SAN SEBASTIÁN. La situación de incomunicación y la imposibilidad de ponerse en contacto con su defendido condicionaron ayer la valoración de urgencia que realizó ayer Carlos Querejeta, abogado de Pablo Muñoz. Decretado secreto de sumario, el letrado desconoce todavía las imputaciones contra su cliente.
Sin embargo, según indicó Querejeta, existe una clara "diferencia de trato" entre las actuaciones preventivas practicadas contra el director editorial de GRUPO NOTICIAS y las activadas contra otros imputados en la causa abierta por el juez Fernando Grande-Marlaska y continuada por Baltasar Garzón.
Si las acusaciones se sostienen sobre la única base de la citación de Harocarene -colaborador de NOTICIAS DE GIPUZKOA-, el letrado se preguntó qué motivos han impulsado a Garzón a ordenar la detención de Muñoz mientras que el jeltzale Gorka Agirre, al que se le han imputado acusaciones "en principio más graves", sólo fue llamado a declarar y posteriormente quedó en libertad con cargos, aunque tuvo que abonar una fianza de 30.000 euros, que no tenía que hacer frente hasta tres días después.
El camino por el que avanza la causa contra Muñoz parece el contrario. "Pablo Muñoz es una persona pública, al igual que Agirre, está en plena disposición de colaborar con la autoridad judicial, por lo que no se entiende su detención", indicó ayer su abogado, al tiempo que no descartó futuros recursos contra el auto que dicte Garzón.
Otra de las incógnitas que laten en el proceso es las medidas cautelares qué pedirá el fiscal de la Audiencia Nacional cuando sea interrogado mañana jueves o el viernes el director editorial de este grupo periodístico.
En el caso, de Gorka Agirre, el juez Marlaska decretó las medidas que solicitaba al ministerio Fiscal. El letrado que defenderá a Pablo Muñoz desconocía ayer cuál será la petición del Ministerio.