bombay. Más de 150 personas murieron ayer y 439 resultaron heridas por siete bombas que estallaron en hora punta en trenes abarrotados de Bombay, causando el caos en la capital económica de la India y la declaración de la alerta en el país.
Las explosiones se produjeron con una diferencia de media hora, sobre las 18.00 hora local, en vagones de primera clase de trenes suburbanos abarrotados de trabajadores que volvían tras su jornada laboral a sus casas, a las afueras de la metrópoli india, habitada por 18 millones de personas.
Las bombas dejaron escenas de pánico en las siete estaciones afectadas mientras muchos vagones quedaron convertidos en amasijos de hierro, con enormes boquetes abiertos en su ensamblaje.
El primer ministro indio, Manmohan Singh, hizo un llamamiento a la calma, condenó con firmeza estos actos y reafirmó el compromiso de su Gobierno para "luchar contra el terrorismo en todas sus formas".
La hipótesis que barajan las autoridades indias es que los explosivos, muy potentes, fueron accionados mediante temporizadores, mientras los medios comenzaron a especular con una eventual implicación de grupos islámicos asentados en la Cachemira paquistaní.
El presidente de Pakistán, general Pervez Musharraf, condenó ayer "con firmeza" los atentados de Bombay mientras la portavoz del Ministerio de Exteriores, Tasneem Aslam, negaba tajantemente que algún grupo extremista islámico paquistaní estuviese involucrado en la masacre.
Hasta el momento no se ha hablado en la India de la posibilidad de un atentado de la red terrorista Al Qaeda, pese a las similitudes con los ataques perpetrados por esa organización el 11 de marzo de 2004 en Madrid y el 7 de julio de 2005 en Londres.
En un primer momento se especuló con la posibilidad de una relación con las mafias criminales de Bombay, aunque la magnitud de estos atentados ha dejado en segundo plano esa hipótesis.
En Nueva Delhi, el jefe del Gobierno indio declaró la alerta en el país mientras su ministro del Interior, Shrivraj Patil, y la presidenta del gobernante Partido del Congreso, Sonia Gandhi, se dirigían con urgencia a Bombay.
El Gobierno indio declararon la alerta en todo el país, especialmente en lugares como Nueva Delhi y el estado de Maharahstra, donde se encuentra Bombay, además de en los aeropuertos, donde se ha redoblado la seguridad.
Las siete bombas estallaron en las estaciones de Matunga Road, Khar, Jogeshwari, Borivali, Bhayender, Mira Road y Mahim, y parecen haber sido activadas mediante un temporizador, según las cadenas de televisión indias.
Estos son los atentados más graves ocurridos en la India en la última década, después de los registrados en 1993 en la misma Bombay, cuando una serie de atentados acabaron con la vida de 257 personas y causaron 1.400 heridos.
En Nueva Delhi, 62 personas murieron y 200 resultaron heridas en una cadena de bombas en varios mercados de la capital, abarrotados por las compras de Diwali, la Navidad india, en un ataque en serie achacado a los grupos radicales cachemires. >agencias