El montañero vasco Alex Txikon afirmó este domingo que el histórico ascenso invernal al Manaslu que culminó con éxito el viernes, "puso a prueba los límites de la fuerza humana", hasta el punto de hacerles temer por momentos por la vida de alguno de sus compañeros.

"El Manaslu puso a prueba los límites de la fuerza humana (...) Fue el momento más aterrador de mi vida, pero fue un momento de orgullo para todos nosotros", destacó a EFE el alpinista durante una conferencia de prensa en Katmandú en la que rememoró su gesta.

Ubicado en Nepal con una altura de 8.163 metros, el Manaslu es la octava montaña más alta del planeta, y hasta que Txikon holló su cumbre el viernes junto a otros seis sherpas nepalíes, solo otra expedición había logrado coronar en 1983 el pico en invierno.

Una hazaña que logró sin la ayuda de oxígeno suplementario, al igual que el resto de su equipo, que no pudo emplearlo desde el campo 3 "porque en muchos casos sus reguladores y sus máscaras fallaron por las bajas temperaturas".

"Hacía frío. Extremadamente frío. Escalar el pico a -45 grados centígrados obviamente pone a prueba tu límite", dijo Txikon, quien aseguró que la fuerza del viento les hizo "mucho daño" a medida que ascendían.

Pero estos no fueron los únicos desafíos que afrontaron, y es que el montañero destacó que la falta de cuerdas fijas en muchos tramos y la presencia de grietas y hielo azul durante el camino dificultaron todavía más la subida.

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Alex Txikon corona el Manaslu Facebook/Alex Txikon

Un milagro

Txikon también recordó otro momento muy duro en el que Maila, uno de las sherpas, cayó desde 400 metros y todos comenzaron a llorar temiendo su muerte, "pero Maila se levantó después de unos minutos. Fue un milagro que sobreviviera", dijo aliviado.

Quien sí tuvo que abandonar el ascenso por problemas de salud cuando la expedición se hallaba en torno a los 6.300 metros de altura fue el italiano Simone Moro, del que Txikon destacó su coraje por descender completamente solo.

El equipo de ocho escaladores comenzó la escalada el 4 de enero con todo el material necesario hasta el campo 2 a unos 6.400 metros. Un día después, el equipo ascendió rápidamente al campo 3, justo por debajo de los 7.000 metros.

"El ataque a la cumbre comenzó a las 22.30 horas (16:45 GMT) del 5 de enero sin cuerdas fijas. A las 6:30 horas del 6 de enero estábamos a 7.800 metros", recordó Txikon.

La expedición alcanzó finalmente la cima a las 8:40 horas (2:55 GMT).

El Manaslu es el segundo ochomil que el montañero completa en invierno, tras la histórica primera ascensión invernal del Nanga Parbat que protagonizó en 2016.

Ahora Txikon tiene en mente alcanzar en invierno la cima del pico más alto del mundo, el Everest, algo que nunca ha sucedido desde 1993.

Antes de su reciente ascensión, Txikon había intentado sin éxito la ascensión invernal al Manaslu en la temporada 2020/2021, y de nuevo a comienzos de 2022, unas expediciones dificultadas por las fuertes nevadas y vientos.