pamplona. Los investigadores de Memoriaren Bideak se pusieron sobre la pista del campo de concentración de la Merced gracias a un comentario hecho de pasada por uno de sus antiguos prisioneros. El vizcaíno Sebastián Erdoiza, nacido en Durango, estuvo interno en esta improvisada cárcel durante unos seis meses, pero "no guarda un recuerdo especialmente desagradable", puntualiza Fernando Mendiola. "Claro, esto hay que compararlo con los seis años que se pasó después en los batallones de trabajo, donde se les trataba poco menos que como esclavos".
De hecho, historiar los batallones de trabajos forzados es el principal objeto de Memoriaren Bideak. Ya se llevó a cabo en 2004 un homenaje a los prisioneros que construyeron la carretera entre Igal y Vidángoz, y en las próximas semanas verá la luz el libro Esclavos del franquismo en el Pirineo , escrito por Edurne Beaumont y el propio Fernando Mendiola. También se realizará un homenaje a estas víctimas el próximo 24 de junio, cuando "tendrán especial protagonismo las mujeres familiares o cercanas a los prisioneros".
Regresando a los campos de concentración de Pamplona (la Merced y, por unos pocos meses, la Plaza de Toros) y Estella, desde Memoriaren Bideak se detallan las distintas clases de prisionero. En primer lugar, había personas consideradas recuperables para el régimen, y se les movilizaba obligatoriamente con el ejército franquista. El segundo grupo lo formaban presos que habían tenido responsabilidades en organizaciones políticas, sindicales o militares en el bando republicano, quienes pasaron al sistema penal, fueron juzgados y encarcelados o fusilados. Por último, estaba el colectivo de los "desafectos", a los que no se les acusaba de ningún delito concreto y que en buena parte pasaron a integrar los batallones de trabajos forzados.
En lo que concierne a los campos de concentración de la Merced e Irache, "no eran cárceles para cumplir condena", explican desde Memoriaren Bideak, "sino que era el lugar donde se mantenía a los sospechosos hasta que se les integraba en alguna de las tres clases de prisioneros". Ésa es la principal diferencia con el penal de San Cristobal, donde sí se cumplía condena. >i.g.