Las puertas del cielo, en este caso del concierto que Andrés
Calamaro ofrecerá mañana en Pamplona, se abrirán a las 20.00
horas. Un espectáculo en el que el músico presentará las canciones
de su nuevo disco, La lengua popular, y , por supuesto, ofrecerá
un somero repaso a su trayectoria en solitario y con Los Rodríguez.
Vía mail, Andrés contestó a las preguntas de EL CAMALEÓN.
-Si con 'El Palacio de las flores' regresó a través de algunas
canciones a su infancia, ¿a dónde le ha llevado 'La lengua popular'?
-Las canciones, ¿de dónde vienen? Del pasado, del futuro y del
presente… La lengua popular me lleva y me trae de vuelta, es
mi as en la manga, el naipe escondido… ¿Es mi transporte al futuro?
-Sexy, barrigón y ahora con bastón, ¿la edad ha pasado de ser
un problema a convertirse en virtud?
-Supongo que la edad te pone más defectuoso y que ciertas virtudes
tendrá el tiempo transcurrido… Finalmente no soy tan barrigón,
ni tan sexy y no necesito bastón, aunque el pie me duele un poco...
¡Mil dolores pequeños!
-¿Cuál es ese deseo que Andrés pide siempre que pasa un tren?
-Que dure la alegría, que no se rompa... que nada nos nuble la
vida.
-Añora amigos de tiempo atrás, a los que hace referencia en el
tema 'Los Chicos'.
-Y los añoro con dignidad y honor, con alegría y con melancolía…
Si estuvieran conmigo, no necesitaría de la añoranza siquiera.
-Anhelos como haber podido cantar con Camarón o más reales como
cantar con Diego El Cigala o darle la mano Paco de Lucía, ¿qué
es eso tan fuerte del flamenco que le atrae irremisiblemente
a Andrés Calamaro?
-El arte y el sentimiento. También irremediablemente creo en
el tesoro de la música cuando es tango, cuando es afro-cubana,
jazz latino o blues, funky, rock… Canciones perdidas… Un verdadero
músico-artista es un universo; el flamenco tiene raíz pero tiene
intérpretes que son el cuerpo y el alma del genero.
-¿Cuáles son sus "asuntos pendientes"?
-No sé… pequeños detalles, privarme de cierta ansiedad que me
ahoga de a ratos, supongo.
-Ha definido 'La lengua popular' como: "Un disco completo, profundo,
rockero, con sonido perfecto, buenas letras y buenas intenciones,
una portada magnifica... Una gran producción donde, entre otras
cosas, vuelvo a sentarme a escribir música y letra". ¿Dónde queda
la visceralidad de Andrés Calamaro, ese componer con las tripas
en lugar de con el corazón o la cabeza?
-Las tripas son el corazón y la cabeza también. Y vice-verso…
-¿Qué grabaciones son esas de las que se va a encargar Andrés
Calamaro durante el verano? ¿Nuevo disco? ¿Colaboraciones?
-Es mi momento de balance, tengo cosas que escuchar y nuevas
herramientas para estrenar; tengo mucho que elegir: las grabaciones
que hicimos en estos últimos años, el archivo y lo reciente.
-¿Qué le parece el regreso de Tequila?
-Para los cercanos, es una incógnita a medias… Para mí, por lo
menos, pero… Seguro que va a sonar muy bien o mejor, uno siempre
canta mejor 25 años después, es inevitable.
-¿Andrés Calamaro sólo compone y escribe cuando hay necesidad?
-Necesidad, deseo… inspiración llegando… Escribo cuando una canción
viene, porque quiso venir o porque… necesitaba escribir canciones.
Últimamente, sí.
-Tus declaraciones sobre Bush han creado polémica, ¿algo que
matizar?
-Muchas cosas que matizar. No sabía, no tenía idea y nadie me
lo explicó, o no lo escuché, que estaba contestando a los familiares
del mártir Couso. Estaba queriendo evitar una respuesta fácil
o un cliché de la progresía moderada. Es una frase de Oliver
Stone, el gran cineasta, que… después de hacer filmes autocríticos
y críticos, está haciendo un documental humano del que sigue
siendo el presidente de una democracia más antigua que las nuestras.
No me faltaba cierta ironía, aunque quizá fuera de lugar…
-¿El ego es el arma para decir que no entiende que 'La lengua
popular' no esté entre los 30 discos más vendidos del Estado
español?
-No. Pero tampoco es un drama, entiendo que La Lengua Popular
no fue un disco masivo y popular, pero tampoco estoy viendo cuantos
discos vendemos, porque estamos en otro siglo. !El disco es un
éxito! Sólo me pareció un detalle que quise repetir en vox alta,
aunque entiendo que no tengo razones en molestarme porque un
disco venda menos miles de copias: Estoy preparadísimo para eso.
¡No grabo discos por las ventas ni por el dinero! Hago discos
que valen.
-"Si pudiera volver atrás mi carrera sería mucho más rockera",
¿lo está intentando ahora?
-No, yo hace tiempo que tengo mi sonido. Lo dije pensando en
mis primeros años. Añorando lo que nunca jamás sucedió: mantenerme
dentro de los límites estéticos del rock más puro o más pesado…
Es una frase más, puedo decir 20 así o parecidas, todas contradictorias.
-¿Falta tranquilidad y tiempo para escuchar cualquier disco en
este momento?
-Según la vida que te toque vivir… Supongo que a mucha gente,
sí… o no tiene interés en dedicar el tiempo a un disco o un libro…
es normal.
-¿Tres canciones rockeras, como las integradas en 'La lengua
popular', dan para decir que Calamaro ha vuelto al rock (igual
es que nunca se fue)?
-Yo, del rock, ni me voy ni vengo. El rock esta hecho de nosotros
y nosotros… también.
-¿Con qué repertorio se va a encontrar la gente en Pamplona?
¿Lo va variando o lo ha unificado?
-Lo vamos mejorando, creo que podríamos repetir lo que hicimos
en Bilbao y Pontevedra; si operamos cambios, serían ligeros.
Vamos a tocar muchas canciones… y muy bien. Mucha guitarra y
rock con fundamento.
-Finalmente, ¿ha vuelto al rock and roll en todos los sentidos,
esos que no estaban en 'El Palacio de las Flores'?
-Tampoco hay necesidad de perder sensibilidad en nombre del rock,
ya sería una fantasía sin sentido. El Palacio de las Flores es
un disco de rock, pero con sensibilidad armónica, libertad… También
es el disco que compartí con Nebbia, que juntó los pedazos rotos
que encontró (de mí) para cantar juntos este disco de leyenda.
Así es el rock cuando es inteligente, sensitivo, armónico y eterno…
¡Litto Nebbia!