En nuestro país existen más de 1,1 millones de personas que no pueden valerse por sí mismas, una cifra que para el año 2020 podría alcanzar la cota de los 1,5 millones de personas, según los datos recogidos en el Libro Blanco de la Dependencia, que hace una radiografía de la situación y las necesidades de las personas que precisan de asistencia.La Ley de Autonomía Personal, más conocida por todos como la Ley de Dependencia, se presenta como una esperanza para este colectivo que necesita de atenciones para su calidad de vida y se encuentra impedido para valerse por sí mismo. Este proyecto de ley está en fase de tramitación parlamentaria y viene recogido con nitidez en el Libro Blanco de la Dependencia.
En esta crucial tarea, como es la regulación de una ley dirigida a las personas mayores de 65 años, dado el creciente envejecimiento de la población que está experimentando España, y el aumento del colectivo de personas que sufren enfermedades congénitas o han sufrido accidente, pensamos que la enfermería tiene un papel relevante.
Nadie mejor que la enfermería cuya función tradicional es la prestación de servicios y atención sanitaria al paciente, y que, además, desarrolla dentro de sus competencias, la gestión, valoración, evaluación, coordinación de los cuidados y atención sanitaria al paciente, y todo ello orientado a la promoción, mantenimiento y recuperación de la salud.
Desde este punto de vista, los profesionales de enfermería opinamos que la enfermería se configura como una pieza clave en los servicios de valoración de dependencia y de asistencia. Sin embargo, la ley no concreta qué profesional será el encargado de realizar estas funciones, de ahí que creamos que sea razonable que, como ciudadanos y como profesionales de la enfermería, que sea este colectivo el que lidere las funciones de valoración del grado de dificultad para realizar actividades de la vida, la evaluación y prestación de cuidados y ayuda, es decir, la dependencia, quedando recogido en el texto final de la ley.
Más aún, tomando como ejemplo Navarra, comunidad de referencia en este asunto, donde son los profesionales de enfermería quienes desarrollan las funciones mencionadas. Para ello, se requiere del compromiso, no sólo de las formaciones políticas sino del resto de agentes sociales y, por supuesto, del Gobierno de Navarra, a través de sus representantes en las distintas comisiones de trabajo para proponer, negociar y finalmente aprobar una ley en beneficio del ciudadano y alejada de otro tipo de intereses que pudieran existir, siendo, por lo tanto, una ley que regule el mejor y más profesional servicio de atención a estos ciudadanos que se encuentran a la espera de ser atendidos en sus domicilios o residencias.