Definir al hombre como "animal racional" dijo un célebre autor inglés, es por lo menos la definición más prematura que se pueda imaginar. Pensemos, por ejemplo, que hoy consideramos un día para hacer bromas el 28 de diciembre, en que se recuerda un despiadado genocidio de niños. Y que quienes dieron involuntariamente el soplo que lo provocó, cuya fiesta se celebra el 6 de enero, contra lo que popularmente se dice, ni eran tres, ni eran reyes, ni eran magos. Y que la fiesta del 25 de diciembre no corresponde a la del nacimiento de Jesús, que nadie conoce, sino al competidor rito pagano de celebrar el renacimiento del sol, el solsticio de invierno. Y que si bien Jesús nos advirtió para que no rezáramos en lugares ostentosos, ni nos vistiéramos de blanco como si no fuéramos también pecadores, y de que a nadie llamáramos "padre" ni "santo", sino a sólo Dios, estos días ha venido a visitarnos su representante oficial y exclusivo, vestido de blanco, rezando en público, proclamado "Santo" "Padre".Quizá no haga falta que me alargue en las respectivas posiciones que Jesús y este señor recién mencionado han tenido respecto a los pobres, a las riquezas, a los poderosos, etcétera. Para creer en muchas de las cosas que dijo Jesús hace falta, sin duda, una gran fe divina. Pero para creer que este señor le representa fielmente a ese Maestro baste este cúmulo directas contradicciones para mostrar que hace falta una cosa muy distinta, según denuncian los verdaderos discípulos de Jesús: mucha credulidad, mucha ignorancia de los Evangelios, que con razón la jerarquía católica prohibió leer, o permitió sólo en latín, durante tanto tiempo. Y que conste que tampoco soy de ninguna otra agrupación cristiana, algunas de las cuales también eliminaban físicamente en la hoguera a sus oponentes, como los del Papa; sino un ciudadano laico, alarmado por tanto integrismo como todavía pone en peligro nuestra democracia, que reclamo mi derecho a disentir y denunciar como nocivos ciertos montajes que con frecuencia amenazan y hasta destruyen con "cruzadas" nuestra convivencia.