikel: Para el repertorio se han elegido los temas que más pueden
encajar con el sonido actual de la banda.
-Jokin: En cuanto al repertorio, también se ha tenido en cuenta
la opinión de la gente y, de hecho, algunos temas han entrado
porque recordábamos que la gente los disfrutaba y cantaba en
directo.
-Gussy: Creo que tenemos canciones buenas en nuestro repertorio
pero había que trabajarlas con calma, compaginando conciertos
el fin de semana con ensayos entre semana. Y, por otra parte,
si hubiéramos elegido cada uno dos o tres canciones de cada disco,
al final habrían salido 50, y eso no podía ser.
-Por lo tanto, y teniendo en cuenta la actualización que buscabais
de las canciones, ¿algunas habrán tenido que ser reelaboradas?
-Mikel: Yo diría que algunas canciones las hemos matizado.
-Gussy: Vamos, que no hemos hecho versiones de nuestras propias
canciones.
-A los dos días de salir las entradas a la venta, y aunque el
aforo de la Casa de Cultura de Zizur no es muy grande (250 personas),
prácticamente se agotaron (sólo quedan algunas entradas en taquilla).
¿Orgullo? ¿Miedo? ¿Respeto?
-Mikel: En un primer momento, me llevé susto. Estaba de viaje
cuando me llamó Gussy y me lo contó... ¡y yo todavía no había
guardado las invitaciones para mi familia y amigos! Pasado el
susto, es algo que te hace pensar... indica que a la gente le
gusta, que responde y te provoca responsabilidad, pero de la
que gusta; sobre todo porque te da la posibilidad de enseñarles
lo que sabes hacer.
-Este concierto, en el que repasaréis vuestra vida como grupo,
da pie a reflexionar sobre los errores y los aciertos. Por ejemplo,
hubo un momento en la trayectoria de El Color de la Duda que,
según apuntó público y crítica, llegasteis casi a morir de éxito,
en el sentido de que se palpó cierta saturación del grupo en
Navarra debido a la gran cantidad de conciertos que ofrecisteis.
¿Vosotros lo vivisteis así?
-Gussy: Cuando empezamos, al igual que cualquier grupo, no teníamos
absolutamente nada y nos dimos cuenta que lo que había que hacer
era trabajar. Así que empezamos a buscar conciertos en Pamplona,
que era la ciudad que conocíamos. Esos conciertos nos dieron
para comprar una furgoneta que nos permitió salir a dar conciertos
a Navarra, porque para ir más lejos no teníamos ni los contactos
ni los medios. Siempre pensado que si alguien te ha visto y no
quiere volver a verte, simplemente no irá al próximo concierto
y ya está. Sí es verdad que después de ganar el Pop Rock (2001)
estuvimos tocando bastante en Navarra; nos dimos cuenta, y fue
cuando nos planteamos salir fuera porque se había convertido
en un círculo del que no íbamos a salir. Y así aprendimos, sin
mánager ni oficina, tanto de los errores como de los aciertos...
y ahora podemos salir a tocar a cualquier sitio de España.
-Jokin: Era una época en la que no había ni Myspace, con lo que
hacer contactos era mucho más costoso, sobre todo para un grupo
como nosotros.
-Otra de las cuestiones a las que siempre se ha vinculado a El
Color de la Duda han sido los concursos musicales, de los que
habéis coleccionado unos cuantos. ¿Con la experiencia que ahora
tenéis, que valoración hacéis de los mismos?
-Gussy: Cualquier certamen que hemos ganado ha sido positivo
porque significaba un premio a nuestro trabajo, o al menos a
sí lo hemos creído; al igual que pensamos que ha sido así con
otros grupos como Tristessa o La Lengua de Trapo. Lo que sí es
cierto es que nuestra etapa de concursos la concentramos en dos
años, fue intensa y luego decidimos no presentarnos a más hasta
que, este año, participamos en el de Xpression. No creo que los
concursos sean ni negativos ni positivos; sólo que, si ganas,
cobras más dinero que en un concierto normal.
-Jokin: Lo que sí podemos decir es que nunca hemos preparado
un concurso, para nosotros eran conciertos normales.
-El Color de la Duda es un grupo que ha pasado por todo y de
todo, garitos, giras, grabaciones caseras, de lujo, estadios,
premios... ¿con qué os quedáis de todo eso?
-Gussy: Me quedaría con todo, porque todo han supuesto un aprendizaje;
lo importante es que hemos tirado p'alante con algo en lo que
creemos... y, para mí, eso es el rock and roll.
-Mikel: Hay grupos que si su trayectoria no está continuamente
subiendo; es decir, sufre un parón o estancamiento, acaban por
separarse. Lo que a mí me gusta de El Color de la Duda es que
explota al máximo todas sus etapas y nunca se desanima porque
siempre se plantea nuevas metas. De hecho, una de las razones
por las que yo me decidí a entrar en el grupo fue porque vi que
era gente con compromiso y ganas de hacer cosas.
-¿Hacia dónde camina el futuro 'color' de la 'duda'?
-Mikel: El futuro inmediato será sacar el disco en directo como
sea, por lo civil o por lo militar, con discográfica o sin discográfica.
Y, además, puesto que queremos presentar el compacto al final
del verano, es probable que coincida con una pequeña gira que
tenemos en México. Y, después, la gira de otoño, el próximo disco...