No es fácil determinar la intención del magistrado Grande-Marlaska o de quienes con él colaboran, al hacer público lo que es secreto. No es fácil entender que llegue a manos de determinados periodistas documentación que sólo los directamente afectados debieran conocer. Ante la difusión de una agencia de noticias sobre la implicación que uno de los detenidos por su supuesta participación en la red de extorsión ETA me atribuye, manifiesto:
1º .- Que mi única relación con el declarante es su carácter de colaborador en el área deportiva de NOTICIAS DE GIPUZKOA.
2º.- Que jamás he participado en ninguna intermediación por la extorsión de empresario alguno y que considero inmoral e injustificable negociar, facilitar o amparar el pago de cantidad alguna a ninguna organización terrorista.
3º.- Que ni conozco, ni me conoce, ni tengo ni he tenido ninguna relación con el empresario navarro J. Marticorena, para quien, según el auto del juez, actuaba como intermediario.
4º.- Que no tengo ninguna relación con el dirigente del PNV Gorka Agirre, ni le he puesto en contacto con el empresario citado.
5º.- Que en ningún momento he sido citado a declarar sobre los extremos expresados en el auto y que, por supuesto, estoy a disposición de la autoridad que me requiera para defenderme de las acciones que el declarante me imputa.
6º.- Que desde los periódicos bajo mi responsabilidad he denunciado con la mayor sinceridad, convicción y contundencia la extorsión a los empresarios y he defendido con energía a cuantos han sido víctimas de esa coacción.
7º.- Que, en ocasiones como ésta, es preciso denunciar la indefensión, la impotencia y el daño causado no solamente a la persona injustamente señalada, sino a los medios bajo su responsabilidad.
(*) Director Editorial del Grupo NOTICIAS [Artículo elaborado por Pablo Muñoz el pasado viernes tras conocerse la aparición de su nombre en el sumario judicial]