pamplona. Durante el primer cuatrimestre del año, el Registro Civil de Pamplona ha paralizado ocho expedientes matrimoniales al apreciar indicios de que se trataba de enlaces de conveniencia. En la totalidad de estos casos eran parejas mixtas, con uno de los contrayentes español y el otro extranjero, movidas por el objetivo de que la persona inmigrante lograra la nacionalidad española por una vía más rápida que la legalmente establecida.
A principios de año, la Dirección General de los Registros y del Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia, dictó una instrucción para evitar la consumación de matrimonios de complacencia, denominación oficial de aquellas uniones matrimoniales que se producen con fines diferentes a los del propio matrimonio.
Este fenómeno, cuyas dimensiones son desconocidas, ha ido en aumento durante los últimos años como consecuencia de la inmigración creciente que recibe todo el Estado español en general, y Navarra en particular. De ahí la necesidad de promulgar unas orientaciones prácticas para evitar el fraude de ley que se produce cuando se celebran esos matrimonios con la única finalidad de beneficiarse de las consecuencias legales que comporta estar casado.
La legislación española permite que, al cabo de un año de la unión entre un español y un extranjero, éste puede obtener la nacionalidad siempre que haya estado residiendo en España de manera legal, continuada e inmediatamente anterior a la petición. De esta forma, se reduce a la mitad el plazo estipulado a través de otros cauces, como es la residencia, ya que los ciudadanos de Latinoamérica, Portugal, Andorra, Filipinas o Guinea debe residir al menos dos años en España de forma regular para conseguir la nacionalidad española. En el caso del resto de países, los inmigrantes deben residir hasta diez años, lo que convierte la fórmula del matrimonio en mucho más apetecible.
Otra de las consecuencias de la legislación española derivada del matrimonio es que permite al cónyuge extranjero obtener una tarjeta de residencia en España. En este caso no hace falta que el extranjero mantenga un vínculo de convivencia estable y permanente con su cónyuge.
La realidad es que los matrimonios de conveniencia son simples negocios jurídicos simulados en los que la pareja no tiene ninguna intención de adquirir derechos ni deberes, sino esperar a que transcurra el año de plazo, acogerse a los beneficios de la ley e instar después la separación o el divorcio.
Para hacer posible la unión lo más habitual es que uno de los contrayentes, normalmente el extranjero, pague al español una cantidad de dinero. En ocasiones también son ciudadanos españoles de edad avanzada los que se casan con mujeres inmigrantes más jóvenes y que acaban quedándose con parte de los bienes tras la ruptura.
más vigilancia Aunque desde el Registro Civil de Pamplona se ejerce un control sobre todos los matrimonios, aquellos casos que levantan más sospechas por el origen de los cónyuges, la falta de un idioma común para comunicarse, etc., son analizados con mayor detenimiento. A raíz de estas sospechas, en lo que va de año, el Juzgado de Instrucción número 4, encargado de desarrollar las funciones de Registro Civil en la capital, ha impedido ocho matrimonios al determinar que se trataban de uniones de conveniencia.
El caso de matrimonio de conveniencia más típico detectado en Navarra es el de un casamiento entre un español con un ciudadano o ciudadana de Cuba y la República Dominicana. Recientemente también se han paralizado matrimonios entre jóvenes llegadas desde la zona del Levante español que, en el mismo día, se han empadronado en Pamplona y se han intentado casar con hombres de origen nigeriano.
Pistas para detectar fraudes La Dirección General del Registro explica que las pistas básicas para detectar un matrimonio simulado provienen del desconocimiento por parte de uno de los cónyuges de los datos personales y familiares básicos del otro y de la inexistencia de relaciones previas de la pareja.
En el caso de que se detecte una pareja de este tipo, el Registro Civil remite un informe al Ministerio Fiscal pronunciándose en contra de la consumación del matrimonio, dictamen que suele ser ratificado por el fiscal tras analizar toda la documentación. La resolución final por parte del Registro Civil puede ser recurrida, no obstante, por los cónyuges, que aunque se demostrara que tratan de formalizar un matrimonio de conveniencia no incurrirían en ninguna responsabilidad de tipo penal o administrativa.